Familiares reciben a Emirlendris Benítez con sopa, caravana y mariachis en Barquisimeto

Durante su reclusión, Emirlendris Benítez denunció haber sido víctima de torturas y malos tratos. Estaba embarazada al momento de su detención y, de acuerdo con el Foro Penal, perdió al bebé mientras se encontraba bajo custodia del Estado.

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Por Andrea Barrios

Barquisimeto.- La tarde del 17 de septiembre, el aroma a una sopa de res cocinada a leña se mezcló con las lágrimas y los acordes de mariachis que recibieron a Emirlendris Bénitez en su tierra natal: Barquisimeto, marcando su regreso a su hogar tras permanecer ocho años de prisión por razones políticas.

Una caravana convocada para las dos de la tarde en la avenida Florencio Jiménez aguardaba su llegada para escoltarla hacia el barrio San José, donde una multitud de familiares y vecinos se congregaron en la entrada de la vivienda para presenciar el reencuentro entre abrazos y muestras de afecto. Tras ascender por las escaleras que conducen a la casa, ocurrió el encuentro con su padre, José Omar Leal, de 80 años, quien manifestó su sentir ante el retorno: “En el nombre de Dios, que es el que hace todo, volvemos a ver a nuestra hija en nuestro hogar… lo que estoy es un poco desconcertado en verla que en la situación en la que entró no es la misma como salió", declaró a El Pitazo.

Luego de recibir el abrazo de quienes la criaron, Emirlendris expresó su agradecimiento a Dios: “Sin él no hubiera podido resistir tanto tiempo", e instó a los presentes a valorar a sus familias: “díganle te amo todos los días, porque uno no sabe", manifestó entre lágrimas y sonrisas. En declaraciones a El Pitazo, agregó que elevará su voz por aquellos presos políticos que no han sido visibilizados y aconsejó a las familias que continúan esperando a sus seres queridos a mantener la esperanza, que llegará el momento anhelado.

Al interior de la vivienda, una mesa dispuesta en el centro congregó a los familiares, incluyendo a su hijo de 13 años, quien tenía cinco años de edad la última vez que la vio en libertad y mantuvo los abrazos durante todo el encuentro. Mientras transcurrían los platos de sopa, la interpretación musical de una banda de mariachis llenó la sala con el tema El Ausente, acompañado por trompetas, guitarrón y violín.

Salud y estatus legal

Durante la jornada, Emirlendris Bénitez señaló que requiere exámenes médicos para determinar si necesita intervención quirúrgica o si su recuperación continuará mediante fisioterapias en casa junto a su familia. Respecto a su situación jurídica, confirmó que debe presentarse trimestralmente en Barquisimeto y que mantiene gestiones junto a la ONG Foro Penal para alcanzar su libertad plena: “es lo que queremos", aseguró.

Por su parte, Melania Rosales, hermana de Emirlendris, precisó que la principal afección de salud corresponde a una hernia en dos discos de la columna. En cuanto al futuro, la familia contempla diversos proyectos orientados al sector de la belleza.

Tres peticiones de Provea a la delegación de la AN de 2015 en la mesa de diálogo

Motivos de la detención

De acuerdo con declaraciones en 2020 de Stefania Migliorini, abogada de la ONG Foro Penal, para 2018 Emirlendris poseía un vehículo registrado en una línea de taxi que solía manejar su pareja, Yolmer Escalona. El día de la detención, a altas horas de la noche, recibieron una llamada para realizar un traslado desde Barquisimeto hasta Barinas y aunque al principio no querían aceptar el servicio, terminaron cediendo por necesidad económica, reseñó Crónica Uno.

Al salir de Acarigua, fueron interceptados por la Policía Nacional Bolivariana (PNB). Los funcionarios identificaron que los pasajeros, José Miguel Estrada González y Alberto José Bracho Rosques, estaban supuestamente solicitados por los hechos del 4 de agosto de 2018. Ese día, Néstor Reverol, ministro de Interior, Justicia y Paz en aquel entonces, informó sobre el uso de drones con explosivos C4 en un atentado contra Nicolás Maduro. Emirlendris, sin embargo, desconocía el motivo de su aprehensión.

Fue trasladada a la sede de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) en Acarigua, luego a Boleíta y posteriormente al INOF. Según sus familiares, inicialmente fueron acusados de piratería de carretera, posesión de drogas y complicidad en el supuesto atentado. Cuatro años después de su arresto, el 4 de agosto de 2022, el Tribunal Especial Primero de Juicio la condenó a 30 años de prisión por delitos asociados al terrorismo.

Denuncias de tortura y derechos humanos

La abogada Migliorini precisó que tanto la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) como el Grupo de Trabajo sobre Detención Arbitraria de la ONU ratificaron que la detención fue arbitraria y exigieron su liberación por razones de salud.

Durante su reclusión, Benítez denunció haber sido víctima de torturas y malos tratos. Estaba embarazada al momento de su detención y, de acuerdo con el Foro Penal, perdió al bebé mientras se encontraba bajo custodia del Estado. La organización también documentó que fue aislada en una celda de castigo conocida como «tigrito» y que, durante el proceso judicial, sus abogados solicitaron reiteradamente su traslado a un centro de salud ante el grave deterioro de su condición física, peticiones que fueron ignoradas durante años.

Y aunque recibió una medida cautelar de la CIDH en 2020, no fue sino hasta este 2026 cuando se materializó su salida de prisión y su reencuentro con sus seres queridos.

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