Caracas.- La entrega del empresario colombiano Álvaro Pulido a las autoridades de Estados Unidos abrió nuevos interrogantes sobre el destino de otras figuras vinculadas al chavismo que enfrentan investigaciones o acusaciones en ese país. Raúl Gorrín, Maikel Moreno y Tareck El Aissami figuran entre los nombres que podrían estar bajo la lupa, de acuerdo con información que maneja el periodista César Batiz, director de El Pitazo, en Punto y Contexto.
Fuente de El Pitazo apuntan a la posibilidad de que exista una lista de personas sujetas a restricciones de movimiento y que podrían ser entregadas a Washington. Sin embargo, no hay confirmación de un acuerdo cerrado para trasladar a esos tres hombres.
«El mecanismo parece funcionar así: Washington pide. Delcy Rodríguez negocia o autoriza. Y Diosdado Cabello ejecuta. Pero hay algo que debemos dejar muy claro desde el comienzo: esto no son extradiciones. Son entregas. Y esa diferencia no es menor», expone Batiz.
La entrega de Pulido, quien permanecía detenido en Venezuela desde 2023 por el caso PDVSA-Cripto, ocurrió después de que Álex Saab también quedara bajo custodia estadounidense. El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó el 11 de octubre que Pulido estaba bajo custodia de sus autoridades para responder por dos acusaciones federales relacionadas con presuntos esquemas de lavado de dinero y sobornos.
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Los tres nombres bajo la lupa
El primer nombre es el del empresario Raúl Gorrín, quien, según la información manejada por Punto y Contexto, se encuentra bajo arresto domiciliario. Gorrín ha sido señalado por las autoridades estadounidenses en investigaciones relacionadas con presuntos hechos de corrupción y lavado de dinero.
Según fuentes, permanecer bajo control de las autoridades venezolanas permitiría al gobierno decidir sobre sus movimientos. Batiz plantea que esa circunstancia podría facilitar una eventual entrega si existiera una negociación en ese sentido.
El segundo nombre es Maikel Moreno, expresidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). En 2020, las autoridades estadounidenses lo acusaron de presuntos delitos relacionados con lavado de dinero y sobornos a cambio de influir en decisiones judiciales.
Según las fuentes, Moreno estaría bajo vigilancia. Batiz también menciona una versión que circuló el lunes sobre una supuesta retención de su esposa, Deborah Menicucci, cuando intentaba viajar al exterior. Sin embargo, aclara que no pudo confirmar esa información y que funcionarios de seguridad aeroportuaria aseguraron que no hubo detenidos.
El tercer nombre es Tareck El Aissami, exvicepresidente y exministro de Petróleo, quien permanece detenido en la cárcel de El Rodeo. De acuerdo con la información que maneja César Batiz, el exfuncionario enfrenta una nueva acusación dentro de Venezuela.
Fuentes indicaron que El Aissami y el empresario Samark López Bello habrían manifestado su preferencia por quedar bajo custodia estadounidense antes que continuar presos en Venezuela.
«¿Por qué alguien que enfrenta a la justicia estadounidense preferiría quedar en manos de Estados Unidos antes que continuar preso bajo el control de sus antiguos compañeros de poder?», se pregunta Batiz.
La lista es más larga
Gorrín, Moreno y El Aissami no serían los únicos nombres mencionados por las fuentes. También se incluye a Samark López Bello, Pedro Luis Martín, Ramón Rodríguez Chacín y Nicolás Maduro Guerra, conocido como Nicolasito.
«No todos tienen la misma situación jurídica. No todos están detenidos. Y no podemos afirmar que exista un acuerdo cerrado para entregar a cada uno. Eso hay que decirlo claramente», dice César Batiz.
El periodista también recuerda las acusaciones que el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó en marzo de 2020 contra Nicolás Maduro y otros funcionarios venezolanos, entre ellos Diosdado Cabello, Tareck El Aissami, Maikel Moreno, Vladimir Padrino López, Hugo Carvajal y Clíver Alcalá Cordones.
«Seis años después, varios de aquellos nombres ya terminaron frente a tribunales estadounidenses», dice Batiz.
Diosdado Cabello y el posible papel en las entregas
Uno de los puntos centrales del análisis es el papel que, según las fuentes de Batiz, estaría desempeñando Diosdado Cabello en el control de algunos de estos funcionarios y empresarios dentro de Venezuela.
La información que maneja el periodista apunta a que Cabello estaría ejecutando medidas de vigilancia y restricciones de movimiento. La hipótesis plantea una distribución de funciones en la que Washington solicita las entregas, Delcy Rodríguez negocia o autoriza las decisiones y Cabello se encarga de ejecutarlas en el territorio venezolano.
«Esto ayuda a entender por qué estamos viendo vigilancia, detenciones, restricciones de movimiento y controles sobre vuelos privados. No necesariamente porque exista un expediente judicial venezolano encaminado a extraditarlos. Sino porque algunos de ellos podrían haberse convertido en fichas de negociación. Y entonces surge otra pregunta: ¿Qué obtiene a cambio el gobierno de Delcy Rodríguez?», plantea el director de El Pitazo.
Batiz hace una distinción entre las entregas de personas a Estados Unidos y los procedimientos formales de extradición. «No llamemos extradiciones a estas entregas. La Constitución venezolana prohíbe extraditar a ciudadanos venezolanos», aclara.
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¿Quién decide?
Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello formaron parte de la estructura de poder en la que también estuvieron varios de los funcionarios y empresarios mencionados en el análisis. Ahora, según la hipótesis que plantean las fuentes, podrían tener un papel en las decisiones sobre el destino de algunas de esas figuras.
El planteamiento expone una contradicción: varias de las investigaciones estadounidenses contra funcionarios venezolanos comenzaron cuando Delcy Rodríguez formaba parte del gobierno de Nicolás Maduro. Ahora, bajo su administración, Caracas ha facilitado la entrega de personas que enfrentan procesos en Estados Unidos.
«¿Estamos viendo justicia o estamos viendo una negociación política en la que unas personas son entregadas para garantizar la supervivencia de otras? Porque entregar a Saab, Pulido, Gorrín, Moreno o El Aissami puede llevar ante la justicia a hombres que participaron en ese sistema. Pero eso no significa que el sistema esté siendo desmontado. Una cosa es abrir la puerta de salida para algunos», finaliza BAtiz.



