Deterioro de Guri empeora los bajones y los apagones: esto dicen los trabajadores de Corpoelec

La parada de la unidad 17 de la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar, conocida como Guri, puso en relieve el crítico panorama que se vive dentro de la industria eléctrica

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Caracas.- La desinversión, el deterioro de la infraestructura, la ausencia de repuestos en almacenes para resolver paradas abruptas de maquinarias y la decadencia en las subestaciones eléctricas son el cultivo que mantiene a Venezuela sumida en una crisis del servicio eléctrico, que a diario golpea a los usuarios con apagones y bajones en el voltaje, según advirtieron trabajadores y exempleados del sector eléctrico en entrevista con El Pitazo.  

La parada de la unidad 17 de la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar, conocida como Guri, puso en relieve el crítico panorama que se vive dentro de la industria eléctrica.

“Estamos preocupados por la situación que vive nuestra empresa. La desinversión está matando a Guri. La salida de la máquina 17 nos pega mucho. Ahí faltan repuestos, utensilios de seguridad para los trabajadores", dijo Enzo Fernández, un empleado al que la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) le impide el acceso a Guri por reclamar equipamiento.

Fernández alertó que la salida de servicio en la turbina 17 podría no ser la única que ocurra. “Ahorita estamos en una situación que podría haber alguna falla con otra máquina porque no se están haciendo los mantenimientos correspondientes", aseguró.

Trabajadores de la estatal alertaron hace meses a las autoridades de Corpoelec sobre el desgaste que tenía la unidad 17, la cual producía 770 megavatios, pero fue ignorado y la máquina se dañó el 29 de agosto. Sufrió daños en el rodete que implica la construcción de uno nuevo, lo que -según especialistas- podría tardar hasta dos años.

La salida de esta unidad aumenta el déficit de generación que mantiene la estatal eléctrica, que debe aplicar racionamientos de hasta 8 horas diarias en millones de hogares porque no cuenta con la oferta suficiente de megavatios para cubrir la demanda del país que -en agosto- superó los 15.000 MW.

Empleados consultados por El Pitazo señalaron que las 13 unidades operativas que hay en Guri, de un total de 20, no trabajan a su máxima capacidad. “En Guri, las unidades de casa de máquinas 1 están en capacidad de aproximadamente 420 megavatios cada una", dijo otro trabajador que pidió que su nombre se omitiera por seguridad.

Guri es la principal fuente de energía hidroeléctrica del país y no produce más del 60 por ciento de su capacidad instalada. Las dos casas de máquinas de la central generan 6.141 megavatios de los 10.350 instalados, según reportes de la Corporación a los que tuvo acceso El Pitazo.

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Situación en Caruachi y Macagua

En las otras dos centrales hidroeléctricas del Bajo Caroní, Macagua y Caruachi, a diario se reciben reportes de las variaciones de frecuencias. La frecuencia es la señal que muestra el equilibrio entre la energía que genera la central en sus casas de máquinas y la que se consume en el país.

“Hace años, cuando había variación era algo extraordinario. Ahora es todos los días. Hemos tenido reportes de frecuencia de 62 Hertz; eso es grave, no solo para las cargas, sino para los propios generadores (unidades o máquinas). Cuando eso ocurre las unidades hacen un zumbido y eso puede generar problemas electromecánicos", reveló uno de los trabajadores consultados.

Otro empleado agregó que, además de la generación, el problema más grave está en los kilómetros de líneas de transmisión y distribución que se disparan con frecuencia y la decadencia de las subestaciones locales, lo que originan las constantes fluctuaciones en el voltaje.

“Podemos tener las 20 máquinas de Guri funcionando, pero si no tienes cómo transportar esa energía de esa fuente de generación al consumidor final, que es la gente, de todas maneras vamos a tener un sistema eléctrico en déficit y deterioro. El país necesita redes de distribución y transmisión, que son más costosas, requieren más kilómetros de infraestructura", dijo.

Menos oferta y más apagones

Los trabajadores explicaron que la energía que sale del Guri va a la subestación Malena, que a su vez la distribuye al centro y occidente del país.

“Viene más racionamiento en esas zonas. Lo que nos está haciendo daño es la desinversión en todas las áreas y eso incluye el despido de personal calificado por razones políticas", estimó el trabajador Enzo Fernández.

Entretanto, Juan Carlos Ramos, exempleado de Corpoelec, recordó que el Sistema Interconectado no trabaja en plena capacidad y sostuvo que ahí está la respuesta a los apagones y fluctuaciones de voltaje que viven los venezolanos a diario.

“El sistema eléctrico, me atrevo a decir que es más importante que la industria petrolera, porque si no tenemos electricidad, ¿cómo arrancan los martillos para extraer el petróleo? ¿Cómo atienden a la gente en los hospitales? Además de las fallas que hay en las centrales hidroeléctricas, tampoco están funcionando en plena capacidad las termoeléctricas, como por ejemplo el sistema Planta Centro", dijo.

En Venezuela, más del 80 por ciento del parque termoeléctrico está fuera de servicio. Según reportes de Corpoelec conocidos por El Pitazo, la generación térmica está por el orden de los 2.800 MW.

Aunque los empleados ofrecieron públicamente las declaraciones, no dejan de sentir temor de sufrir consecuencias al abordar un tema cuya responsabilidad estatal se ha evadido para culpar a factores externos.  “Ojalá que con estas declaraciones no se tomen represalias contra nosotros. Lo que estamos pidiendo es que se atienda la industria eléctrica", señaló.

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