Caracas.- El empresario venezolano Alejandro Betancourt ha firmado más de una decena de contratos multimillonarios con el chavismo en los últimos 16 años, pero sus apariciones en actos de gobierno apenas se resumen a dos: en 2010, cuando -con 29 años- fue contratado para la construcción de plantas termoeléctricas, y ahora en 2026, después de que su empresa petrolera es parte de un acuerdo histórico entre Estados Unidos y Venezuela.
Betancourt, investigado en España y Suiza por presunto blanqueo de capitales, reapareció este viernes 23 de octubre en un acto oficial en el estado Zulia durante una transmisión en vivo con la encargada de la administración de Venezuela, Delcy Rodríguez, y el encargado de negocios de Estados Unidos en Venezuela, John Barrett.
Se trata de su primera aparición en el terreno desde que se suscribió el pacto petrolero entre Washington, Pdvsa y North American Blue Energy Partners (Nabep), la compañía que Betancourt dirige, la cual tiene la concesión de 17 campos petroleros en Venezuela sin pasar por un proceso de licitación.

El empresario estaba en una inspección a Petrozamora en la Costa Oriental del Lago de Maracaibo. Tomó la palabra para exhibir cifras de extracción.
“Hoy pudimos constatar con personal del Departamento de Estado, con el personal de Pdvsa, estuvimos en el módulo de compresión Bachaquero Lago 2, que vimos cómo estaba comportándose. Estamos viendo los avances en Bachaquero 3, en Ceuta 4, que esperamos que los próximos cuatro meses también se incorporen a la producción de Petrozamora", manifestó Betancourt, quien aseguró que se rompió un “récord de 115.000 barriles" y celebró los resultados como “logros para el país y para el acuerdo binacional entre los dos países".
Alejandro Betancourt aparece en acto oficial encabezado por Delcy Rodríguez junto a John Barrett
Una aparición con Derwick
Esta es la segunda vez en 16 años que Betancourt participa en un acto de gobierno. La primera ocasión fue el 11 de febrero de 2010, cuando acompañó al entonces ministro de Industrias Básicas y Minería, Rodolfo Sanz, en la inspección de áreas donde funcionarían unas plantas eléctricas en la Siderúrgica del Orinoco «Alfredo Maneiro» (SIDOR), en el estado Bolívar.

Betancourt estaba entonces como representante de Derwick Associates Corp., empresa con la que forjó su fortuna durante la emergencia eléctrica decretada entre 2009 y 2010 bajo el gobierno de Hugo Chávez.
El polémico empresario estaba junto a Sanz para inspeccionar y confirmar la factibilidad de las áreas donde se instalarían las plantas eléctricas que su compañía instalaría en el complejo siderúrgico. En ese momento se prometió la instalación de 400 megavatios en tres meses con una inversión superior a 190 millones de dólares.
Betancourt no tenía experiencia en obras termoeléctricas, pero Derwick obtuvo a dedo cerca de una docena de contratos estatales por unos 2.000 millones de dólares. Investigaciones periodísticas y de organizaciones como Transparencia Venezuela documentaron que la firma subcontrató a la estadounidense ProEnergy Services facturando sobreprecios millonarios. En la planta de Picure, por ejemplo, el presupuesto de ProEnergy rondaba los 32,6 millones de dólares, pero Derwick cobró al Estado unos 79 millones.
Dieciséis años después, la crisis eléctrica sigue castigando a la población, mientras los sobreprecios de aquella emergencia quedaron impunes judicialmente en el país.
Presidente de Pdvsa asegura que acuerdo petrolero con EE. UU. «ya está en funcionamiento»
Irregularidades e investigado
A nivel internacional, Betancourt fue investigado en España y Suiza por presunto blanqueo de capitales vinculado al caso Atlantic, por un desfalco a Pdvsa de 4.850 millones de dólares. En Estados Unidos, su perfil generó alarma en el Congreso: senadores como Elizabeth Warren, Jeanne Shaheen, Jack Reed y Martin Heinrich lo describieron como “un oligarca venezolano que se enriqueció durante los regímenes de Chávez y Maduro", exigiendo al Departamento de Estado explicaciones sobre cómo este operador terminó convertido en el interlocutor privilegiado para el crudo venezolano.
En 2026, Betancourt, ahora con 45 años, reaparece en el acto oficial como CEO de Nabep, empresa aliada del gobierno de Estados Unidos para explotar 17 campos petroleros y más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas de crudo venezolano que la administración de Delcy Rodríguez cedió a los Estados Unidos en un acuerdo firmado el 2 de septiembre.
La consolidación de Nabep en la industria energética arrastra denuncias de ilegalidad tanto en Caracas como en Washington. La administración de Delcy Rodríguez adjudicó a Nabep bloques estratégicos en el lago de Maracaibo y la Faja del Orinoco de manera directa, sin licitación pública, al margen del Parlamento y violando normas de transparencia.
La alianza convirtió a Betancourt y a su empresa en una pieza relevante de la nueva relación energética entre Washington y Caracas.



