Caracas.- El coordinador nacional de Vente Venezuela, Henry Alviarez, aseguró este lunes 26 de octubre que la líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, regresó a Venezuela para lograr un acuerdo de unidad nacional y presionar por la fijación del cronograma electoral.
«Viene a lograr un gran acuerdo nacional, encontrarse con todos los sectores que claman soluciones, prepararse para una fase transicional, ejercer la presión suficiente para que fijen el cronograma electoral, unificar a un país hastiado del odio, la persecución y darle una oportunidad a un nación para que nos reencontremos», dijo el dirigente en una entrevista con Unión Radio.
Alviarez, quien recibió a Machado este domingo 25 en el templo de Santa Rosa en Barquisimeto, dijo que desconoce los detalles de cómo entró al país y aseguró que se enteró minutos antes.
Sostuvo que su retorno fue posible gracias a la articulación y esfuerzo de su equipo de trabajo y desestimó confirmar si se trató del resultado de las negociaciones que mantiene el chavismo con la comisión delegada de la Asamblea Nacional de 2015 bajo la tutela de Estados Unidos.
«La presencia de María Corina en Venezuela es producto de la articulación de su equipo tras siete intentos fallidos de ingresar al país», confirmó.
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Garantías
Sobre las garantías que tiene Machado de no ser perseguida en Venezuela y poder ejercer la política, Alviarez indicó que la principal garantía radica en la fuerza del pueblo en las calles y no en acuerdos con la administración de Delcy Rodríguez.
«La única garantía que tiene María Corina en Venezuela es la gente. Entró a riesgo propio, tal como salió en su momento a recibir premios internacionales desde la clandestinidad», dijo.
El dirigente criticó la mesa de negociaciones al considerar que se alejan del clamor de los ciudadanos que exigen elecciones para conseguir la transición en el país.
«Nos hablan de reformas legales y del sistema judicial mientras hay más de 350 presos políticos, como Perkins Rocha, y miles de procesados. (…) Con mucho respeto lo digo: la mesa de negociación se ha convertido en un ‘taburete’ porque no está escuchando a la gente», cuestionó.



