Los Llanos.- El Tribunal Sexto de Control del Circuito Judicial Penal del estado Barinas otorgó libertad plena a las licenciadas en enfermería Maribel Pérez y Loida Zapata, mientras dictó medidas cautelares sustitutivas de la privación de libertad para los tres médicos y las otras dos enfermeras. Esto, por el caso del niño que recibió lesiones en el área de Neonatología del Hospital Dr. Luis Razetti, cuando lo quemó un el bombillo de una lampara artesanal que era utilizada para proporcionarle calor.
La audiencia de presentación culminó pasadas las 7:00 de la noche de este lunes, 17 de agosto, luego de varias horas de deliberación. De acuerdo con la información conocida tras la audiencia, el jefe del servicio de Neonatología, Dr. Harry Sánchez; las médicas residentes Belmary Ciro y Nohelia Solórzano; y las enfermeras y Yusmary García y Katrina Yellimar Neira, quedaron bajo medidas cautelares sustitutivas a la privación de libertad.
Entre las medidas acordadas se encuentran la presentación periódica cada 30 días, prohibición de salida del país y presentación de fiadores. El proceso continuará para ellos en libertad condicional, informaron desde el gremio a El Pitazo.
En el caso de Pérez y Zapata, ambas licenciadas en enfermería adscritas al área de Neonatología, el tribunal acordó libertad plena, por lo que pudieron abandonar la sede del tribunal y recobrar su libertad.
Imputados por lesiones culposas de carácter gravísimo
Según la información conocida sobre la audiencia, los trabajadores fueron imputados como coautores de lesiones culposas de carácter gravísimo, en relación con las lesiones sufridas por el recién nacido luego de que un bombillo amarillo utilizado como fuente de calor se desprendiera de una estructura improvisada y cayera sobre el bebé.
La investigación judicial deberá determinar las circunstancias en las que ocurrió el accidente y las responsabilidades individuales que pudieran corresponder.
Durante la audiencia también se libró una orden de aprehensión contra el médico Frank Colina Núñez, cirujano de manos, quien, según la información suministrada, se encuentra evadido y lo buscan los cuerpos de seguridad.
Protesta frente al Circuito Judicial Penal
La decisión judicial se conoció horas después de que personal médico, enfermeras y otros trabajadores de la salud se concentraran frente a la sede del Circuito Judicial Penal de Barinas para expresar su respaldo a sus compañeros. En la manifestación participaron representantes de los gremios de enfermería, médicos y pediatras.
Los trabajadores sostienen que se trató de un accidente y solicitaron que cualquier responsabilidad se determine mediante una investigación técnica y objetiva, tomando en cuenta las condiciones de infraestructura, dotación y funcionamiento del servicio de Neonatología.
Uno de los principales puntos expuestos por los gremios es que el bebé presentaba condiciones clínicas complejas antes del accidente y la falta de equipos suficientes para atender a los recién nacidos que requieren fuentes de calor.
¿Por qué se utilizó una lámpara artesanal?
Según la información conocida sobre la audiencia, a los trabajadores les imputaron como coautores de lesiones culposas de carácter gravísimo, en relación con las lesiones sufridas por el recién nacido luego de que un bombillo amarillo utilizado como fuente de calor se desprendiera de una estructura improvisada y cayera sobre el bebé.
El documento señala que el paciente presentaba síndrome de dificultad respiratoria del prematuro y sepsis neonatal temprana, con un hemocultivo que posteriormente reportó Klebsiella spp.
El Colegio sostiene que, debido a las condiciones clínicas del bebé, requería medidas para mantener su temperatura corporal y que el 29 de julio, ante la ausencia de lámparas de calor disponibles en la unidad, se recurrió a una lámpara artesanal con un bombillo amarillo.
De acuerdo con la versión consignada por el gremio, se conversó con el padre del recién nacido y este habría participado en la elaboración y colocación de la lámpara de emergencia.
El Colegio de Enfermería afirma que este tipo de soluciones improvisadas se ha utilizado ante la falta de equipos y la elevada cantidad de recién nacidos atendidos en el servicio.
Irregularidades durante la detención
El Colegio de Profesionales de la Enfermería del estado Barinas, presidido por Yanny González, presentó una denuncia formal ante la Fiscalía Superior del Ministerio Público, dirigida a la Fiscalía de Derechos Fundamentales, en la que cuestionó la actuación de funcionarios de la Policía Municipal de Barinas.
El gremio sostiene que los siete profesionales fueron detenidos de manera irregular y que durante el procedimiento se vulneraron garantías relacionadas con el debido proceso.
Según el escrito, un comisario de la Policía Municipal acudió el 14 de agosto a la unidad de cuidados intensivos neonatales para recabar información sobre el accidente. Al día siguiente, 15 de agosto, a los trabajadores los trasladaron a la sede policial bajo el argumento de que acudirían para levantar los informes correspondientes, pero posteriormente quedaron detenidos.
El Colegio afirma que no existía flagrancia y que, a su criterio, correspondía realizar una investigación previa y efectuar las citaciones formales correspondientes.
El gremio también denunció que durante las primeras actuaciones policiales se impidió la asistencia de un abogado, por lo que solicitó que se investigue la actuación de los funcionarios involucrados.
La denuncia del padre
El caso se hizo público luego de que Ignacio Agudelo, padre del recién nacido, difundiera un video en redes sociales en el que denunció las graves lesiones sufridas por su hijo y solicitó atención médica especializada.
Agudelo ha sostenido que su principal preocupación es garantizar que el bebé reciba el tratamiento que necesita.
Ante las dificultades que, según denunció, existían para acceder a especialistas en el Hospital Dr. Luis Razetti, el 15 de agosto la familia trasladó al recién nacido a un centro asistencial privado.
“Debido a la problemática que tenemos en el hospital, que no están los médicos especialistas para atender el caso de mi hijo, lo trasladé a esta clínica", explicó el padre.
Agudelo manifestó además que no cuenta con los recursos económicos suficientes para cubrir los gastos derivados de la atención privada y puso a disposición el número 0412-6774007 para quienes deseen colaborar con la familia.



