Los reclamos por los apagones volvieron a ocupar las redes sociales y las calles. Habitantes de los estados Carabobo, Aragua, Monagas, Zulia, Anzoátegui, Bolívar, Táchira, Portuguesa y Lara, entre otros, denuncian que Corpoelec aumentó el racionamiento eléctrico, sin que exista un cronograma oficial que permita anticipar los cortes ni organizar la rutina diaria.
La queja más recurrente es que los apagones son más largos, más frecuentes e impredecibles. En medio del malestar colectivo la etiqueta #Sinluz volvió a ser tendencia la noche del 11 de agosto y este miércoles.
En Carabobo, la situación es crítica. Vecinos reportan apagones que alcanzan las once horas continuas en Valencia. “Aquí no hay horario. Solo llega un mensaje que dice que habrá corte, pero no dice cuándo ni cuánto va a durar", escribió una residente en redes sociales. Los comentarios se replicaron.
Usuarios afirman que la empresa estatal incrementó el lapso de racionamiento. “Corpoelec le subió a la tanda. Ya no son cinco, ahora son seis horas. Anunciaron que la termoeléctrica tenía más capacidad y ahora se va más tiempo la luz", reclamó otro habitante de la zona norte de Valencia este 12 de agosto.
El vecino Armando Díaz dijo que la situación del sistema eléctrico en Carabobo es «indignante y desmoralizante». «Como es posible que nos quiten la electricidad hasta ocho horas. En la urbanización Prebo estuvimos 29 horas sin luz la semana pasada, por una falla», señaló a El Pitazo.
En Aragua, el calor extremo agrava el malestar. “El calor está acabando con todos y llevamos seis horas sin electricidad", denunció un usuario. En Barquisimeto (Lara), Maturín (Monagas), Puerto La Cruz y Lechería (Anzoátegui), la frustración es similar. “Cinco horas sin luz ya era demasiado. Ahora son seis. La paciencia también tiene un límite", escribió otro ciudadano.
La desesperación alcanza niveles críticos en el estado Zulia, uno de los más golpeado por la crisis. Una habitante del norte de Maracaibo dijo a El Pitazo que la realidad diaria es una tortura debido a las extremas sensaciones térmicas.
“Este calvario no lo aguanta nadie; el sol está súper fuerte y el calor es terrible. Hoy se fue la luz a las 8:40 de la mañana y, a los cinco minutos, ya el clima era sofocante, insoportable. Es inhumano vivir atrapados en este horno permanente", sentenció.
Dijo que anteriormente les quitaban la luz cinco horas diarias y, desde el 11 de agosto, se sumó una hora más al racionamiento.
Los vecinos aseguran que la falta de luz en las noches hace imposible conciliar el sueño debido a las altas temperaturas. Sin ventiladores ni aire acondicionado, y con el temor de perder los pocos alimentos refrigerados, las comunidades trasladan las protestas a las calles en medio de la oscuridad como única vía de escape frente al apagón.
En los estados más afectados, la sensación es que la crisis eléctrica se ha vuelto más prolongada y desgastante.
Entre promesas oficiales y denuncias de desinversión
Las autoridades aseguran estar trabajando para estabilizar el servicio. El ministro Rolando Alcalá informó el 8 de agosto que los equipos de la estatal Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) lograron recuperar dos de los cuatro grupos de generación de la Planta Termoeléctrica Carabobo.
Alcalá explicó que estas labores permitieron rescatar una parte importante de los 600 megavatios (MW) que se perdieron tras los dos movimientos telúricos del 24 de junio, y adelantó que prevén reactivar un tercer grupo en los próximos días para incorporar progresivamente un total de 450 MW al Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
Un día después el ministro de Interior, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, ratificó la narrativa oficial al atribuir los prolongados cortes en distintas regiones del país a los daños estructurales provocados por los terremotos, sumados al impacto del fenómeno climático de El Niño.
Durante la rueda de prensa semanal del PSUV, Cabello defendió la gestión estatal destacando los acuerdos alcanzados con empresas aliadas para atender la contingencia y cuestionó con dureza a quienes niegan las afectaciones del sismo. “¿Cómo tú recuperas 600 megavatios?", increpó.
Sin embargo, las explicaciones oficiales contrastan con el balance de los sectores técnicos y civiles. Desde la organización Monitor Ciudad, su director Jesús Armas rechazó categóricamente los argumentos climáticos.
“No es El Niño, es Delcy Rodríguez quien tiene la situación de los apagones en el país", denunció el dirigente político. De acuerdo con Armas, 87 % del sistema eléctrico en Venezuela está inoperativo.
Para gremios de ingenieros y expertos del sector, las justificaciones del chavismo —que a lo largo de los años han transitado desde supuestos sabotajes de «iguanas» hasta el «calor extremo» y las sanciones extranjeras— buscan desviar la atención de las causas reales.
Los especialistas coinciden en que el colapso actual del parque térmico e hidroeléctrico es el resultado directo de la falta de inversión, la corrupción y el abandono sostenido en los planes de mantenimiento del SEN.
Destacan además que los racionamientos eléctricos en Venezuela se deben a un déficit en la generación de electricidad, que impide a la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) cubrir la demanda del país, que está por encima de los 14.000 megavatios.


