El magazine New Yorker reveló que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, usa la figura de la líder opositora María Corina Machado como una forma de amenazar a Delcy Rodríguez, en un perfil que publicaron en línea sobre la ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025 en el que abordan cómo salió del país para recibir el galardón en diciembre pasado y los obstáculos que enfrenta para regresar a Venezuela en medio de la emergencia ocasionada por el doble terremoto del pasado 24 de junio.
«A lo largo de todo este tiempo, Machado ha sostenido que la visión de Trump para Venezuela está alineada con la suya—una afirmación que parece cada vez más difícil de sostener. Al promover una intervención, cedió una parte real de su capacidad de acción a Estados Unidos. Durante casi medio año, la Administración ha estado retrasando su regreso; en un momento dado, funcionarios de Trump le ofrecieron que fuera nombrada Secretaria General de las Naciones Unidas. Mientras tanto, el veterano operador dijo: ‘Trump usa el asunto de María Corina para mantener a Delcy alerta—‘No te sientas demasiado cómoda, porque en cualquier momento puedo enviar a María Corina contra ti’", dice el artículo sobre Machado que se publicó en línea este 20 de julio.
Al consultar a funcionarios de la administración estadounidense, también refleja cómo los intereses económicos son los que han prevalecido en Washington antes de favorecer la transición democrática, uno de los objetivos de Machado, la Plataforma Unitaria y el resto de organizaciones políticas y de la sociedad civil que desde las elecciones presidenciales de julio de 2024 abogan por el cambio político en el país.
Entre quienes mencionan que defienden esa posición económica estaría Richard Grenell, el enviado especial de Trump para Venezuela y Corea del Norte, quien a finales de enero de 2025 -pocos días después del regreso del republicano a la Casa Blanca- viajó a Caracas para reunirse en Miraflores con Nicolás Maduro y logró la liberación de un grupo de estadounidenses presos bajo el régimen chavista.
La influencia de operadores en la Casa Blanca
«Los defensores de Rodríguez incluyen a Richard Grenell, quien, como representante de Trump, mantuvo negociaciones con el régimen antes de la destitución de Maduro, y a Harry Sargeant, un destacado donante republicano que recientemente comenzó a exportar crudo venezolano», resalta New Yorker.
También habla de los esfuerzos de Delcy Rodríguez por influir cada vez más en la política estadounidense al designar a un cabildero, así como dándola respaldo a quienes desde Estados Unidos están alineados con la visión del chavismo de retrasar la transición política venezolana.
“Nadie en el Partido Republicano quiere hablar de elecciones", cita la revista de un asistente republicano, que le agregó que “muchas personas tienen sed de los recursos de Venezuela. Esos intereses pasan por encima de todo lo demás".
Entre quienes piensan así hablaron de Mauricio Claver Carone, quien fue asesor de Trump para América Latina, quien mantiene una influencia aún sobre la administración Trump.
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Economía, petróleo y Delcy en el poder
Una persona aseguró a New Yorker que “hay una camarilla económica cuya prioridad es extraer la mayor cantidad de dinero posible antes de que Trump deje el cargo, y eso significa mantener a Delcy en el poder".
El magazine aborda los obstáculos de Machado para volver a Venezuela después del doble sismo. Primero cuando le obligaron a regresar en un vuelo privado desde Curazao a Virginia, así como posteriormente la prohibición de que abordara un vuelo de Copa Airlines en Panamá, donde la aerolínea le habría dicho a la líder opositora que permitirle subir a la aeronave le traería represalias de Miraflores.
Incluso menciona que hay una versión de funcionarios estadounidenses que han hablado de proponer a Machado como candidata a secretaria general de las Naciones Unidas, en su intención de impedirle que ejerza una influencia directa sobre Venezuela, a pesar del liderazgo y la ascendencia popular con el que cuenta la dirigente.
Entre esos esfuerzos mencionan cómo Estados Unidos decidió nombrar a la presidenta de la Asamblea Nacional de 2015, Dinorah Figuera, para iniciar un diálogo con el chavismo, pero descartó a Machado.
Pese a que Trump había dado el visto bueno para el retorno de la exdiputada desde Curazao, el impedimento posterior, afirmó New Yorker, revela cómo chocan los intereses en la Casa Blanca.
Según su fuente, un veterano operador político «lo describió como el resultado de una lucha interna. ‘Hay facciones respecto a Venezuela’, dijo. ‘Y la facción que está ganando hoy dice: No agitemos el barco entre ahora y noviembre’".


