Un trabajador que viajó a las faldas del Ávila para realizar el presupuesto de unas ventanas terminó atrapado en un secuestro virtual en el sector Caucagüita del estado Miranda.
La víctima, Juan Marrero, ofreció los detalles del hecho junto al director del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), comisario Douglas Rico.
El trabajador relató en primera persona cómo fue envuelto bajo un esquema de terror psicológico mientras los delincuentes, en paralelo, extorsionaban a su familia y a sus jefes.
Al respecto, Rico aclaró un punto clave sobre esta modalidad criminal: “Nunca estuvo secuestrado, nunca estuvo sometido, pero el manejo psicológico hace entrar en confusión a las víctimas".
El engaño paso a paso
Marrero es empleado de una empresa de cristalería. En esta oportunidad, un supuesto cliente lo contactó de manera muy cortés para cotizar un trabajo en una presunta casa de hacienda.
“Me da una ubicación satelital y me dice que cuando esté cerca le pase mi ubicación actual para él ir explicando", relató el trabajador.
Siguiendo las instrucciones, tomó con su vehículo la vía a Guarenas y llegó a una zona boscosa con fallas de cobertura telefónica. Al bajarse, un agricultor del sector le advirtió que allí solo había viviendas rurales y sembradíos.
Al llamar al supuesto cliente para reportar el error, el captor cambió la estrategia: “Me dijo: ‘te pasaste, vamos a hacer una cosa, te vas a devolver hasta la cuchilla de abajo’". El trabajador descendió hasta una gruta con unas imágenes de vírgenes.
Al volver a comunicarse, el delincuente le aseguró que ya lo irían a buscar, pero que debían tramitar un permiso especial porque la zona, supuestamente, era un área privada dentro del parque nacional.
Triangulación y amenazas
Durante una hora y 45 minutos, los antisociales mantuvieron al hombre al teléfono bajo el engaño del falso permiso. De fondo, se escuchaba un sonido similar al de una central de policía para dar mayor credibilidad al entorno.
Bajo la excusa de «certificar que era una persona honesta» debido a presuntos problemas de seguridad en la zona, los extorsionadores le solicitaron al cristalero los números telefónicos de su esposa y de dos de sus jefes. Con esa información en mano, el grupo delictivo trianguló las comunicaciones.
“Ellos enlazaron la llamada de mi jefe, esa persona y yo. Cuando él terminaba la llamada conmigo, extorsionaba a mi jefe y a mi esposa, pero yo no lo sabía", detalló la víctima.
La trampa se cayó cuando un motorizado pasó por el lugar. El trabajador le consultó sobre la dirección y le pidió ayuda al sospechar que algo andaba mal: “Chamo, ayúdame, porque creo que estoy secuestrado". El motorizado accedió a colaborar con Marrero.
Al notar que la víctima se estaba percatando de la trampa, el delincuente que estaba al otro lado del teléfono se tornó violento. “Se puso agresivo y me dijo que, si me iba del lugar, toda la gente que tenía en la zona me iba a disparar", recordó el afectado.
Mientras este hombre lo amenazaba, comisiones de la División contra la Extorsión del Cicpc llegaron a la zona, tras recibir la denuncia de la esposa de la víctima. Los funcionarios localizaron el vehículo en la vía pública, se adentraron en la maleza y rescataron al trabajador ileso.
Aunque el comisario Douglas Rico señaló que los familiares «casi hicieron la transferencia» a través de la plataforma Binance en criptomonedas (USDT), la víctima indicó: “Creo que pagaron algo, pero no sé, tengo que hablar con ellos".
Alerta por números internacionales
El comisario Rico instó a la ciudadanía a no aportar datos familiares ni números telefónicos a desconocidos bajo ninguna circunstancia e instó a los ciudadanos a bloquear y denunciar llamadas procedentes de los siguientes números telefónicos plenamente identificados en este caso: +57 324 2150710 y +57 324 1771960. «Al otro lado de la línea respondieron delincuentes con acento colombiano que afirmaron pertenecer a un grupo paramilitar», agregó.
Dijo además que las redes criminales también están operando con números internacionales correspondientes a Ecuador, Brasil, Argentina y Perú, además de las líneas con código de Colombia.


