Caracas.- La administración de Donald Trump desató una ola de alarma constitucional al revelar que considera suspender el habeas corpus, una garantía fundamental del debido proceso, para acelerar las deportaciones masivas de migrantes. La propuesta, calificada como un “desastre histórico nacional" por expertos legales, genera indignación y críticas por su potencial violación de derechos humanos.
Stephen Miller, jefe adjunto de gabinete de la Casa Blanca, afirmó que el presidente busca ampliar su poder legal para deportar migrantes, argumentando que la Constitución permite suspender el habeas corpus en casos de “invasión". Esta justificación ha sido rechazada por juristas, quienes señalan que la situación actual no cumple con los criterios constitucionales.
“El Gobierno podría simplemente detenerte, y no habría recurso alguno", advirtió Lee Kovarsky, profesor de derecho en la Universidad de Texas, sobre las consecuencias de tal medida. La suspensión del habeas corpus, que garantiza el derecho a impugnar legalmente la detención, dejaría a los migrantes sin protección ante posibles abusos de poder.
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La administración Trump ha utilizado la retórica de “invasión" para justificar medidas extremas, como la aplicación de la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, para deportar a migrantes venezolanos y salvadoreños sin debido proceso. Aunque tribunales han bloqueado esta medida, la amenaza de suspender el habeas corpus representa una escalada preocupante.
A pesar de las deportaciones en curso, la administración admite no contar con los recursos para alcanzar su objetivo de deportar a un millón de migrantes al año. Por ello, busca contratar 20.000 agentes adicionales y expandir los acuerdos con autoridades locales para colaborar en las detenciones.
La propuesta de suspender el habeas corpus es duramente criticada por legisladores y defensores de derechos humanos, quienes advierten sobre el peligroso precedente que sentaría. La senadora Amy Klobuchar afirmó que el Congreso no permitirá tal violación constitucional.



