El ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, ofreció nuevos detalles de seguimiento sobre el proceso penal que se le sigue a los creadores de contenido involucrados en el ataque a un empleado de Farmatodo en Las Mercedes.
Durante la emisión de su programa Con el mazo dando, la noche del 14 de octubre, el funcionario lanzó una advertencia directa a los procesados, asegurando que los tribunales no detendrán las averiguaciones y que los involucrados deberán asumir el peso de la ley.
“El que tenga responsabilidades penales tiene que asumirlo porque es muy fácil: hago tal cosa y me escondo bajo la figura que sea", fustigó Cabello.
Eete señalamiento coincidió con la difusión previa de un video donde el tiktoker conocido en plataformas digitales como «Xavi« —uno de los señalados por la opinión pública en el incidente— ofrecía disculpas al empleado y a la empresa tras el rechazo generalizado de la comunidad. Con este pronunciamiento oficial, el Ejecutivo dejó claro que los mensajes de arrepentimiento en redes sociales no frenarán los procesos en curso.
Ratifican que los implicados siguen tras las rejas
Al cumplirse una semana de los primeros anuncios, el titular de la cartera de interiores ratificó la vigencia de los arrestos preventivos ejecutados por las comisiones policiales en la Gran Caracas.
“La semana pasada yo dije aquí lo que ocurrió en Farmatodo, ahí se inició una investigación, ya hay unas personas detenidas", reiteró Cabello para confirmar que los sospechosos continúan privados de libertad.
Cabello insistió en que el Estado mantendrá una línea estricta contra las conductas que atenten contra los trabajadores bajo la excusa del entretenimiento digital.
“Eso es parte de la intolerancia creada que ‘con esto me hace famoso y no me va a pasar nada‘. Sí pasa, y se establecen responsabilidades legales y penales", acotó, desmontando la creencia de impunidad que manejaban los jóvenes al grabar el material para la plataforma TikTok.
El origen del expediente penal
El caso, que se mantiene bajo supervisión del Ministerio Público, se originó luego de que un grupo de jóvenes ingresara a la sucursal de Las Mercedes portando un balde con una mezcla de huevos, desechos orgánicos y fluidos químicos, arrojándolos directamente sobre un empleado que cumplía su jornada laboral nocturna.
La cadena Farmatodo formalizó la denuncia penal de inmediato por hostigamiento y agresiones, entregando los videos de alta resolución de su sistema de seguridad interna.
Estas grabaciones permitieron al Cicpc identificar no solo los rostros de los ejecutores, sino las placas de los vehículos en los que huyeron, consolidando un expediente técnico que hoy mantiene a los responsables rindiendo cuentas ante los tribunales penales de Caracas.
Las implicaciones penales
El abogado penalista y exfiscal del Ministerio Público, José Luis Azuaje, explicó en entrevista para El Pitazo que este hecho trasciende las simples faltas de convivencia ciudadana y configura delitos graves dentro de la legislación venezolana. De acuerdo con el análisis del jurista, los implicados enfrentan cargos penales específicos basados en el Código Penal Venezolano:
- Injuria (Artículo 444): Azuaje señala que arrojar desechos biológicos a una persona ataca directamente su honor, reputación y decoro. El escenario se agrava significativamente porque la víctima estaba trabajando y el video se difundió masivamente en TikTok para someterla al escarnio público.
- Lesiones personales leves (Artículo 413): Desde la perspectiva médico-legal, el experto advierte que el contacto con fluidos corporales puede transmitir infecciones o causar afecciones cutáneas. Asimismo, destaca el daño psicológico (estrés postraumático y ansiedad) derivado de la exposición digital, el cual debe ser evaluado por psicólogos forenses.
- Agavillamiento (Artículo 286): Debido a que el reto fue planificado de antemano por un grupo de personas con el objetivo de grabarlo y lucrarse en redes sociales, Azuaje explica que se configura una asociación para delinquir. Este delito contempla penas de dos a cinco años de prisión.
El especialista precisó que, al sumarse la concurrencia de estos diferentes delitos (concurso de delitos), las penas conjuntas contra los responsables podrían alcanzar hasta los seis años de prisión.
La responsabilidad civil
Por otra parte, el exfiscal Azuaje recordó que las consecuencias del caso no se limitan al castigo en la cárcel. Los implicados arrastran responsabilidades en el plano civil, lo que faculta legalmente al empleado afectado para demandar a los agresores y exigir indemnizaciones y compensaciones económicas por todos los daños materiales, morales y psicológicos derivados del ataque en su puesto de trabajo.



