María Corina Machado advierte que «Venezuela está en ebullición» y la estructura mafiosa continúa

En entrevista con el director del diario El Tiempo, Andrés Mompotes, la dirigente opositora señaló que el país se encuentra en un estado de ebullición por el colapso de servicios, pero advirtió que la organización ciudadana desde el "día uno" es vital ante el temor del régimen de permitir un proceso democrático.

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La líder opositora María Corina Machado aseguró que la salida de Nicolás Maduro no significa el fin del sistema actual y advirtió que Venezuela se encuentra «en ebullición» debido a la crisis, al hablar sobre el panorama político de Venezuela y las negociaciones que lleva a cabo Dinorah Figuera, presidenta de la AN 2015, con el sector oficialista.

Durante una entrevista concedida al director del diario El Tiempo, Andrés Mompotes, la dirigente enfatizó la persistencia de los desafíos institucionales al apuntar la naturaleza del sistema vigente.

“Estamos enfrentando una estructura mafiosa criminal, salió Maduro pero la estructura sigue allí. Pero ya la gente tiene clarísimo quién es quién. Por eso es que el régimen tiene tanto miedo de permitir que se avance en un proceso democrático en el cual los ciudadanos ratifiquen lo que ya expresaron en 2024".

Al evaluar la compleja realidad social del país y el descontento popular por las fallas críticas de electricidad, alimentación e insumos básicos, la dirigente descartó en su conversación con El Tiempo que las soluciones pasen por medidas parciales.

Aseguró que “esto es lo que el país requiere y demanda, y por cierto es lo que ha mantenido a la sociedad contenida en toda su angustia y dolor. Y lo estamos viendo en las propuestas por falta de luz por falta de comida, de insumos. Es decir, Venezuela está en ebullición, el que no quiera verlo, es porque intencionalmente quiere ignorar una realidad. El país se aguanta porque tiene la expectativa".

Ante el riesgo de que la crisis social desemboque en un conflicto mayor en las calles, María Corina Machado detalló los objetivos prioritarios que motivan su próximo retorno al territorio nacional.

“Hay que evitar que eso ocurra y que toda esa energía se canalice de manera cívica. Y ese es uno de los motivos urgentes de mi regreso. No es pedirle paciencia, que la gente desconozca una realidad dramática. Es entenderla y convertir toda esa urgencia en una razón de lucha y de organización, de preparación para lo que viene. De alguna manera este periodo que ha sido mucho más largo de lo que hubiéramos querido, pero también lo hemos utilizado para organizarnos desde lo que va a ser el día uno en la recuperación del país", puntualizó.

Exigencias para la mesa de diálogo

María Corina Machado reiteró su firme respaldo al avance de las negociaciones para definir las reglas de la transición, afirmando que no existe nadie en el mundo con mayor interés en que este proceso concluya de forma exitosa.

Para la Premio Nivel de la Paz, la mesa de negociación debe concretar de forma inmediata tres puntos esenciales: el nombramiento de un nuevo Consejo Nacional Electoral, un nuevo Tribunal Supremo de Justicia basados estrictamente en la idoneidad constitucional de personas sin vinculación política, y la fijación del calendario de elecciones presidenciales a la mayor brevedad.

En cuanto a la posterior estabilización nacional, Machado subrayó que se debe aplicar un plan integral que contemple la inversión macro en energía, electricidad, infraestructura, empleo, vialidad, educación y salud, impidiendo la recuperación aislada de un solo sector mientras la nación permanezca colapsada institucionalmente.

Cooperación binacional y agenda fronteriza

En el plano de la política exterior expuesto a El Tiempo, la dirigente afirmó que la paz y la prosperidad duradera de Colombia dependen directamente del restablecimiento de la democracia y la libertad en Venezuela.

Descartó la posibilidad de que la actual administración de Delcy Rodríguez, coopere de manera real en el combate contra los grupos armados ilegales que operan en los límites binacionales.

Como alternativa de seguridad, propuso una reestructuración de los cuerpos de defensa para edificar una Fuerza Armada venezolana al servicio de la República y la Constitución, capaz de actuar de forma coordinada con el Ejército de Colombia para eliminar las actividades criminales en la frontera.

Adicionalmente, planteó la reparación del gasoducto Antonio Ricaurte, de 225 kilómetros, para ampliar la capacidad de suministro de gas hacia el mercado colombiano, asegurando que la integración económica y el otorgamiento de garantías jurídicas atraerán inversiones estratégicas en los sectores agrícola, minero y de infraestructuras para beneficio mutuo.

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