¿Por qué hace tanto calor este agosto en Venezuela y cómo lo enfrentan los ciudadanos?

El fenómeno El Niño puede favorecer temperaturas por encima de las normales en Venezuela durante este agosto. En varias regiones enfrentan el calor entre racionamientos eléctricos de hasta ocho horas y fallas prolongadas de agua.

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Los Llanos.- El calor se ha convertido en una prueba cotidiana para miles de venezolanos que deben enfrentar temperaturas superiores a los 34 grados centígrados mientras pasan horas sin electricidad y, en algunas comunidades, días o semanas sin agua por tubería.

En las regiones más calientes del país, desde que comenzó el mes, las temperaturas superaron los 37 °C y la sensación térmica puede alcanzar los 40 °C. En estados como Zulia y Falcón los registros ha llegado hasta los 39 °C, según Inameh; mientras que en Portuguesa, Barinas y Cojedes se ubican por encima de los 35 °C. Los Andes, por su parte, las temperaturas han llegado a 27 °C y en otras zonas del país oscilan entre 30 y 32 °C.

El meteorólogo Luis Vargas explicó en sus redes sociales que agosto representa uno de los meses más calurosos del año en Venezuela debido, entre otros factores, a la posición del sol. La declinación solar incide durante este período sobre aguas del Caribe y continuará avanzando sobre el territorio venezolano hasta alcanzar su extremo sur en septiembre, por lo que, durante las jornadas en las que no se presenten lluvias, el calor puede hacerse más notorio.

Vargas también señaló que El Niño actualmente activo puede favorecer temperaturas superiores a las normales climatológicas y una reducción de los acumulados de lluvia en Venezuela.

Agosto más caluroso

Este evento climatológico se encuentra entre los de mayor magnitud desde que existen registros confiables, a partir de 1950, y advirtió que podría superar la intensidad de episodios considerados muy fuertes, como el de 2015-2016.

De acuerdo con el especialista, este episodio de El Niño es particularmente importante por su intensidad y las previsiones apuntan a que podría fortalecerse durante el último trimestre de 2026.

“El Niño/La Niña son fenómenos de repercusión planetaria y en Venezuela sus mayores efectos pudieran iniciar desde este mes, reduciendo los acumulados pluviométricos totales y favoreciendo el aumento de las temperaturas más de lo habitual", explicó.

La región occidental del país presenta registros de calor hasta de 38° y 39° grados en las últimas semanas, según Inameh

El meteorólogo aclaró que El Niño no impide que ocurran aguaceros fuertes de manera puntual. El fenómeno está relacionado principalmente con cambios en los patrones generales de precipitación, no con la intensidad de cada lluvia.

Según Vargas, la influencia de este fenómeno podría acentuar la condición seca del país durante el próximo período seco, que comienza a finales de noviembre y puede extenderse hasta abril o mayo.

Un día de calor y apagón en Acarigua

El escenario se vuelve más difícil cuando las altas temperaturas coinciden con racionamientos eléctricos de cinco, seis y hasta ocho horas diarias. En algunas comunidades, los cortes se presentan incluso dos veces al día y afectan también los sistemas de bombeo de agua.

Para los vecinos donde el agua no llega y la electricidad desaparece durante buena parte del día, refrescarse, dormir, trabajar o simplemente permanecer en casa se convierte en otro desafío.

Esther Domínguez recorrió el centro de Acarigua el viernes 14 de agosto, cuando los termómetros marcaban 35 °C y la sensación térmica de 39 °C.

A las 3:00 p. m., en parte de las avenidas Libertad y Alianza no había electricidad en ninguna de las tiendas visitadas. El calor dentro de los establecimientos era sofocante y los trabajadores debían continuar con sus jornadas pese a la falta de ventilación y de equipos de refrigeración.

Una trabajadora explicó que los apagones por racionamiento se presentan casi a diario, precisamente durante las horas de mayor intensidad solar y en plena jornada laboral. “Se pierde media jornada, pero hay que estar aquí en la tienda para atender, a pesar del calor".

La situación se repite en distintas zonas del estado Portuguesa, donde los cortes eléctricos no solo afectan la actividad comercial y doméstica, sino también el suministro de agua.

Sin agua para combatir el calor

En la urbanización La Trinidad de Araure, los vecinos aseguran que el agua no llega regularmente por las tuberías. Para abastecerse deben esperar a que haya presión en las llaves bajas y utilizar bombas para llenar sus tanques.

“Aquí el agua no llega por tubería, sino que tenemos que cazar a ver cuándo sale en las llaves bajas y extraer con bomba. Los que tenemos tanques nos aliviamos porque podemos administrarla, y los que no sufren penurias", expresó Francy Gallardo.

En Bellas Artes, vecinos denunciaron que llevan varias semanas sin recibir agua por tuberías. Para cubrir sus necesidades básicas deben trasladarse hasta otros sectores y cargar tobos.

En Los Cortijos de Acarigua, los residentes describen una relación directa entre ambos servicios: cuando se va la electricidad, desaparece el agua y, cuando regresa la energía, la presión resulta insuficiente. “Si hay luz, básicamente tenemos que usar bombas; de lo contrario no nos llegaría agua", afirmó Enrique Gómez, vecino del sector.

En Monagas: cuando se va la luz también desaparece el agua

Una situación similar se registra en comunidades de Monagas, donde el suministro de agua depende de los sistemas de bombeo eléctricos.

En los sectores Las Marías I, II y III y El Campito Simón Bolívar, en la Zona Industrial, una bomba de agua se quemó y tres transformadores resultaron afectados durante una tormenta eléctrica registrada la semana pasada. Vecinos señalaron que Corpoelec reparó uno de los transformadores, por lo que la falla eléctrica se mantiene acompañada de problemas en el servicio de agua.

Cinco días sin agua en Ocumare y hasta tres semanas en Charallave

Las altas temperaturas también afectan a los habitantes de los Valles del Tuy, en Miranda. En los últimos días, el calor ha alcanzado los 36 °C y muchas personas prefieren permanecer en sus viviendas durante las horas de mayor intensidad solar. Quienes deben salir recurren a paraguas, gorras y ropa fresca para protegerse del sol.

A los registros de temperatura se suman los racionamientos eléctricos y las fallas en el suministro de agua potable. En el casco central de Ocumare del Tuy, vecinos denunciaron que llevan cinco días sin agua, mientras que habitantes de urbanizaciones como Matalinda, en Charallave, aseguran que pueden permanecer hasta tres semanas sin recibir el servicio.

El calor y los riesgo para la salud

El médico cardiólogo Juan Carlos Cárdenas recomienda a la población mantener una adecuada hidratación y evitar la exposición directa al sol, especialmente durante las horas de mayor temperatura.

Las actividades físicas al aire libre deberían realizarse preferiblemente después de las 6:00 p. m., cuando las temperaturas comienzan a descender.

Los adultos mayores, particularmente quienes superan los 75 años, los pacientes con hipertensión y las personas polimedicadas pueden ser más vulnerables a los efectos de las altas temperaturas. También deben tener especial cuidado las mujeres embarazadas y los niños.

Cárdenas explicó que el calor puede generar variaciones de la presión arterial, tanto hacia valores elevados como bajos, especialmente en pacientes que utilizan medicamentos diuréticos.

Entre los signos de alarma mencionó los mareos, particularmente al ponerse de pie, un síntoma que puede estar relacionado con hipotensión ortostática, además de dificultad respiratoria u otros síntomas que ameriten valoración médica.

El especialista advirtió que, ante el incremento de las temperaturas, es posible que aumenten las consultas de pacientes con problemas de presión arterial.

Con información de los corresponsales

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