Los Llanos.- Personal médico, enfermeras y demás trabajadores de la salud se concentraron este lunes 17 de agosto frente a la sede del Circuito Judicial Penal del estado Barinas para expresar su respaldo a los siete trabajadores del Hospital Dr. Luis Razetti detenidos tras las lesiones sufridas por un recién nacido en el área de Neonatología.
Los trabajadores aprehendidos son el jefe del servicio de neonatología, doctor Harry Sánchez; las médicas residentes Belmary Ciro y Nohelia Solórzano, y las enfermeras Maribel Pérez, Loida Zapata, Yellimar Neira, Yusmary García. Las autoridades mantienen la búsqueda de un octavo trabajador presuntamente relacionado con el caso.
La manifestación se desarrolló mientras se esperaba la audiencia de imputación de los tres médicos y cuatro profesionales de enfermería, detenidos luego de que se conociera públicamente el caso del neonato que sufrió quemaduras cuando una lámpara artesanal (bombillo amarillo) utilizada para proporcionarle calor se desprendió y cayó sobre su cuerpo.

Los gremios sostienen que el hecho debe ser investigado, pero cuestionan que la responsabilidad haya recaído exclusivamente sobre el personal que se encontraba de guardia y denuncian que el accidente ocurrió en un contexto de precariedad y déficit de equipos para la atención de los pacientes.
Gremio médico: “No fue una acción para hacer daño"
Durante la concentración, María Herrera, residente del postgrado de Pediatría y Puericultura del Hospital Dr. Luis Razetti, explicó que el recién nacido presentaba condiciones clínicas complejas antes del accidente.
Según detalló, se trataba de un neonato prematuro que había desarrollado sepsis neonatal, con un hemocultivo que, de acuerdo con la documentación clínica referida por el gremio, reportó Klebsiella spp., una bacteria que puede ocasionar infecciones graves en recién nacidos, particularmente en pacientes prematuros.
Herrera señaló que la infección ya había provocado complicaciones en las extremidades del bebé, entre ellas lesiones y necrosis en los dedos de las manos.
“Queremos aclarar que existen ciertas bacterias que afectan a los recién nacidos y, sobre todo, suelen tener efectos secundarios o consecuencias mucho más severas en esos recién nacidos pretérmino", explicó.

La médica sostuvo que parte de las lesiones observadas en las imágenes difundidas en redes sociales no necesariamente serían atribuibles únicamente a las quemaduras provocadas por la lámpara, sino que también estarían relacionadas con las complicaciones de la infección que presentaba el paciente.
¿Qué ocurrió y por qué se ameritó la lámpara para el bebé?
De acuerdo con el escrito presentado por el Colegio de Profesionales de la Enfermería del estado Barinas, el recién nacido ingresó a la unidad de cuidados intensivos neonatales del Hospital Dr. Luis Razetti el 15 de julio de 2026, procedente de quirófano y con 35 semanas de gestación, según la documentación consignada por el gremio.
El escrito señala que el paciente presentaba síndrome de dificultad respiratoria del prematuro y sepsis neonatal temprana, posteriormente identificada mediante hemocultivo con Klebsiella spp. El Colegio sostiene que, debido a la infección y a las complicaciones que presentaba, el niño requería medidas para mantener su temperatura corporal.
Según la denuncia gremial, el 29 de julio, durante la mañana, se produjo la situación que posteriormente derivó en el accidente: no había lámparas de calor disponibles en la unidad para atender al paciente.
Ante esa circunstancia, siempre según la versión consignada por el Colegio de Enfermería, se conversó con el padre del recién nacido y este habría armado una lámpara artesanal con un bombillo amarillo de emergencia que posteriormente fue colocada en el área.
El gremio sostiene que este tipo de soluciones improvisadas se ha utilizado debido a la insuficiencia de equipos en la unidad y a la cantidad de recién nacidos que deben ser atendidos.
El Colegio de Enfermería sostiene que el bombillo se desprendió accidentalmente y que la enfermera que se encontraba de guardia retiró inmediatamente la lámpara. Posteriormente, el recién nacido habría sido atendido por los médicos residentes de guardia y evaluado por cirugía plástica, según el relato incorporado en el escrito.
Denuncia detención y pide investigación sobre las condiciones del hospital
El Colegio de Profesionales de la Enfermería del estado Barinas, presidido por Yanny González, presentó una denuncia formal ante la Fiscalía Superior del Ministerio Público, dirigida a la Fiscalía de Derechos Fundamentales, cuestionando la actuación de funcionarios de la Policía Municipal de Barinas y sostiene que los siete profesionales fueron retenidos de manera irregular.
Según el escrito, un comisario acudió el 14 de agosto a la unidad de cuidados intensivos neonatales para recabar información sobre el accidente. Al día siguiente, 15 de agosto, a los trabajadores trasladaron a la sede policial bajo el argumento de que acudirían para levantar informes, pero posteriormente quedaron detenidos.
El Colegio afirma que no existía flagrancia y que, a su criterio, correspondía una investigación previa y citación formal de los profesionales y denuncia que durante las primeras actuaciones se habría impedido la asistencia de un abogado, ante la situación, el gremio exigió que se investigue la actuación de los funcionarios policiales.

Asimismo, la representación legal del gremio, a cargo del abogado Luis Alberto Pérez, advirtió que no se cumplió con el debido proceso, por lo que solicitó la liberación de los profesionales.
Colegio de Médicos también pide investigar el contexto
El Colegio de Médicos del estado Barinas, representado por su presidenta, la Dra. Virginia Sarmiento, también fijó posición ante las detenciones y expresó solidaridad con el recién nacido y sus padres, pero manifestó preocupación por la forma en que se ha desarrollado el proceso contra los profesionales.
En su pronunciamiento, el Colegio de Médicos también exigió las garantías constitucionales del debido proceso, el derecho a la defensa y la presunción de inocencia, y rechazó el escarnio público contra los trabajadores mientras se desarrolla la investigación.
La organización también llamó a determinar las condiciones en las que se prestó la atención médica y cuestionó que las deficiencias de infraestructura y dotación puedan trasladarse exclusivamente al personal asistencial. Para el gremio médico, la atención segura de un paciente requiere infraestructura, equipos e insumos adecuados, por lo que pidió a las autoridades evaluar integralmente el contexto en el que ocurrió el accidente.
Por su parte, la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría, Filial Barinas, también manifestó su preocupación por el caso y pidió que la investigación se realice con bajo criterios técnico-científicos.
La filial destacó particularmente la trayectoria y calidad profesional del médico Harry Sánchez y del equipo de salud involucrado, y exhortó al esclarecimiento del caso mediante una investigación objetiva.
La denuncia pública del padre
El caso se hizo público después de que Ignacio Agudelo, padre del recién nacido, difundiera un video en redes sociales en el que denunció las lesiones sufridas por su hijo y solicitó atención especializada.
En su denuncia, Agudelo manifestó que el niño había sufrido quemaduras que calificó de tercer grado y pidió la intervención de especialistas para evitar el deterioro de las heridas. “Soy un padre desesperado que no haya qué hacer y quiere salvarle los deditos a su hijo", expresó.
La denuncia generó una amplia reacción en redes sociales y posteriormente derivó en la actuación de la Policía Municipal de Barinas y en la detención de siete trabajadores del hospital.
El 15 de agosto, el recién nacido fue trasladado por sus familiares a un centro asistencial privado, según informó su padre, Agudelo, a través de un video difundido en redes sociales, y quien ha sostenido que la prioridad es que su hijo reciba la atención médica necesaria.
“Debido a la problemática que tenemos en el hospital, que no están los médicos especialistas para atender el caso de mi hijo, lo trasladé a esta clínica", explicó Agudelo.
El padre manifestó además su preocupación por no contar con los recursos económicos necesarios para asumir los gastos derivados de la atención médica privada, y puso a disposición su número de contacto para las personas que quieran colaborar 0412-6774007.
En el mismo video, Agudelo agradeció el acompañamiento y la colaboración recibida por parte de la Policía Municipal de Barinas, el Consejo de Protección del Niño, Niña y Adolescente y la Defensoría del Pueblo, organismos que, según relató, facilitaron el traslado del bebé al centro asistencial privado.


