El colapso de un glaciar, y no un terremoto, aparece como la principal explicación de la gigantesca avalancha que golpeó zonas de Nepal y el Tíbet, provocando inundaciones, deslizamientos y una emergencia con cientos de muertos y desaparecidos.
La magnitud del desastre quedó registrada en videos que muestran una enorme corriente de agua, barro y rocas avanzando por los valles y arrasando construcciones, carreteras y vehículos.
Uno de los puntos más afectados fue el área de Rasuvagadhi, en la frontera entre Nepal y China, donde el material descendió por el cauce del río Trishuli y alcanzó un complejo fronterizo de varios pisos.

Las crecidas también afectaron los ríos Bhote Koshi y Narayani, mientras los expertos mantienen la vigilancia ante el riesgo de nuevas inundaciones provocadas por los escombros acumulados en los cauces.
La BBC consultó a especialistas que explicaron las posibles causas del fenómeno y los factores que podrían aumentar este tipo de riesgos en la región del Himalaya.
El glaciar, en el centro de la tragedia
Las primeras informaciones apuntaron a un posible terremoto como detonante de la avalancha. El ministro de Asuntos Exteriores de Nepal mencionó inicialmente un movimiento telúrico ocurrido cerca de la frontera con el Tíbet.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) también registró inicialmente un evento que podía interpretarse como un sismo de magnitud 4,4.
Sin embargo, el análisis posterior de los registros sísmicos y las imágenes satelitales cambió esa interpretación.
El USGS concluyó que el fenómeno correspondió a un colapso glaciar acompañado por un enorme flujo de escombros, capaz de generar efectos devastadores río abajo. Es decir, el movimiento registrado inicialmente no correspondía a un terremoto convencional.
Este cambio resulta clave para entender cómo comenzó la catástrofe. El desprendimiento de hielo y material de montaña generó una enorme masa que descendió hacia los valles y alteró los sistemas fluviales.
¿Cómo pudo desprenderse el glaciar?
Los investigadores todavía intentan reconstruir la secuencia exacta de acontecimientos. Una de las hipótesis apunta a que el agua de las lluvias o del deshielo pudo contribuir a desestabilizar el hielo y el terreno.
La situación resulta especialmente preocupante en el Himalaya debido al calentamiento de los glaciares y del permafrost.
Simon Cook, especialista en glaciología de la Universidad de Dundee, explicó a la BBC que el calentamiento del permafrost puede debilitar las laderas de las montañas y favorecer nuevos deslizamientos.

El permafrost funciona como una especie de elemento de unión en determinadas zonas de alta montaña. Cuando aumenta la temperatura y este suelo congelado pierde estabilidad, las pendientes pueden quedar más expuestas a desprendimientos.
Por eso, los científicos consideran que el cambio climático puede aumentar la vulnerabilidad de algunas zonas montañosas del Hindu Kush-Himalaya, aunque todavía necesitan más información para determinar qué factores provocaron específicamente este colapso.
¿Qué investigan ahora los científicos?
Los especialistas analizan imágenes satelitales y registros meteorológicos para determinar exactamente dónde comenzó el desprendimiento y qué ocurrió después.
La acumulación de rocas, barro y hielo en los cauces mantiene otro riesgo: una obstrucción puede retener agua y provocar una nueva crecida cuando finalmente se rompe.
El Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas (ICIMOD) también ha advertido sobre la posibilidad de inundaciones secundarias mientras los equipos evalúan la cantidad y estabilidad de los escombros.
Los expertos consideran que fenómenos como los colapsos glaciares, avalanchas y deslizamientos no pueden eliminarse por completo. Sin embargo, los gobiernos pueden reducir sus consecuencias. Una de las principales herramientas consiste en instalar sistemas de alerta temprana en los valles más expuestos y cerca de lagos glaciares.
¿Cuántas personas murieron y desaparecieron?
Las autoridades de Nepal informaron de más de 350 fallecidos y cientos de desaparecidos. La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres también reportó cientos de personas cuyo paradero todavía se desconoce, entre ellas numerosos extranjeros.
En el lado tibetano, medios estatales chinos informaron de cientos de desaparecidos en el distrito de Gyirong y de varias personas fallecidas.
Las cifras de Nepal y China todavía requieren una comparación detallada para establecer si algunos desaparecidos aparecen en ambos registros. Gyirong constituye además uno de los principales corredores terrestres entre China y Nepal, por lo que el desastre afectó una zona de gran importancia para el tránsito de personas y mercancías.



