Caracas.- La Academia Nacional de Ciencias Económicas (ANCE) fijó posición ante el debate sobre la dolarización de la economía venezolana y planteó como alternativa la adopción de un régimen multimoneda o bimonetario formal. En un pronunciamiento emitido el 9 de septiembre, el organismo señaló que este esquema debe implementarse en el marco de un programa integral de reformas institucionales para estabilizar los precios sin perder la autonomía económica del país.
“Frente a las rigideces y costos que impone la dolarización plena, Venezuela dispone de vías alternativas para lograr la estabilidad de precios sin renunciar de forma irreversible a sus soberanas herramientas de política económica", señaló la Academia Nacional de Ciencias Económicas.
El documento contextualiza el escenario económico actual, caracterizado por el deterioro de las instituciones, el colapso del modelo rentista petrolero y el uso recurrente del financiamiento monetario para cubrir déficits fiscales crónicos. Según la academia, estas distorsiones causaron una drástica reducción del Producto Interno Bruto y un período hiperinflacionario prolongado que despojó al bolívar de sus funciones esenciales como unidad de cuenta, medio de pago y reserva de valor.
Frente a la inestabilidad cambiaria y la depreciación de la moneda nacional, los agentes económicos reaccionaron adoptando espontáneamente el dólar estadounidense para concretar transacciones corrientes y resguardar sus activos. Esta dolarización de facto se consolidó a partir del año 2018, reconfigurando el mercado interno e introduciendo nuevas distorsiones. En ese contexto surgió la propuesta pública de avanzar hacia una dolarización plena de jure, la cual implica abolir el bolívar y suspender la función emisora del Banco Central de Venezuela (BCV).
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Las bases del régimen multimoneda y bimonetario
Frente a la opción de abolir la moneda nacional, la ANCE plantea estructurar un marco bimonetario formal que otorgue validez legal a la convivencia del dólar, de otras divisas duras y del bolívar en el sistema financiero y comercial. De acuerdo con el planteamiento, esta alternativa permite mantener la operatividad y la confianza que brindan las divisas extranjeras, mientras se recuperan progresivamente las funciones de la moneda nacional a medida que la inflación disminuya.
“Una opción consiste en la adopción plena y formal de un régimen multimoneda, o bimonetario, en el contexto de un programa integral de reformas institucionales", apuntó la Academia.
Para desarrollar este esquema bimonetario formal, la institución económica propone cinco pilares de acción coordinada. El primero consiste en diseñar una trayectoria transparente de ajuste en las finanzas públicas mediante la reestructuración del Estado, la racionalización del gasto, una reforma tributaria equilibrada y la reducción de la dependencia del financiamiento extraordinario.
El segundo punto que propone ANCE es promover reformas legales para prohibir de forma categórica que el BCV financie el déficit fiscal, garantizando una gobernanza independiente y capacidades técnicas que restituyan la credibilidad en el signo monetario local.
Además, plantea establecer un régimen cambiario de tasa única y flexible que evite la sobreapreciación real de la moneda y proteja la competitividad de los sectores productivos transables no petroleros.
En cuarto lugar plantea gestionar programas de asistencia financiera multilateral para reponer las reservas internacionales operativas, asegurar liquidez externa y brindar respaldo transitorio a la gestión fiscal.
Finalmente, propone formalizar el uso legal conjunto del dólar, de otras divisas y del bolívar en la banca y el comercio, preservando las ventajas del uso de divisas hasta recuperar la estabilidad del bolívar.
“Esta alternativa preserva el margen de maniobra necesario para reaccionar ante fluctuaciones petroleras y diversificar la oferta exportable del país, combinando la disciplina antiinflacionaria con la flexibilidad requerida para el crecimiento económico sostenible", indicó la ANCE.
Riesgos de la dolarización plena
El análisis de la academia también detalla los costos y desventajas asociadas a la sustitución definitiva del bolívar por el dólar estadounidense. Aunque reconoce que la dolarización de jure actúa como un ancla antiinflacionaria de impacto inmediato y elimina el riesgo de devaluación, la institución advierte que genera rigideces severas.
“La adopción formal del dólar estadounidense como moneda de curso legal ofrece una respuesta contundente ante crisis inflacionarias extremas, pero al mismo tiempo impone rigideces estructurales severas que limitan la capacidad de respuesta del Estado y la sociedad frente a choques económicos internos y externos", señaló la Academia.
Entre las desventajas figura la pérdida irreversible de la política monetaria y cambiaria, lo que deja al país sin instrumentos para responder ante caídas en los precios internacionales del petróleo o contracciones del comercio global. Asimismo, la economía quedaría expuesta a una asincronía en el ciclo económico con Estados Unidos, ya que las tasas de interés y la liquidez dependerían de las decisiones de la Reserva Federal (FED).
Adicionalmente, la dolarización de jure elimina la figura del prestamista de última instancia para atender episodios de iliquidez bancaria y traspasa el señoreaje a la FED. Frente a choques externos, la imposibilidad de ajustar el tipo de cambio obligaría a realizar ajustes recesivos mediante deflación de salarios o incrementos en el desempleo. El documento advierte además que la dolarización por sí misma no garantiza la disciplina fiscal ni impide la aparición de déficits crónicos.
Exigencias legales y precondiciones
Respecto a la factibilidad de la dolarización plena, el pronunciamiento sostiene que requiere cumplir precondiciones complejas que exigen planificación y tiempo. La primera de ellas es contar con reservas internacionales líquidas suficientes para ejecutar el canje de la base monetaria a un tipo de cambio equilibrado, evitando devaluaciones bruscas que afecten los salarios y las pensiones.
En el aspecto institucional, el canje de moneda exigiría modificar o derogar el marco legal y constitucional vigente, debido a que la Constitución establece de forma explícita que la unidad monetaria del país es el bolívar.
“Careciendo de recursos diferentes al financiamiento monetario para cubrir la brecha fiscal, la dolarización obligaría a un ajuste fiscal que supondría, dada la alta carga tributaria, un ajuste del gasto público", apuntó la institución.
El texto añade que la dolarización plena exigiría redefinir las funciones del BCV, aplicar un ajuste fiscal inmediato de gran magnitud y constituir un fondo de reserva prudencial de liquidez para proteger al sistema financiero en ausencia de un prestamista de última instancia.
Al evaluar ambas opciones, la ANCE concluye que la crisis monetaria y cambiaria del país exige reformas urgentes, pero recalca que las decisiones no deben guiarse únicamente por urgencias de coyuntura.
“Es preciso tener presente que el sistema monetario tiene una influencia determinante sobre la evolución de la economía y el bienestar de la sociedad a mediano y largo plazo», señaló.
En línea con Consecomercio
El planteamiento de la ANCE conincide con el reciente pronunciamiento del Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio), que también propuso la adopción de un modelo económico bimonetario formal en Venezuela, tomando como referencia el sistema implementado en Perú para brindar estabilidad financiera, frenar la inflación y recuperar la confianza en la moneda nacional.
“Nosotros en Consecomercio somos mucho más dados a un proceso bimonetario, del cual estamos tomando como referencia para hacer los planteamientos el sistema peruano, un sistema que ha dado unos resultados exitosos en muy corto tiempo", dijo este miércoles 9 de septiembre el presidente de Consecomercio, José Gregorio Rodríguez.



