Por Diomary Escalante
A casi dos meses del doble terremoto del 24 de junio, la sociedad civil sigue brindando ayuda humanitaria a las comunidades afectadas por el desastre. Mientras algunos voluntarios remueven escombros para recuperar los cuerpos atrapados en edificios, otros distribuyen insumos y acompañan a los sobrevivientes en su duelo.
Sin embargo, los psicólogos piden priorizar la salud mental de estos voluntarios. Al estar expuestos al dolor de las personas afectadas, pueden experimentar altos niveles de estrés y ansiedad que terminen afectando tanto su vida diaria como su labor humanitaria.
El Pitazo consultó a especialistas que compartieron recomendaciones de autocuidado para quienes atienden la emergencia y cubren las necesidades de las familias refugiadas.
El trauma indirecto
Según la psicóloga Heidy Herrera, los voluntarios en esta emergencia son altamente propensos a sufrir un trauma vicario, es decir, un gran desgaste mental ocasionado por el contacto directo y repetido con escenarios de alta devastación, pérdidas humanas y un fuerte nivel de empatía con los afectados.
Herrera, quien viajó desde Mérida hasta La Guaira para brindar apoyo psicológico a los sobrevivientes, señaló que el agotamiento crónico, los pensamientos intrusivos de la tragedia y la culpa por «no hacer suficiente» son algunos síntomas que los voluntarios pueden desarrollar.
Igualmente, indicó que sentirse emocionalmente insensible, una respuesta neurológica protectora conocida como entumecimiento afectivo, es otro de los efectos del trauma vicario.
«El trauma vicario es la transformación en la visión del mundo, la seguridad y el bienestar de quien ayuda por la exposición continua e indirecta al sufrimiento y dolor ajeno», afirmó la psicóloga a El Pitazo.
Cuidarse para cuidar
Para Herrera, hacer pequeñas pausas de respiración entre turnos, poner límites claros en los tiempos de descanso y tener espacios breves de descarga emocional con compañeros al final de cada jornada son acciones de autocuidado esenciales para los voluntarios. Estos espacios deben ser implementados obligatoriamente por las organizaciones humanitarias.
«Reconocer tus límites no es rendirte ni ser egoísta, sino que es la única forma de garantizar que tu ayuda siga siendo humana, sostenible y segura. Cuida de ti con el mismo respeto con el que sostienes a los demás», recomendó la especialista.
Por su parte, el psicólogo Marwin Rojas coincidió en que hacer pausas de 3 minutos cada cierta cantidad de horas, donde los voluntarios se aparten visualmente del bullicio, cierren sus ojos y hagan ejercicios de respiración consciente puede crear una zona segura dentro de sí mismos para descansar a nivel sensorial.
«El agotamiento no significa que te falte vocación o que seas débil. Al contrario, es una señal humana de que has estado dando demasiado de ti en un entorno que seguirá siendo en los próximos meses muy complicado y que a veces nos exige más de lo que podemos dar», destacó Rojas.
El especialista también sugirió que los voluntarios roten entre tareas de alta complejidad y actividades logísticas que no tengan un gran impacto emocional. «Escuchar el testimonio o la pérdida de los sobrevivientes constantemente suma un peso a todo lo que de por sí ya tienen sobre los hombros. Por eso, alternar con labores logísticas es recomendable».
Ejercicio de respiración
Como el sistema nervioso está en constante estado de alarma, el psicólogo Marwin Rojas recomendó la respiración cuadrada como un ejercicio efectivo para momentos de crisis en medio del voluntariado. Para practicarlo, se deben seguir los siguiente pasos:
- Inhalar profundamente por la nariz por 4 segundos
- Sostener el aire en los pulmones por 4 segundos
- Exhalar de manera lenta y controlada por la boca por 4 segundos
- Mantener los pulmones vacíos por 4 segundos
«Este ejercicio regula el sistema nervioso simpático, calma la ansiedad aguda y nos ayuda a recuperar el foco mental. Se puede hacer en cualquier lugar de pie, sentado o acostado. Repetir esto en ciclos de 3 a 5 minutos sería lo ideal», dijo el experto.
Apoyo psicológico gratuito
Rojas subrayó que los voluntarios deben permitirse detenerse y pedir ayuda cuando se sientan sobrecargados por sus labores.
«Es válido detenerse a respirar y a decir que estamos vivos. Está bien entregar el alma por las demás personas, pero no debemos olvidar que para poder cuidar a otros necesitamos tener cubierto ese primer refugio: nuestra propia salud mental».
Los interesados en acceder a servicios gratuitos y confidenciales de atención psicológica pueden contactar a las siguientes líneas:
- Psicólogos Sin Fronteras de Venezuela: 0412-7225080 (Atención destinada exclusivamente a las personas afectadas por los terremotos ocurridos en Venezuela)
- Psicolínea – Universidad Católica Andrés Bello (UCAB): 0414-1217882 / 0424-1723981 (Todos los jueves de 8 a. m. a 5:00 p. m.)
- Línea de Ayuda Psicológica – Federación de Psicólogos de Venezuela: 0424-2907338 (De viernes a domingo de 8:00 a. m. a 8:00 p. m.)
Diomary Escalante es integrante del Programa de Formación de Nuevos Periodistas


