Los Llanos.- José Ignacio Agudelo, padre del recién nacido que sufrió graves quemaduras mientras permanecía en el área de Neonatología del Hospital Dr. Luis Razetti de Barinas, cuestionó las versiones que atribuyen parte de las lesiones a las complicaciones derivadas de una infección por Klebsiella spp.
El bebé, nacido el 15 de julio de 2026, es hijo de una familia procedente de Socopó, municipio Antonio José de Sucre, y permanece, según su padre, en estado crítico en un centro asistencial privado, al que fue trasladado el 15 de agosto.
Agudelo sostiene que el niño nació en buenas condiciones y que no presentaba infecciones ni lesiones antes de ingresar al servicio de Neonatología. “Mi niño nació sanito, como lo pueden ver en foto. Mi esposa tiene exámenes de laboratorio donde no aparecía con ningún tipo de infección antes del parto".
Según su relato, el embarazo fue controlado por especialistas en Barinas y no había indicios de una infección antes del nacimiento. La madre ingresó al Hospital Dr. Luis Razetti con dolores de parto y allí nació el bebé. “En ningún momento presentó infección y ningún tipo de bacteria. El embarazo de ella fue bien tratado", afirmó en un video publicado en redes sociales.
El gremio médico, por su parte, explicó en días anteriores que el recién nacido presentaba condiciones clínicas complejas antes del accidente. Según detalló, se trataba de un neonato prematuro que había desarrollado sepsis neonatal y cuyo hemocultivo, de acuerdo con la documentación clínica referida por el Colegio, reportó Klebsiella spp., una bacteria que puede causar infecciones graves, especialmente en pacientes prematuros.
Médicos del hospital indicaron que la infección provocó complicaciones en las extremidades del bebé, entre ellas lesiones y necrosis en los dedos de las manos
Del nacimiento a Neonatología
Sin embargo, Agudelo relató que su hijo nació respirando adecuadamente, pero aproximadamente 10 minutos después presentó dificultades respiratorias, por lo que fue trasladado al área neonatal. “Ahí lo decidieron dejar por cuatro o cinco días", explicó.
El padre asegura que durante esos primeros días el bebé permaneció en una incubadora y posteriormente, mediante análisis, los médicos detectaron una infección que, según la documentación consignada por el Colegio de Profesionales de la Enfermería de Barinas, correspondió a una sepsis neonatal temprana asociada a Klebsiella spp.
Agudelo afirma que el bebé recibió tratamiento antibiótico y que posteriormente un análisis habría indicado que la bacteria ya no estaba presente. El padre sostiene que fue después de ese proceso cuando comenzaron a presentarse las complicaciones que terminaron afectando los dedos de una de las manos. “En ningún momento mi hijo entró con ningún tipo de heridas. Hay fotos donde mi hijo aparece sanito", insistió.
“Agarró la bacteria en el hospital"
Uno de los principales cuestionamientos de Agudelo está relacionado con el origen de la infección por Klebsiella. “Agarró la bacteria en el hospital", aseguró.
El padre insiste en que los exámenes realizados a la madre antes del parto no mostraban una infección y que el bebé nació sin lesiones.
El Colegio de Enfermería introdujo ante la Fiscalía del Ministerio Público un informe que señala que el recién nacido ingresó a Neonatología con diagnóstico de sepsis neonatal temprana y que el hemocultivo posteriormente reportó Klebsiella spp. Las autoridades deberán determinar ahora el origen y momento de adquisición de la infección.
La lámpara improvisada
El padre también ofreció detalles sobre el episodio que provocó las quemaduras. Según su relato, el bebé presentaba cambios de coloración en algunos dedos (morados) y el cirujano de mano recomendó utilizar un bombillo amarillo conectado mediante una extensión eléctrica para aplicarle calor. Describió que se hizo “una extensión de luz común, con un bombillo y un enchufe".
Agudelo aseguró que la lámpara fue colocada dentro de la incubadora y fijada con un adhesivo. «Con el calor eso se desprendió y le cayó en la carita y en los deditos", relató.
El Colegio de Enfermería indicó que la utilización de una lámpara artesanal se realizó ante la falta de lámparas térmicas disponibles en la unidad, una de las condiciones que el gremio denuncia como parte de la crisis de Neonatología.
«Me quedé sorprendido por la gravedad»
Agudelo afirmó que fue informado cuando ocurrió la quemadura, pero dijo que posteriormente no se le permitió observar directamente las lesiones. “Al día siguiente que yo lo veo, está tapado. La boquita y las manos vendadas. Me llamaba la atención porque no me dejaban verle las manos", contó.
Según su testimonio, una trabajadora del hospital posteriormente le mostró fotografías del bebé y pudo observar la gravedad de las heridas. “Yo me quedé sorprendido por la gravedad de las heridas", afirmó.
A partir de ese momento, asegura que comenzó a solicitar la intervención de especialistas para evitar que su hijo perdiera los dedos. “Yo no quería que mi hijo perdiera los deditos", expresó.
El padre cuestionó además que se haya dicho que el bebé recibió valoración de especialistas para tratar las quemaduras. “Eso que dicen que los especialistas vieron a mi hijo, eso es mentira", afirmó.
Sostuvo que solicitó atención de cirugía plástica, pero que el especialista no habría acudido al hospital. “Aparte de que me tocaba estarle rogando para que fuesen a hacer la limpieza, nunca llegó un especialista de cirugía plástica", denunció.
Agudelo aseguró que las complicaciones derivadas de la infección comprometieron el dedo pulgar y el índice de una de las manos del recién nacido. “Esos dos deditos los perdió", afirmó.
El padre también denunció que actualmente el bebé presenta un cuadro renal grave y permanece intubado y bajo tratamiento de diálisis. “No le trataron a tiempo los riñones. Mi hijo está intubado y le están haciendo diálisis", manifestó.
Señalamientos contra el director del hospital
Agudelo cuestionó las declaraciones ofrecidas por el director del Hospital Dr. Luis Razetti, Juan Chávez, quien aseguró que al recién nacido se le proporcionaron las atenciones médicas que requería debido a su condición.
El padre rechazó esa versión y sostuvo que durante su permanencia en el hospital no observó la atención especializada que, según afirma, necesitaba su hijo.
También responsabilizó al director por las condiciones en las que funciona el centro asistencial. “Ahí quien debe estar preso es el director, por tener a ese hospital en mal estado", afirmó.
Agudelo denunció además que durante el mes que permaneció en el hospital observó una cantidad de recién nacidos superior a la capacidad de las incubadoras disponibles.
“En el tiempo que yo estuve ahí, que fue un mes, se murieron más de 10 niños, porque tienen seis incubadoras y metían 12 niños en ese lugar", aseguró.
El padre rechazó como la unidad continúo recibiendo pacientes pese a las limitaciones de equipos. “Si ahí meten a esos niños es porque requieren incubadora y tienen sino seis incubadoras buenas y meten y meten niños. No les importa jugar con la salud y con los sentimientos de esos padres que se revolcaban de dolor en el piso por ver morir a sus hijos", afirmó.
El traslado a una clínica privada
Ante la falta de especialistas y atención suficiente en el Hospital Dr. Luis Razetti, Agudelo decidió trasladar a su hijo a un centro asistencial privado el 15 de agosto.
“No tengo recursos, pero Dios proveerá y va a poner ángeles para que me ayuden a pagar estos gastos clínicos. Para nadie es un secreto que es caro", expresó.
Aseguró que la familia enfrenta un costo aproximado de 700 dólares diarios por la hospitalización. El padre hizo además un llamado al gobernador de Barinas para que investigue las condiciones del centro asistencial. “Que le ponga una lupa a ese hospital", pidió.
Agudelo también cuestionó que, después del accidente, las autoridades del hospital no se hayan acercado a conocer la evolución de su hijo. “En los días que tengo desde que pasó el accidente, aquí no se ha presentado ninguno a saber cómo sigue el niño", afirmó.
Cinco trabajadores fueron imputados
Las denuncias de la familia se producen mientras avanza el proceso judicial abierto por el caso. El Tribunal Sexto de Control del Circuito Judicial Penal del estado Barinas imputó a cinco de los siete trabajadores detenidos como coautores de lesiones culposas de carácter gravísimo.
El jefe de Neonatología, Harry Sánchez; las residentes Belmary Ciro y Nohelia Solórzano; y las enfermeras Yusmary García y Yellimar Neira quedaron bajo medidas cautelares sustitutivas de la privación de libertad, con presentación periódica cada 30 días, prohibición de salida del país y presentación de fiadores, según la información suministrada por el gremio. Además, el tribunal ordenó la aprehensión del médico Frank Colina Núñez, cirujano de manos.
Los gremios de salud han respaldado a los trabajadores y sostienen que la investigación debe considerar las condiciones de infraestructura, dotación y personal de Neonatología.
El Colegio de Profesionales de la Enfermería de Barinas denunció un déficit de equipos médicos, escasez de personal y sobrecarga laboral en el área de Neonatología del Hospital Dr. Luis Razetti, condiciones que, según el gremio, obligan al personal a improvisar ante la falta de recursos. La organización sostuvo que el accidente que dejó a un neonato con quemaduras en el rostro y una de sus manos debe ser investigado, pero advierte que no puede analizarse de manera aislada del contexto operativo del servicio.
De igual forma señalaron que, la unidad presenta insuficiencia de equipos, entre ellos lámparas de calor necesarias para mantener la temperatura adecuada de los recién nacidos. También advirtieron que, al momento del accidente, había 12 neonatos bajo cuidado de solo tres enfermeras, lo que representa una sobrecarga laboral en un servicio que requiere vigilancia permanente y atención especializada.
El Colegio cuestionó además las condiciones de mantenimiento de los equipos y el mobiliario hospitalario. Aclaró que el personal de enfermería no tiene entre sus funciones realizar mantenimiento preventivo, correctivo o predictivo de la infraestructura hospitalaria ni de los equipos médicos.
También presentó una denuncia ante la Fiscalía de Derechos Fundamentales en la que cuestiona la actuación de los funcionarios que realizaron las detenciones y reclama respeto al debido proceso.
Agudelo, mientras tanto, asegura que su prioridad es la recuperación de su hijo. «Yo lo que quiero es la salud de mi bebé".
Su principal exigencia, sostiene, es que el recién nacido reciba la atención especializada necesaria y que se esclarezca qué ocurrió desde su ingreso al Hospital Dr. Luis Razetti hasta las graves complicaciones que enfrenta actualmente.


