Los Llanos.- Los pacientes en sillas de ruedas, con movilidad reducida, deben ser cargados por las escaleras para llegar hasta las áreas de hospitalización del hospital Armando Delgado Montero de Turén, en Portuguesa, debido a que los ascensores permanecen dañados desde hace años, así lo denunciaron usuarios y familiares.
El centro asistencial, que atiende las emergencias de los municipios Turén, Santa Rosalía y Esteller, en el eje agrícola de la región, también presenta fallas en los aires acondicionados, falta de insumos, camillas sin colchones y ausencia de una ambulancia para los traslados, según los testimonios recogidos por El Pitazo.
Los denunciantes aseguran que una de las principales dificultades que enfrentan los pacientes hospitalizados es el calor. Afirman que los equipos de aire acondicionado no funcionan en las áreas de hospitalización y que, incluso en emergencia, las condiciones de climatización son insuficientes.
«No salen en buenas condiciones por el calor»
Ante las altas temperaturas que durante estos meses pueden alcanzar los 38 grados en Portuguesa, algunos familiares deben llevar ventiladores desde sus casas para intentar aliviar la estadía de los pacientes.
“Los pacientes no salen en buenas condiciones por el calor, ya que sus aires no funcionan. Hasta en la emergencia los familiares de los pacientes tienen que llevar sus ventiladores para poder soportar la estadía", señalaron los familiares, quienes consideran que estas condiciones dificultan aún más la recuperación de personas que permanecen internadas por distintas patologías.
Carmen Colmenárez conoce de primera mano las condiciones que deben enfrentar los pacientes. La operaron hace unos meses y permaneció dos días hospitalizada, uno de ellos antes de la intervención. Según relató, durante su estadía prácticamente no pudo dormir ni descansar debido a las altas temperaturas. “Estuve dos días, porque me dejaron hospitalizada el día previo a la operación. No dormí, no descansé por el calor insoportable", contó.
Sin ascensores
Pero para Colmenárez, uno ciudadana de 55 años a quien aperaron de un prolapso, la situación más difícil ocurrió después de la cirugía. Debido a que las áreas de hospitalización están ubicadas en el segundo piso y los ascensores no funcionan, la dieron de de alta menos de 24 horas después de la intervención y tuvo que bajar las escaleras recién operada.
“Desde el inicio no pude cumplir con el reposo. Imagínense tener que bajar las escaleras un día después de la cirugía. El dolor y lo débil que uno queda", relató.
El problema de los ascensores representa una de las principales quejas de los usuarios. Los pacientes que utilizan sillas de ruedas o camillas los movilizan por las escaleras, una tarea que implica un esfuerzo adicional para familiares y trabajadores, quienes los cargan a peso a los pacientes.
Yulmary Calanche aseguró que la falla del ascensor tampoco es reciente. “Ese ascensor tiene muchísimos años dañado, en el área de hospitalización jamás ha habido aire (en los pisos, en emergencia sí había)", afirmó.
Camillas sin colchones
La familiar también señaló que el deterioro de las camillas y las condiciones de los baños son problemas que llevan años sin recibir una solución. “El tema de las camillas también lleva muchos años y el de los baños insalubres igual", agregó Calanche, quien cuestionó la falta de atención que, a su juicio, ha recibido el hospital por parte de las autoridades municipales.
“En resumen, el hospital no ha sido prioridad del ‘desgobierno’ del que ya sabemos que lleva años en la alcaldía", expresó, haciendo referencia al actual alcade, Onofrio Cavallo, quien cumple su cumple su sexto período consecutivo.

A las fallas en los servicios se agregan problemas de infraestructura. De acuerdo con los testimonios, algunas paredes fueron abiertas para realizar reparaciones relacionadas con las tuberías y posteriormente no fueron selladas. Las aberturas permanecen visibles, según los familiares.
Falta de insumos
Willianny Sánchez, otras de las usuarias también denunció la falta de insumos. “Ese hospital está en el olvido, hace poco fuimos con un familiar y como cosa rara no tenían insumos, mandaron a comprar todo, ni tensiómetro había", afirmó. También se refirió a las condiciones de temperatura dentro del centro: “Y el calor insoportable", señaló.
La denuncia de los usuarios del hospital de Turén contrasta con los anuncios sobre la llegada de ayuda médica al país. La Embajada de Estados Unidos informó que Project HOPE ha invertido más de 200.000 dólares en la renovación de centros de salud en Venezuela, aunque la representación diplomática no precisó cuáles son todas las instituciones beneficiadas.
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Asimismo, en febrero, 71 toneladas de insumos médicos llegaron a Venezuela y semanas después un monitoreo realizado por El Pitazo en 72 hospitales públicos constató que solo uno de los centros consultados había recibido parte de esa ayuda.
A comienzos de mayo, la administración de Delcy Rodríguez aseguró que 47 % de esos suministros ya había sido distribuido entre hospitales y consultorios populares. Sin embargo, en Turén, pacientes y familiares aseguran que la realidad que enfrentan dentro del Armando Delgado Montero es que deben comprar por cuenta propia materiales e insumos necesarios para la atención médica.
Dificultad para el traslado de emergencias
La falta de ambulancias se convierte en otra de las preocupaciones planteadas por los pacientes y familiares. Según los denunciantes, cuando se presentan emergencias que requieren atención especializada o el hospital no dispone de los equipos, insumos o especialistas necesarios, los pacientes los referieren a otros centros asistenciales, entre ellos el Hospital Dr. Jesús María Casal Ramos de Acarigua-Araure.
Ante la ausencia de una ambulancia disponible, los familiares deben asumir el costo de los traslados privados, una carga económica adicional para quienes ya enfrentan gastos asociados con medicamentos, insumos y atención médica. Los denunciantes consideran que esta situación puede retrasar el traslado de pacientes que requieren atención de mayor complejidad.
Fallas que se repiten en hospitales de Los Llanos
Las denuncias de Turén no son un caso aislado. En el hospital Lorenza Castillo de la población de San Juan de Payara, en el estado Apure, atienden a los pacientes penumbra durante los cortes eléctricos debido a que el centro asistencial no cuenta con una planta eléctrica operativa.
Un usuario difundió imágenes en las que se observa a trabajadores utilizando las linternas de sus teléfonos celulares para iluminar áreas de hospitalización, emergencia y la sala de parto. Según la denuncia, la planta eléctrica lleva más de 15 años fuera de servicio. También se denunció la falta de ambulancias.

El caso también expuso las consecuencias que puede tener para los trabajadores denunciar las condiciones de los centros asistenciales. Se denució que a José Corral, camillero del hospital, lo amenazaron con perder su puesto luego de que un usuario grabara y difundiera el video, aunque el trabajador sostuvo que no tuvo nada que ver con la grabación.
Muertes en Barinas
En Barinas, las deficiencias de equipamiento también quedaron expuestas tras la muerte del recién nacido Ian Rodrigo Agudelo. El bebé, que nació prematuramente con 35 semanas de gestación, sufrió quemaduras en el rostro y las manos el 29 de julio, cuando una lámpara de calor improvisada se desprendió y cayó sobre él en el área de Neonatología del Hospital Dr. Luis Razetti.
El Colegio de Profesionales de la Enfermería de Barinas denunció que la unidad presenta falta de equipos, escasez de personal y sobrecarga laboral. Según el gremio, al momento del accidente había 12 recién nacidos bajo el cuidado de tres enfermeras y no había suficientes lámparas térmicas disponibles.

Ian murió el 28 de agosto, semanas después del accidente. El caso derivó en una investigación penal contra cinco trabajadores de la unidad y provocó protestas de los gremios de la salud, que reclamaron que las responsabilidades no se concentren únicamente en el personal cuando existen fallas de equipamiento e infraestructura.
También hay alertas por riesgos sanitarios
En ese mismo hospital barinés, durante julio, familiares y trabajadores de la salud reportaron los fallecimientos de tres médicos y una enfermera por una enfermedad que no había sido determinada públicamente.
Personal sanitario consultado por El Pitazo señaló que existían antecedentes de pacientes provenientes de zonas rurales con síntomas compatibles y los gremios médicos exigieron una investigación epidemiológica exhaustiva, mayor transparencia en la información oficial y la activación de protocolos para descartar enfermedades como la fiebre hemorrágica venezolana.
La Federación Médica Venezolana manifestó su preocupación por los fallecimientos y pidió reforzar la vigilancia ante posibles síndromes febriles hemorrágicos y respiratorios.
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El 21 de julio 21, el Ministerio de Salud informó que mantenía una investigación para corroborar la causa de estos decesos, sin embargo aun las autoridades no han informado qué produjo la muerte de los médicos,pero persisten las denuncias por falta de material de bioseguridad.
De acuerdo con trabajadores consultados por El Pitazo, estos casos difícilmente aparecen registrados oficialmente bajo diagnósticos como fiebre hemorrágica venezolana, debido a restricciones para que los médicos coloquen ese diagnóstico.
Cinco décadas
El hospital Armando Delgado Montero cumplió 51 años de su inauguración el pasado 1 de septiembre. A más de cinco décadas de su apertura, los pacientes y familiares consideran que las condiciones actuales no corresponden con las necesidades de la población que depende de este centro asistencial.
Los denunciantes hicieron un llamado al Gobierno nacional y regional, responsables de la gestión del sistema público de salud, para que realicen una evaluación de las instalaciones y atiendan las fallas de climatización, infraestructura, mobiliario, insumos, transporte y movilidad interna.
También reclamaron al alcalde de Turén, Onofrio Cavallo, que gestione soluciones ante los organismos competentes. Aunque reconocen que la administración del hospital no depende directamente de la alcaldía, consideran que el gobierno municipal no debe desentenderse de una situación que afecta a los habitantes de su jurisdicción. Para los usuarios, la salud debe ser una prioridad.



