Caracas.- Dos meses después de la captura de Nicolás Maduro, entonces encargado del gobierno venezolano, un funcionario del gobierno de Estados Unidos llamó al empresario venezolano Alejandro Betancourt para proponerle una sociedad comercial con la administración de Donald Trump, la cual le permitiría aumentar las ganancias en sus negocios petroleros en Venezuela
Betancourt, de 46 años, recibió la llamada en marzo, según informó The Washington Post. La propuesta era incorporar al Gobierno de Estados Unidos como socio comercial en su empresa petrolera North American Blue Energy Partners (NABEP), que en los últimos dos años había multiplicado por 10 su producción petrolera en el país.
Mauricio Claver-Carone, exenviado especial de Estados Unidos para América Latina, llamó a Betancourt y le dijo que si aceptaba tendría que ceder un porcentaje de su empresa y parte de su independencia. A cambio, obtendría acceso a enormes nuevas reservas de petróleo.
El empresario venezolanos, quien ha estado investigado por lavado de activos en Venezuela, Estados Unidos y Europa, no dudo en participar. «Estoy totalmente dentro», respondió Betancourt, según las personas familiarizadas con la llamada, que hablaron bajo condición de anonimato al medio estadounidense.
Seis meses después de esa llamada, EE. UU. firmó un histórico acuerdo petrolero con la administración de Delcy Rodríguez, el cual le permite controlar el 21 por ciento de las reservas probadas de petróleo del país. En ese contexto, Trump anunció que el Gobierno de Estados Unidos adquirió una participación en la empresa privada de Betancourt, la cual tendrá los derechos sobre 14 campos petroleros.
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Cerrar las investigaciones
La llamada también fue confirmada por el medio CNN, que reveló que –con miras a la sociedad comercial- los fiscales federales de Miami cerraron, en los últimos meses, una investigación sobre Betancourt por órdenes de la oficina del entonces vicesecretario de Justicia Todd Blanche, según informaron dos personas con conocimiento del asunto.
Según el canal estadounidense, la medida formó parte de un esfuerzo de funcionarios de la Casa Blanca de Trump y del secretario de Estado, Marco Rubio, para reclutar a Betancourt con el fin de articular un nuevo y enorme acuerdo petrolero con el Gobierno de Venezuela, señalaron dichas fuentes.
Durante una década, Betancourt estuvo atrapado en las redes de una amplia investigación del Departamento de Justicia sobre un esquema de lavado de dinero multimillonario; los fiscales estadounidenses alegaban que dicho esquema implicó la malversación de fondos de PDVSA, reseñó CNN.
Jon Sale, abogado de Betancourt, afirma que su cliente no infringió ninguna ley estadounidense. “Él no cometió ninguna actividad delictiva", dijo Sale a CNN. “Participó en algunas operaciones porque hacía negocios con sus primos. No hay pruebas de que supiera que el dinero provenía de sobornos o que tuviera alguna relación con PDVSA", siglas de la empresa estatal Petróleos de Venezuela.
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En la mira de Suiza
Las investigaciones contra Betancourt también siguen en Suiza. The Washington Post informó que, poco después de la captura de Maduro el 3 de enero, altos funcionarios de la administración Trump comenzaron a intervenir en favor del vebnezolano ante las autoridades suizas, que habían emitido una orden de arresto contra él en relación con una investigación por blanqueo de capitales.
El abogado de Betancourt en Estados Unidos, Jon A. Sale, negó que su cliente hubiera cometido irregularidad alguna.
En mayo, las autoridades suizas solicitaron que Estados Unidos lo detuviera. Washington no actuó sobre la petición. En su lugar, altos funcionarios volvieron a intervenir, le concedieron una visa de entradas múltiples y lo recibieron en Washington para reuniones de alto nivel.
Según fuentes consultadas por The Washington Post, Betancourt fue un colaborador de Estados Unidos previo a la captura de Maduro y un interlocutor con las autoridades que quedaron en el país luego del 3 de enero.
Hoy, su empresa, controla unas de las mayores reservas probadas de crudo del planeta: 65.000 millones de barriles. Mientras, su nombre sigue ocupando investigaciones por supuestos lavados de activos en negocios con el chavismo.
Con información de The Washington Post y CNN.
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