Caracas.- La Policía española llegó hasta la finca de Alejandro Betancourt en Toledo con una operación preparada para detenerlo, pero el empresario venezolano ya había abandonado el lugar. El episodio ocurrió el 28 de agosto de 2025 y ahora vuelve a cobrar relevancia por el papel que Betancourt desempeña en el negocio petrolero de Venezuela.
El diario El País reveló nuevos detalles de la llamada operación Bolívar, un procedimiento que involucró a investigadores españoles y autoridades de Suiza y Estados Unidos. Los agentes buscaban al empresario dentro de una propiedad de unas 1.440 hectáreas, valorada en más de 25 millones de euros.
Los funcionarios habían confirmado su llegada a España junto con miembros de su familia y ubicaron su paradero en la finca de Alamín, en Santa Cruz de Retamar. Sin embargo, cuando los agentes lograron entrar a la vivienda, el empresario ya no estaba.
El blanqueo: ¿cómo agrandan el papel de Alejandro Betancourt?
La Policía llegó al castillo, pero Betancourt ya había salido
Seis funcionarios acudieron a la enorme propiedad durante la mañana del 28 de agosto. El tamaño del terreno obligó a desplegar rápidamente al personal policial para controlar los accesos.
Según la documentación citada por El País, los agentes comenzaron el operativo alrededor de las 11:00 de la mañana. Una hora después avanzaron por el camino de tierra hacia la residencia.
La Policía finalmente entró al inmueble cerca de las 12:25 p. m. Allí encontró a la madre y a la esposa de Betancourt, pero ninguna de las dos facilitó su ubicación.
El resultado dejó a la operación sin su principal objetivo. El informe recogió que Betancourt había “desaparecido" antes de que los funcionarios pudieran localizarlo dentro de la propiedad.
El operativo no correspondió únicamente a una investigación española. Agentes de la Policía de Zúrich participaron en el despliegue, mientras funcionarios de Europol y del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos también colaboraron, de acuerdo con las fuentes citadas por El País.
La Audiencia Nacional española ejecutó una orden de entrada y registro procedente de las autoridades suizas. El procedimiento también alcanzó propiedades relacionadas con Nervis Villalobos, exviceministro chavista de Energía, y Pedro Trebbau López, primo de Betancourt.
El juez Santiago Pedraz llevaba la investigación en España, relacionada con presuntos delitos de blanqueo de capitales y evasión fiscal vinculados a una trama que investiga el supuesto desfalco de miles de millones de dólares de Petróleos de Venezuela (PDVSA).
Después de no encontrar al empresario, Pedraz ordenó su búsqueda y captura. Los investigadores determinaron posteriormente que Betancourt había salido de España por Lisboa.
El episodio marcó el inicio de una cadena de detenciones internacionales. En octubre de 2025, las autoridades británicas arrestaron al empresario en Londres. Después de comparecer por videoconferencia, una decisión judicial dejó sin efecto la orden de detención y la solicitud de extradición.
Pero Betancourt volvió a quedar detenido poco después, esta vez en la estación de Charing Cross, en Londres, a petición de la Fiscalía de Zúrich. El empresario pagó una fianza de dos millones de libras, equivalente entonces a unos 2,3 millones de euros, y recuperó la libertad.
¿Alejandro Betancourt está espantando la inversión petrolera que necesita Venezuela?
El caso adquiere una dimensión distinta por el papel que Betancourt ocupa actualmente en la industria petrolera venezolana.
Su compañía, North American Blue Energy Partners (NABEP), aparece como uno de los principales vehículos privados dentro de los nuevos planes para desarrollar campos petroleros venezolanos. El País señala que la empresa se convirtió en la segunda mayor productora privada de crudo del país.
Ese ascenso contrasta con la investigación internacional que durante meses puso al empresario bajo la lupa de las autoridades españolas, suizas y británicas.
Betancourt también mantiene vínculos políticos que atraviesan diferentes etapas de la política venezolana. Su nombre apareció relacionado con figuras cercanas al chavismo y posteriormente con sectores opositores.
El propio Jorge Rodríguez denunció en 2019 una presunta trama alrededor de esos vínculos. Años después, Delcy Rodríguez asumió una posición favorable hacia Betancourt como actor dentro del negocio petrolero. “Muchas veces una persona es juzgada en los medios antes que en los tribunales", afirmó Delcy Rodríguez, según recoge El País.
EE. UU. frena investigación en España contra Alejandro Betancourt
Estados Unidos entra en escena mientras la causa sigue abierta
El respaldo estadounidense representa otro elemento central en la evolución del caso.
De acuerdo con la investigación periodística de El País, funcionarios de la Administración de Donald Trump ejercieron presión sobre fiscales suizos para que retiraran una solicitud de extradición contra Betancourt al Reino Unido. La Fiscalía de Zúrich retiró esa petición en mayo, aunque la investigación penal continúa abierta.
En España, el proceso enfrenta otro obstáculo. La Audiencia Nacional necesita que Estados Unidos autorice la declaración de cinco testigos que ya recibieron condenas en ese país por delitos relacionados con corrupción en PDVSA. El juez Pedraz solicitó esa colaboración hace casi un año, pero Washington todavía no responde.
El magistrado incluso fijó diciembre como límite. Si Estados Unidos no entrega una respuesta antes de ese momento, la investigación española podría volver a archivarse.
Así, el empresario que logró evadir el operativo policial en su finca de Toledo pasó de estar en el centro de investigaciones internacionales a convertirse en una figura relevante para los planes petroleros sobre Venezuela.



