Caracas.- El programa especial de crédito social Venezuela Renace, diseñado para atender a las familias que perdieron su vivienda principal debido a los sismos del pasado 24 de junio, avanza con la incorporación, la próxima semana, de cuatro bancos, según informó el presidente de la Asociación Bancaria de Venezuela (Asobanca), Pedro Pacheco.
En medio de dudas sobre las condiciones del financiamiento, el representante del sector bancario aclaró que la asignación del crédito dependerá de la capacidad de pago, la justificación de pérdida del inmueble y el censo oficial de afectados, y destacó que los créditos se liquidarán directamente en divisas para los vendedores de los inmuebles.
Un crédito social, no hipotecario
Pacheco aclaró que este programa no se trata de créditos hipotecarios, sino sociales, por lo que las instituciones financieras no asumen los préstamos en sus carteras tradicionales. “Efectivamente este programa denominado de crédito social para subsidio de vivienda no es un crédito hipotecario, porque no existe una hipoteca", señaló en entrevista con Unión Radio.
Explicó que los recursos provienen directamente del Estado y los bancos actuarán únicamente como administradores bajo la figura de un fideicomiso. Esta estructura excepcional, que cuenta con el aval de la Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario (Sudeban), garantiza que los fondos no incidan en los balances de los bancos ni se computen dentro de la cartera de crédito mensual obligatoria.
Liquidación en dólares
Uno de los puntos que generaba mayor resistencia entre los oferentes de viviendas en el mercado secundario era la moneda de pago. Muchos propietarios rechazaban ofertas ante el temor de recibir bolívares devaluados o indexados. Sin embargo, Pacheco confirmó que quien venda recibirá divisas.
“El que vende va a recibir, una vez completado el proceso, divisas", apuntó Pacheco. De esta manera, se busca destrabar las negociaciones inmobiliarias. “Lo importante aquí es que quien vende el inmueble va a recibir los dólares. No son bolívares indexados", aclaró el directivo.
Si bien la entidad financiera gestiona un proceso interno que involucra la recepción de bolívares y su posterior conversión mediante asignaciones oficiales, el resultado final para el vendedor es la obtención de la divisa estadounidense.
El cálculo del crédito
El cálculo para determinar la viabilidad de los créditos se basa en el ingreso familiar integral. La evaluación bancaria no se limitará únicamente al sueldo base del solicitante, sino que englobará todas las bonificaciones y compensaciones mensuales comprobables. La regla para la aprobación es que la cuota mensual de pago no puede asfixiar la economía del beneficiario.
“La cuota mensual no debería quedar por un porcentaje superior a lo que es el 25% de tus ingresos", precisó el directivo. Este límite del 25 % actúa como un estándar internacional de seguridad financiera.
Para ilustrar cómo funciona el cálculo, el representante de la Asociación Bancaria de Venezuela detalló que si una familia identifica una vivienda con un precio de venta de 50.000 dólares, se le aplica el subsidio estatal del 80 %, correspondiente a 40.000 dólares. En ese sentido, el beneficiario solo asumirá un préstamo de 10.000 dólares, a pagar en un plazo de 25 años con una tasa de interés preferencial del 5%. Este cálculo se traduce en una cuota mensual aproximada de entre 55 y 60 dólares.
Bajo la regla del 25 %, el grupo familiar solicitante tendrá que demostrar ingresos mensuales de al menos 300 dólares para que la solicitud sea aprobada. El programa contempla dos tramos de subsidios: del 80 % para viviendas con un costo de hasta 70.000 dólares, y del 50 % para inmuebles cuyo valor oscile entre los 70.000 y el techo máximo de 100.000 dólares.
Sin avalúos
Con el fin de agilizar las adjudicaciones y dar respuestas rápidas en un plazo máximo de cinco días hábiles, las autoridades y la banca acordaron flexibilizar ciertos trámites obligatorios en condiciones normales. El más relevante es la exención de los avalúos inmobiliarios previos.
“Para agilizar el proceso no se está solicitando ningún avalúo», indicó el directivo. En su lugar, el sistema descansará inicialmente sobre el principio de la buena fe. Sin embargo, el vocero advirtió que esto no significa una carta blanca para fraudes o sobreprecios.
“Se está partiendo de la buena fe. Eso no quiere decir que posteriormente no se revise", señaló Pacheco. El Ministerio de Hábitat y Vivienda realizará fiscalizaciones posteriores; si se detectan propiedades sobrevaloradas, con daños estructurales no declarados, o si se comprueba que el solicitante posee una segunda vivienda el financiamiento será revocado. “Si tiene una segunda vivienda, no está contemplado", apuntó el directivo.
Requisitos y pasos para acceder al programa
Para optar a este programa de crédito social, los solicitantes deben cumplir los siguientes pasos:
- Verificación de la entidad: el interesado debe ingresar al portal oficial del Ministerio de Economía y Finanzas o de las entidades financieras para confirmar cuáles bancos están habilitados. Inicialmente arrancó la banca pública con el Banco de Venezuela (BDV), el Banco Digital de los Trabajadores (BDT) y el Banco del Tesoro, pero progresivamente se incorporan cuatro instituciones privadas, sumando un total de siete bancos activos.
- Descarga de recaudos: dirigirse a la agencia o ingresar a la web del banco seleccionado para descargar la planilla de solicitud.
- Consignación de la carpeta: entregar en físico los requisitos solicitados en la sede de la institución financiera.
- Análisis y certificación: el banco evalúa la capacidad financiera del cliente mientras, en paralelo, la Comisión Presidencial de Habitabilidad certifica que el inmueble perdido a causa del sismo era efectivamente la vivienda principal del solicitante.
- Firma y protocolización: tras la aprobación del crédito en el plazo de cinco días hábiles, se firma el contrato de compraventa ante el Servicio Autónomo de Registros y Notarías (Saren) y se procede a la liquidación del pago al vendedor.
Para que el banco admita la carpeta, es fundamental que el solicitante presente el certificado digital de registro en el censo oficial de afectados llevado por la comisión presidencial, el certificado oficial que declare la vivienda original colapsada e inhabitable (etiqueta roja), y el documento o título de propiedad que acredite la titularidad del inmueble afectado.
A esto se debe sumar la planilla de datos personales y laborales, el balance de activos y pasivos, los estados de cuenta bancarios de los últimos tres meses, la constancia de ingresos y el expediente técnico del inmueble secundario que se desea adquirir, el cual debe contar con su correspondiente cédula catastral, solvencia municipal y certificado de habitabilidad que garantice que está estructuralmente sano.


