Una joven venezolana de 17 años de edad fue esterilizada bajo presión y sin recibir la información adecuada sobre las implicaciones de este procedimiento quirúrgico en Ecuador. El hecho ocurrió en el Hospital General Universitario de Guayaquil, cuyos directivos ofrecieron disculpas públicas este 14 de julio.
La muchacha, de nombre Yolanda, acudió a este centro de salud a dar a la luz a su hijo en el año 2020. Tenía preeclampsia, por lo que requería atención médica inmediata.
De acuerdo con su testimonio, los médicos le dijeron que podía morir y le hicieron firmar un documento de consentimiento bajo coacción. Para el momento la parturienta estaba anestesiada, según publicó el portal Scoop Noticias en su cuenta de Instagram.
Según Scoop Noticias, a la venezolana le practicaron una ligadura de trompas sin explicarle los riesgos ni alternativas.
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Con la ayuda de una abogada la parturienta denunció lo ocurrido y la Corte Constitucional determinó que se trató de violencia obstétrica y una grave violación a los derechos reproductivos, al vulnerar su autonomía y tomar control de su cuerpo sin consentimiento libre e informado.
“Este hospital reconoce que no le informó acerca de los riesgos, beneficios y alternativas de la ligadura tubárica; disminuyó la autonomía, la capacidad de decidir libremente sobre su cuerpo y se apropió de su cuerpo y de su proceso reproductivo al realizar un procedimiento médico con coerción, es decir, practicar una esterilización de secuela definitiva cuando su consentimiento informado estaba viciado", admitió Hugo Hernández, gerente del Hospital General Universitario de Guayaquil.
Hernández reconoció públicamente que se violentó la dignidad, la libertad y el derecho a decidir de la adolescente.
Ni una más
Conmovida por lo sucedido, la joven espera que un caso similar no vuelva a ocurrir. “Estas disculpas no reparan los daños, pero deseo de corazón que mi caso sirva para evitar que le pase a otra mujer", expresó al conocer la sentencia.
La joven remarcó que ninguna madre merece el trato que ella recibió, publicaron medios de Ecuador.
“Ni una extranjera como yo, ni nadie de ninguna parte del país, porque todos somos seres humanos", añadió.
La joven considera que fue víctima de una discriminación múltiple por parte del personal médico, porque era migrante, mujer y menor de edad, reseñó swissinfo.ch.
“Yo estaba sola y no tenía quién diera la cara por mí en ese momento», recordó.



