Caracas.- Los venezolanos tendrán la oportunidad de observar durante la noche del jueves 27 de agosto y la madrugada del viernes 28 de agosto de 2026 un nuevo eclipse lunar parcial, un fenómeno astronómico que permitirá apreciar cómo la sombra de la Tierra cubre gran parte de la superficie visible de la Luna.
El evento podrá seguirse desde Venezuela si las condiciones del cielo permiten una buena visibilidad. Además, quienes no puedan observarlo directamente tendrán alternativas para seguir la transmisión en vivo por internet.
El punto de mayor interés llegará después de la medianoche, cuando la Luna alcance el máximo del eclipse y cerca del 93 % de su diámetro quede dentro de la umbra terrestre.

¿A qué hora comenzará el eclipse lunar en Venezuela?
El fenómeno tendrá varias etapas y no todas resultarán igual de fáciles de observar. La primera comenzará durante la noche del 27 de agosto, mientras que la fase parcial alcanzará su punto máximo ya en la madrugada del 28 de agosto.
Estos son los horarios para Venezuela, según la hora local:
- 9:23 p. m. del 27 de agosto: comienza la fase penumbral.
- 10:33 p. m.: empieza el eclipse lunar parcial.
- 12:12 a. m. del 28 de agosto: ocurre el máximo del eclipse.
- 1:51 a. m.: finaliza la fase parcial.
- 3:01 a. m.: termina completamente la fase penumbral.
La fase penumbral puede resultar difícil de distinguir a simple vista debido a que la Luna apenas pierde luminosidad. Por eso, quienes quieran observar el cambio más evidente deben prestar atención desde las 10:33 p. m., cuando la umbra comenzará a cubrir el disco lunar.

¿Cómo ver el eclipse lunar desde Venezuela?
No necesitarás equipos especiales para disfrutar del eclipse. A diferencia de un eclipse solar, un eclipse lunar puede observarse directamente sin protección ocular.
Lo ideal consiste en buscar un lugar con poca contaminación lumínica y una vista despejada hacia la Luna. También conviene consultar las condiciones meteorológicas de la zona, porque las nubes podrían impedir la observación.
Si el cielo permanece despejado, la Luna mostrará progresivamente una zona oscura mientras avanza la sombra terrestre.
Para quienes prefieran seguir el acontecimiento desde internet, Timeanddate anunció una transmisión especial denominada Lunar Eclipse Live Show, con imágenes del fenómeno durante su desarrollo.
¿Por qué la Luna puede adquirir un color rojizo?
El tono rojizo aparece por la forma en que la atmósfera terrestre filtra la luz solar. Durante un eclipse lunar, el Sol, la Tierra y la Luna se alinean, con nuestro planeta ubicado entre el Sol y su satélite. La Tierra bloquea buena parte de la luz solar y proyecta su sombra sobre la superficie lunar.
La sombra cuenta con dos zonas principales: la penumbra, donde la reducción de luz resulta más tenue, y la umbra, que concentra la parte más oscura de la sombra.
Cuando la Luna entra en la umbra, la atmósfera de la Tierra desvía parte de la luz solar hacia ella. Las moléculas presentes en la atmósfera dispersan con mayor facilidad las longitudes de onda azules y dejan pasar principalmente tonos rojos y anaranjados.
La NASA relaciona este proceso con el mismo fenómeno que produce los colores rojizos y anaranjados durante algunos amaneceres y atardeceres. Por esa razón, la Luna puede adquirir una apariencia rojiza durante un eclipse.
Aunque muchas personas utilizan el término “Luna de Sangre", en este caso se trata de un eclipse parcial, por lo que solo una parte del disco lunar entrará en la umbra.
¿En qué otros países podrá verse el eclipse?
El eclipse tendrá una amplia zona de visibilidad. Gran parte de Estados Unidos, el Caribe y América del Sur podrá observar diferentes etapas del fenómeno.
En la costa oeste de Estados Unidos, la Luna aparecerá cuando el eclipse ya haya comenzado, aunque todavía será posible apreciar el momento de mayor intensidad.
En algunas zonas de Europa occidental y África occidental, el fenómeno coincidirá con las horas previas al amanecer del 28 de agosto, cuando la Luna se acerque al horizonte.
Los antiguos temores alrededor de los eclipses
Mucho antes de que la ciencia explicara el movimiento de los astros, los eclipses provocaban temor en distintas sociedades.
Los incas, por ejemplo, creían que un jaguar atacaba a la Luna durante un eclipse. Para ahuyentar al animal, las personas hacían ruido y provocaban que los perros ladraran.
En la antigua Mesopotamia, algunos eclipses lunares representaban una amenaza para el rey. Las autoridades incluso recurrieron a la figura de un monarca sustituto para proteger al gobernante durante el periodo considerado peligroso.
Otras culturas relacionaron la aparición de una Luna rojiza con guerras, enfermedades o la muerte de figuras importantes.
La astronomía moderna permitió abandonar esas interpretaciones y explicar el fenómeno mediante la posición relativa del Sol, la Tierra y la Luna, además del comportamiento de la luz al atravesar la atmósfera terrestre.


