Subir a la montaña para romper el aislamiento. Eso hicieron los familiares de los presos políticos recluidos en El Rodeo I (Guatire) para contarles que la líder opositora María Corina Machado regresó al país este domingo 25 de octubre. Desde los pabellones, la respuesta de los detenidos fue inmediata: gritos de «¡justicia y libertad!» que los propios allegados grabaron en video.
La escena ocurrió justo cuando el campamento permanente que mantienen a las afueras de la cárcel mirandina cumplió 290 días. A falta de llamadas o visitas regulares, el grupo decidió trepar las zonas altas que rodean el penal para gritar la información hacia las celdas.
Tras difundir la noticia entre los internos, las familias y el Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve) marcharon hasta Santa Mónica, en Caracas, a la espera de la Premio Nobel de la Paz. Con pancartas y bajo el lema «Ni uno ni dos, que sean todos«, convirtieron el retorno de la dirigente en una nueva bandera para exigir la liberación de sus seres queridos.
En un pronunciamiento público, el Clippve alertó que el Estado venezolano tiene la obligación de proteger la integridad física y la seguridad de María Corina Machado, al tiempo que exigió a los cuerpos policiales y militares respetar el derecho a la protesta y al libre tránsito.
“La defensa de los derechos civiles y la liberación de los presos políticos siguen siendo el clamor central de una ciudadanía que no claudica», señaló la organización, insistiendo en que la presión social y la solidaridad organizada son herramientas clave para visibilizar lo que pasa dentro de las cárceles.
El respaldo de Machado y la reacción política
A su llegada a Caracas la noche del 25 de octubre, María Corina Machado se colocó una camiseta del Clippve en respaldo a la liberación de todos los presos políticos. Esta ha sido una exigencia que ha mantenido como eje central de su lucha política.
El impacto de este retorno también movilizó opiniones en la dirigencia nacional. Este lunes 26 de octubre, el dirigente Andrés Velásquez se sumó al clamor con un mensaje directo.
«Ahora sueño con la libertad de todos los presos políticos. Es hora que todos los secuestrados por la más ominosa dictadura que hemos vivido sean liberados plenamente. LIBERTAD, ES EL GRITO DE TODO EL PAÍS«.
En las plataformas digitales, los ciudadanos también fijaron posición. Algunos usuarios señalaron que la líder opositora debería exigir la liberación total de los detenidos y articular acciones con otros sectores políticos para vigilar y respaldar cualquier proceso de reinstitucionalización, advirtiendo la necesidad de «presionar en la calle« para garantizar resultados reales.
Asimismo, las familias de los detenidos aprovecharon la coyuntura para visibilizar casos particulares.
El balance del Foro Penal
Esta nueva jornada de protesta coincide con las cifras publicadas por la ONG Foro Penal, con corte al 5 de octubre de 2026. Los registros de la organización detallan que en Venezuela hay 322 presos políticos, todos adultos (308 hombres y 14 mujeres). Del total de detenidos, 182 son civiles y 140 pertenecen a la Fuerza Armada.



