Cada día más influencers y creadores de contenido sin formación médica están ocupando en redes sociales un espacio que corresponde a profesionales de la salud. Así lo advierte el gremio médico de Venezuela.
La Sociedad Venezolana de Medicina Interna (SVMI) y la Sociedad Venezolana de Ultrasonido en Medicina (AVUM) denunciaron la creciente difusión de información sanitaria sin evidencia científica y alertaron que algunos contenidos van más allá de los consejos sin fundamento: cuestionan y presentan como dañinos procedimientos médicos avalados por décadas de investigación, como ocurre actualmente con el ultrasonido obstétrico.
La preocupación de los gremios médicos surge ante la proliferación de contenidos en plataformas como TikTok e Instagram, donde personas sin preparación científica abordan diagnósticos, tratamientos y procedimientos médicos como si se tratara de una opinión más.
La medicina no se construye sobre tendencias digitales
La presidenta de la Sociedad Venezolana de Medicina Interna, Dra. Mariflor Vera, difundió un comunicado en el que la organización manifestó su “profunda preocupación y firme rechazo" ante el incremento de mensajes impulsados por creadores de contenido e influencers ajenos al área de la salud.
El gremio cuestionó la difusión de información falsa, remedios sin sustento y recomendaciones carentes de evidencia científica, y recordó que la medicina no se construye sobre modas ni tendencias digitales.
“La medicina basada en la veracidad no responde a modas, tendencias ni intereses de visibilidad digital", señala el pronunciamiento difundido a través de un video en redes sociales.
El problema, según la sociedad médica, no es que las redes sociales sean utilizadas para divulgar información sanitaria, sino cuando una persona sin las credenciales necesarias transforma una opinión en una recomendación de salud y la presenta ante miles de seguidores como una verdad médica.
La SVMI advirtió que seguir consejos de personas no cualificadas puede provocar la suspensión de tratamientos necesarios, retrasar diagnósticos y derivar en complicaciones graves.
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De cuestionar tratamientos a desacreditar procedimientos médicos
El fenómeno también ha comenzado a manifestarse de una manera más preocupante: influencers que no solo recomiendan tratamientos sin evidencia, sino que cuestionan procedimientos médicos que forman parte de protocolos de atención y cuentan con respaldo científico.
Un ejemplo señalado directamente por los especialistas es el de la ecografía prenatal.
La Sociedad Venezolana de Ultrasonido en Medicina (AVUM) alertó a las autoridades sanitarias, la comunidad médica y, especialmente, a las mujeres embarazadas, ante una campaña de desinformación difundida en redes sociales que promueve la suspensión del control ecográfico durante el embarazo.
“La ecografía es una herramienta diagnóstica segura e irremplazable de la medicina moderna, y en especial, de la obstetricia», advirtieron.
La organización rechazó que creadores de contenido sin formación científica hayan presentado el ultrasonido como un procedimiento dañino y sostuvo que estas afirmaciones pueden limitar el acceso de las gestantes a una herramienta fundamental para vigilar la salud de la madre y el feto.

“Expresamos nuestra preocupación por las opiniones no expertas ni profesionales difundidas en redes sociales, que limitan el beneficio diagnóstico a nuestras mujeres y sus hijos», expresó el gremio.
AVUM recordó que la ecografía no emplea radiación ionizante, sino ondas de sonido de alta frecuencia, y que su utilización está respaldada por décadas de investigación científica.
También destacó que el estudio permite contribuir a la detección temprana de anomalías estructurales y congénitas, evaluar el desarrollo fetal y hacer seguimiento a posibles complicaciones materno-fetales.
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“El algoritmo no premia la rigurosidad científica"
Para los médicos, parte del problema está en la propia lógica de las plataformas digitales. El algoritmo de redes sociales puede favorecer contenidos polémicos, llamativos o sensacionalistas porque generan mayor interacción.
La evidencia científica, en cambio, suele requerir contexto, explicaciones y matices que difícilmente caben en un video de pocos segundos. La viralidad no equivale a evidencia, afirmó el gremio
Esto puede llevar incluso a profesionales de la salud a simplificar en exceso determinados temas para conseguir visibilidad, pero el riesgo es mayor cuando quienes hablan no tienen formación médica y utilizan su alcance para desacreditar conocimientos o procedimientos establecidos.
AVUM pide acciones legales
En su pronunciamiento, la AVUM pidió la intervención de las autoridades competentes.
La sociedad sostuvo que dictar pautas médicas, contraindicar estudios diagnósticos o interferir en el control prenatal sin poseer título de Médico Cirujano y la especialización correspondiente puede constituir ejercicio ilegal de la Medicina o “intrusismo", además de tener posibles implicaciones en materia de salud pública.
«La promoción de prácticas anticientíficas constituye un delito, dictar pautas médicas, contraindicar estudios diagnósticos o interferir en el control prenatal sin poseer título de Médico Cirujano y la debida especialización, constituye un flagrante atentado al ejercicio ilegal de la Medicina (Intrusismo)».
AVUM también hizo referencia al artículo 41 de la Ley Orgánica para la Protección del Niño, Niña y Adolescente (LOPNA), relacionado con el derecho a la salud integral desde la concepción.
La sociedad científica instó a las autoridades a ejercer las acciones legales que correspondan contra quienes, según su consideración, puedan estar poniendo en riesgo la salud de pacientes mediante la difusión de pseudociencia.
Asimismo, ambos gremios llamaron a la población a no convertir las redes sociales en sustituto de la consulta médica y a verificar quién está detrás de cada recomendación antes de suspender un tratamiento, rechazar un estudio o modificar una conducta relacionada con su salud.


