Los Llanos.- Después de más de 72 horas de búsqueda, los equipos de rescate localizaron la tarde de este jueves 13 de agosto los cuerpos sin vida de José Juan Vivas Santiago, de 16 años, y sus abuelos Juan de Dios Vivas de 68 y Yelitza González de 65, quienes permanecían atrapados entre los escombros del edificio Vanessa, en Cali, Colombia.
Los tres venezolanos, oriundos de Barinas, se encontraba temporalmente residenciados en Cali y quedaron bajo los restos de la estructura luego del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia durante la mañana del lunes 10 de agosto.
Los equipos de rescate recuperaron los cuerpos, luego de trabajar desde el lunes en la remoción de los escombros. Así lo confirmaron familiares a El Pitazo.
Una vez extraídos, los reconoció el padre de José Juan e hijo de los esposos, quien viajó desde Florida, Estados Unidos, junto con la madre del adolescente, al conocer que sus familiares habían quedado atrapados.
La familia se había mantenido en los alrededores del edificio Vanessa siguiendo cada avance de las labores de rescate. Ahora esperan todos los actos legales para retirar los cadáveres y hacer los trámites para repatriarlos.
Joven pelotero viajó para prepararse en Cali
José Juan, de 16 años, era el mayor de dos hermanos y vivía habitualmente con sus padres en Florida. Desde finales de 2025 permanecía en Cali para continuar su preparación física y formación como beisbolista en una academia de la ciudad.
El joven soñaba con firmar con un equipo de Las Grandes Ligas y convertirse en un pelotero profesional.
Sus abuelos, Juan de Dios Vivas y Yelitza González, habían viajado y permanecían con él para acompañarlo y cuidarlo durante su estadía en Colombia.
Juan de Dios era comerciante y Yelitza fue docente de educación especial. Ambos estaban jubilados y, según sus familiares, en esta etapa de sus vidas se dedicaban principalmente a acompañar a sus nietos.
La familia los describía como personas muy unidas. Yelitza es recordada por sus allegados como una mujer amorosa, cuidadosa, consentidora y profundamente creyente. Juan de Dios como un hombre estratégico, inteligente y capaz de mantener la calma ante situaciones difíciles.
De José Juan hablaban como un adolescente noble, metódico y dispuesto a ayudar, especialmente cercano a sus abuelos. “Los ama a profundidad", había contado María del Mar Santiago , tía de José Juan a El Pitazo.
Labores de rescate y los objetos localizados
Durante las labores de rescate, los familiares encontraron algunos objetos que pertenecían a la familia, entre ellos un bate de béisbol de José Juan y una Biblia que había sido entregada como regalo a la familia.
En las primeras horas posteriores al terremoto, el teléfono del adolescente también había permanecido activo y su ubicación indicaba que se encontraba en el edificio Vanessa.
Esa información, junto con las señales detectadas durante las labores de búsqueda, mantuvo durante días la esperanza de que los tres pudieran ser encontrados con vida.
Sin embargo, la tarde de este jueves los equipos de rescate lograron llegar hasta ellos y confirmar el desenlace que la familia había temido durante más de 72 horas.
Posibles puntos de calor entre los escombros
La estructura del edificio quedó severamente comprometida tras el terremoto. Una parte de la edificación se desplazó y dificultó la identificación exacta de los apartamentos donde se encontraban los tres venezolanos.
Durante el miércoles, una cuadrilla de los Topos de México acudió al lugar, realizó labores de reconocimiento y marcó puntos para establecer una estrategia de búsqueda.
Posteriormente, bomberos y un equipo de mineros continuaron los trabajos, incluyendo la construcción de túneles para avanzar entre los restos de la estructura.
Durante la madrugada de este jueves también fueron utilizados drones para monitorear posibles puntos de calor entre los escombros.
Los familiares, que durante los primeros días ayudaron como voluntarios en la remoción externa y en la entrega de suministros, permanecieron atentos a cada avance de los equipos de rescate.



