Caracas.- Economistas y analistas financieros consideran que el reciente ajuste a las tasas de interés pasivas aplicado por el Banco Central de Venezuela (BCV) es una medida insuficiente para contener la inflación y frenar la depreciación del bolívar. A juicio de los expertos, el intento del instituto emisor por incentivar la tenencia de moneda nacional en el sistema bancario requiere de un paquete económico completo que devuelva la confianza y devuelva estabilidad al bolívar.
“Esta medida es un aumento insignificante que no va a traer los ahorros al sistema bancario porque la tasa de inflación sigue siendo muy alta", afirmó el economista y profesor universitario José Guerra al evaluar el impacto del anuncio.
Con la medida anunciada este lunes por el BCV, todos los depósitos en el sistema financiero nacional pasarán a ser remunerados. De acuerdo con las disposiciones fijadas por el ente emisor, las cuentas corrientes a la vista ganarán un interés mínimo anual de 10 %. Por su parte, los depósitos de ahorro se incrementan a 42 % anual, mientras que los depósitos a plazo fijo pasan a 46 % anual.
De manera simultánea, el BCV reforzó el cerco sobre la liquidez bancaria mediante el mantenimiento del encaje legal en 73 % y la aplicación de penalizaciones severas para las instituciones con déficit. Asimismo, la tasa de interés máxima previa de 16 % para créditos indexados fue convertida en el piso mínimo de negociación para la banca, encareciendo el acceso al financiamiento.
Inflación por encima de las tasas
Pese al ajuste en las tasas de interés, los especialistas destacan que el rendimiento ofrecido por la banca se encuentra desfasado frente al ritmo de incremento de los precios en el país.
“Un 10 % en la remuneración a los depósitos a la vista, un 42 % a los depósitos de ahorro y un 46 % a plazo fijo claramente están muy por debajo de la tasa de inflación, que en agosto alcanzó un 535 % anualizado», indicó el economista y exdirector del BCV José Guerra en un video publicado en su cuenta de Instagram. El especialista detalló que los depósitos a la vista representan el 95 % de las captaciones totales de la banca debido a que el ahorro tradicional fue aniquilado por la hiperinflación.
“De manera que la llamada tasa de interés real es claramente negativa y esto no estimula de ninguna manera la tenencia de bolívares", añadió el economista José Guerra.
En esa misma línea, expertos cuestiona la capacidad del nuevo esquema para alterar la conducta de los agentes económicos en el mercado cambiario. “El hecho de que se anuncie el aumento de tasas no garantiza que vaya a cubrir la inflación", apuntó el decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la UCAB, Ronald Balza.
El economista explicó que el ente emisor intenta gestionar las expectativas en un contexto marcado por la desconfianza en la moneda nacional y la acelerada depreciación frente al dólar.
Balza puntualizó además que la acumulación de capital en las entidades bancarias no depende exclusivamente del porcentaje nominal fijado por el instituto emisor. “El ahorro no depende de la moneda, sino de la diferencia entre ingresos y gastos", manifestó el economista y docente Ronald Balza, al recordar que si los gastos familiares o empresariales superan las entradas de dinero, ninguna tasa pasiva logrará estimular el depósito a largo plazo.
Contención de liquidez y freno al crédito
La lectura de los expertos coincide en que la decisión del BCV responde a la menor disponibilidad de reservas internacionales para sostener las intervenciones semanales en las mesas de cambio bancarias. Al no poder colocar volúmenes suficientes de divisas para retirar la liquidez sobrante en bolívares, el Ejecutivo busca frenar la masa monetaria en las cuentas de los usuarios.
“La parte más llamativa es que las cuentas corrientes van a ganar un 10% de interés anual frente a un 0 %, lo que busca con eso es que tú detengas tus bolívares en las cuentas y no salgas a seguir presionando al alza el tipo de cambio buscando los dólares", señaló la economista y analista financiera Tamara Herrera.
Sin embargo, para garantizar que esa liquidez no se traslade a la demanda de divisas mediante préstamos, el BCV restringió de forma severa la intermediación financiera. “Por un lado están diciéndole a los bancos: ‘Ahora te voy a poner esta tasa de interés adicional de 62 % que sube a 192 %, que es la multa por incumplimiento del encaje’, para asegurarse de que la banca no preste más allá de lo estipulado", explicó Herrera.
La economista agregó que el encarecimiento de la tasa activa mínima a 16 % otorga mayor restricción al financiamiento. “Esto quiere decir que el crédito va a ser aún más difícil de obtener y tiene una orientación obviamente recesiva", sostuvo la economista Tamara Herrera.
Herrera advirtió además que las medidas monetarias chocarán con la inyección continua de bolívares derivada del gasto público en salarios y bonificaciones, el cual representa unos 15.000 millones de dólares anuales. “Los remedios no son instantáneos; el conjunto de medidas señala la dirección de lo que se busca, pero necesitan un complemento adicional", indicó la experta, quien resaltó la necesidad de un programa económico coordinado.
Exigencia de financiamiento externo
Frente al escenario actual, los economistas subrayan que la estabilidad cambiaria no se logrará con ajustes puntuales de tasas si no se ataca la causa estructural del déficit y la devaluación.
“Venezuela lo que requiere es un programa económico mejor estructurado, con apoyo internacional que le otorgue financiamiento para poder cerrar la brecha cambiaria y en particular estabilizar la tasa de cambio", aseveró el economista José Guerra.
El experto remarcó que, de no frenarse la depreciación, el país permanecerá atrapado en “un círculo vicioso de inflación, devaluación e inflación" que no se resuelve con incrementos “insignificantes" en las tasas pasivas.
Por su parte, la profesora e investigadora María Antonia Moreno insiste en la restitución de las normas institucionales que rigen la política monetaria. “En Venezuela la inflación es persistentemente alta porque las reglas macroeconómicas no se respetan», aseveró.
Moreno explicó que resulta indispensable devolver la autonomía al BCV, eliminar el financiamiento monetario del gasto fiscal y reactivar el fondo de estabilización de la renta petrolera para amortiguar los choques externos. “El dinero es una relación social y es una relación de confianza", recordó la profesora universitaria, quien concluyó que sin disciplina fiscal, transparencia institucional y respeto a las leyes, los instrumentos monetarios mantendrán una efectividad prácticamente nula en el mercado venezolano.



