Parte de la delegación de la Asamblea Nacional de 2015 que comenzará el diálogo con el chavismo ya viaja a Venezuela para comenzar el proceso en las próximas horas.
Fuentes consultadas por El Pitazo confirmaron que Dinorah Figuera, Marco Aurelio Quiñones y Ramón López arribaron al Aeropuerto Internacional General José Antonio Anzoátegui, en Barcelona, estado Anzoátegui, mientras que desde Estados Unidos lo habrían hecho Juan Miguel Matheus y Sergio Vergara.
Aun no se conoce si Elimar Díaz y Julio César Moreno lo están haciendo, pero dentro del país está Macario González y Desiré Barboza hacen el apoyo técnico desde Venezuela.
Figuera y López estuvieron en el país el pasado 18 de junio cuando se realizó la primera reunión entre la presidenta del Parlamento de 2015 y Jorge Rodríguez como presidente del actual Legislativo, cuando anunciaron en dos comunicados separados el inicio de un proceso para la transición democrática y la instalación de una mesa técnica paritaria.
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Cuáles son los temas a tratar entre la AN de 2015 y el chavismo
Sin embargo, los terremotos del 24 de junio y sus graves consecuencias en regiones como Caracas y especialmente en La Guaira pospusieron por más de un mes este acercamiento. No obstante, el 14 de julio se puso como fecha el reinicio de estos encuentros a partir del primero de agosto.
Aunque ese día solo se anunció los temas a tratar: atención a las víctimas de los terremotos, fortalecimiento de la democracia y garantías y derechos políticos; el chavismo dio a conocer que su delegación lo haría en nombre de la administración de Delcy Rodríguez, a pesar de que la conforman cinco diputados del Partido Socialista Unido de Venezuela, entre ellos la directiva de esa Cámara: Jorge Rodríguez (presidente), Pedro Infante (primer vicepresidente) y América Pérez (segunda vicepresidenta); los acompañan Génesis Garvet y Jorge Arreaza, además de la ministra de Educación Universitaria, Ana María San Juan.
Uno de los delegados de la oposición, Ramón López, dijo el pasado lunes a El Pitazo que aún no tenían una fecha definida para el encuentro presencial que Figuera y Rodríguez acordaron el pasado 1 de agosto en una llamada telefónica, pero iteró que sería presencial en la capital venezolana.
Este diálogo es gestionado por Estados Unidos, el Departamento de Estado y su secretario Marco Rubio, quienes escogieron a Figuera y la AN de 2015 para representar a los opositores, pero además excluyeron de ese proceso a la líder opositora María Corina Machado y los representantes de la Plataforma Unitaria Democrática, a excepción de Primero Justicia y Voluntad Popular, los partidos de los que forman parte los 10 delegados de la oposición en este nuevo intento de encontrar una salida a la crisis política venezolana.
Los tres escenarios que pueden resultar del diálogo, según el consultor político Edgar Gutiérrez
Qué esperar del diálogo
El consultor político Edgar Pérez dijo el lunes al director de El Pitazo, César Batiz, en el programa Punto y Contexto, que se deberían esperar algunos resultados concretos para poder evaluar si podía ser favorable o no al país, pero prefirió no llamarlo «negociación» porque Estados Unidos es el que impone las condiciones.
Dijo que entre los tres escenarios que podía estimar estaba que no hubiese acuerdo alguno, lo que favorecería al chavismo; segundo que se diera un buen acuerdo para reinstitucionalizar Venezuela y retomar la senda democrática o un mal acuerdo en el que cúpulas se repartieran las instituciones, lo que no permitiría darle piso jurídico a las instituciones cooptadas por el chavismo y son claves para una transición: el Consejo Nacional Electoral (CNE) y el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).
El analista y abogado Benigno Alarcón ha dicho que se debe ir con cautela más allá de la presencia de Estados Unidos porque hay un precedente de fracasos de anteriores diálogos que solo oxigenaron al chavismo, pero tampoco escépticos por completo por precisamente la presencia estadounidense.
La semana anterior advirtió en un artículo para una revista estadounidense que excluir a los principales voceros de la oposición representaba un riesgo de legitimidad política.
Mientras estos representantes y otros dirigentes han vuelto al país en los últimos meses con garantías de no persecución, aún la líder opositora y premio Nobel de la Paz 2025 aún no ha podido regresar al territorio nacional pese a que desde los terremotos ha insistido en volver. Las trabas estadounidenses y el rechazo de los hermanos Rodríguez ha impedido que pise nuevamente la nación.



