OVP denuncia que a los presos del Rodeo IV y 26 de Julio los golpean con bates

El OVP asegura que la muerte de un recluso en la cárcel 26 de Julio, se produjo, presuntamente, a causa de estas golpizas

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El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció este 4 de septiembre que los directores del Centro Penitenciario para Procesados 26 de Julio (en Guárico) y del Internado Judicial Rodeo IV (Miranda), utilizan bates para golpear a personas privadas de libertad que reclaman por sus derechos y las condiciones de reclusión.

En este sentido, la ONG asegura que esta información fue recaudada por testimonios de familiares y reclusos, quienes relataron que este trato ha causado lesiones graves en los reclusos.

La muerte de un recluso en cárcel 26 de Julio

El OVP afirma que, la muerte de un recluso bajo custodia del Estado también guarda relación con estas golpizas: se trata de Carlos Eduardo Padilla, detenido en la cárcel 26 de Julio y cuyo deceso fue denunciado el 26 de agosto. En ese momento, se explicó que fue por motivos de salud, pero hubo detalles de la causa real del fallecimiento.

El comunicado de la OVP asegura que, según los testimonios a los que accedió, una comisión del Grupo de Respuesta Inmediata y Custodia (GRIC), llegó al recinto penitenciario para hacer una requisa en el penal, por lo que los funcionarios sacaron a los privados de libertad de sus celdas.

Esta situación llevó a Carlos a alzar su voz para reclamar que durante estos operativos sus pertenencias personales son destruidas o se extravían, lo que les afecta, porque estas son adquiridas con mucho sacrificio por sus familias.

Su reclamo recibió el respaldo de otros compañeros, pero, el director del ese centro penitenciario, Marcer González, presuntamente arremetió a golpes contra ellos usando un bate.

De acuerdo a las denuncias recibidas por el OVP, esta golpiza le causó la muerte a Carlos, mientras que otro interno que sufrió una herida abierta en la cabeza, recibió saturación y posteriormente fue recluido en la celda de aislamiento conocida como «el tigrito», donde se encuentra actualmente y sin recibir atención médica.

Los reclusos de la cárcel 26 de Julio explicaron a la ONG que temen que esa persona pueda morir de la misma forma que Carlos, ya que lleva más de una semana encerrado y solo pueden escucharlo cuando se queja del dolor.

Cumplirá la sentencia en Rodeo III |Foto: Claristig

Una situación parecida en Rodeo II

En Rodeo II el escenario no es muy diferente: el 1 de septiembre el OVP recibió denuncias de que, luego de que luego de un reclamo colectivo por las condiciones deplorables del centro de reclusión, el director José Luis La Rusa, presuntamente golpeó con un bate de aluminio a un grupo de los privados de libertad. Al menos 20 internos quedaron heridos en distintas partes del cuerpo.

Los maltratos volvieron a ocurrir durante la noche del 3 de septiembre, cuando más privados de libertad fueron confinados a celdas de castigo.

Ante esta situación, el OVP considera «inadmisible que quienes tienen el deber de protegerlos sean señalados por reclusos y familiares como sus presuntos agresores», por lo que pide al Ministerio de Servicios Penitenciarios, al Ministerio Público y a la Defensoría del Pueblo investigar esta situación.

También afirmó que la administración de Delcy Rodríguez «debe ordenar el cese inmediato de los aislamientos, garantizar asistencia médica de emergencia para los heridos y asegurar la destitución e inhabilitación de los funcionarios involucrados en estas gravísimas violaciones a los derechos humanos».

Durante una reunión con el Ministro de Interior, Diosdado Cabello, Delcy Rodríguez, anunció un plan de cooperación con la Cruz Roja Internacional para inspeccionar y optimizar las condiciones del sistema penitenciario venezolano. Esta medida fue anunciada el 24 de agosto, en paralelo a la de la eliminación de las alcabalas policiales en las ciudades.

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