Caracas.- Para la población venezolana, el uso de aplicaciones de crédito como Cashea se ha vuelto algo casi cotidiano. Actualmente, la mayoría de los comercios ofrecen a sus clientes la posibilidad de utilizar estas plataformas para vender sus productos a cuotas, pero un nuevo modus operandi ha puesto en alerta a los usuarios que recurren a esta aplicación.
La abogada Valeria, del equipo legal de Mirna Garban, alertó en su cuenta de Instagram una nueva modalidad de estafa relacionada con Cashea, en la que delincuentes buscan obtener códigos de verificación para tomar el control de las cuentas de los usuarios y realizar compras a su nombre.
De acuerdo con la explicación publicada por la abogada, los estafadores contactan a las víctimas a través de WhatsApp y utilizan un número que muestra el logo de Cashea. El mensaje ofrece aumentar el nivel del usuario y su línea de crédito.
La abogada relató el caso de un usuario identificado como Fabio, quien recibió un mensaje en el que lo felicitaban por su puntualidad y le ofrecían subirlo de nivel. Para completar el supuesto proceso, le solicitaron confirmar un código de seis dígitos que recibió mediante un mensaje de texto. Fabio compartió el código y los delincuentes tomaron el control de su perfil. Luego, solicitaron compras a su nombre.
Valeria advirtió que el soporte oficial de Cashea no contacta a los usuarios por WhatsApp para solicitar códigos de verificación enviados mediante SMS. Por ello, recomendó no compartir estos códigos aunque el mensaje parezca provenir de la plataforma.
Ver esta publicación en Instagram
Una publicación compartida de Valeria | Asistente Legal (@valeria.equipolegal)
La directiva de Cashea también ha insistido en reiteradas oportunidades que la plataforma opera bajo estrictos protocolos de seguridad y que su servicio de atención al cliente nunca solicita claves, contraseñas ni códigos de verificación de seis dígitos a través de llamadas o chats de WhatsApp. Cualquier trámite de aumento de línea de crédito o cambio de nivel se realiza de forma automatizada y exclusiva dentro de la propia aplicación móvil.
Los montadeudas
Sin embargo, la suplantación de identidad de plataformas reconocidas no es el único peligro en el entorno digital . Organizaciones de seguridad digital y usuarios en redes sociales han comenzado a alertar sobre una variante de ciberestafa conocida internacionalmente como los «montadeudas».
A diferencia de los engaños por WhatsApp, este esquema opera directamente a través de aplicaciones de préstamos exprés que prometen dinero inmediato y sin trámites, pero que terminan convirtiéndose en herramientas de chantaje psicológico y extracción de datos personales.
Uno de los casos conocidos corresponde a un ciudadano venezolano que recibió 90 dólares y, tras retrasarse en un pago, comenzó a recibir amenazas por WhatsApp. Los operadores extrajeron fotografías de su cuenta de Instagram y las difundieron entre sus contactos con mensajes falsos en los que lo señalaban como «estafador» y «ladrón». Según el afectado, terminó pagando 140 dólares por el préstamo.
El peligro detrás de estas plataformas ilegales —muchas de las cuales se promocionan de forma masiva y atractiva en redes sociales— ocurre justo en el momento de la instalación en el dispositivo móvil. Al no leer detenidamente las condiciones de uso, las víctimas otorgan de manera inconsciente permisos amplios para que la aplicación acceda a la galería de fotos, el historial de llamadas, la ubicación en tiempo real y la agenda telefónica.
Con esta información privada en su poder, los ciberdelincuentes estructuran esquemas transnacionales de cobranza violenta y extorsión psicológica que sobrepasan cualquier límite legal.
¿Qué hacer?
Ante este panorama y el incremento de denuncias en el país, la División de Delitos Informáticos del Cicpc ha instado a la ciudadanía a formalizar los reportes en sus sedes y a desconfiar de cualquier financiamiento que pida accesos excesivos al sistema del teléfono.
Especialistas en ciberseguridad aconsejan a quienes ya se encuentran atrapados en esta situación que alerten rápidamente a su círculo de contactos a través de estados de WhatsApp y redes sociales sobre la vulneración de sus datos.
Esta medida frena la efectividad del chantaje, evita que familiares o amigos caigan en fraudes paralelos y rompe el canal de presión que los extorsionadores utilizan para forzar los pagos bajo amenaza.



