Protestas por racionamiento eléctrico: vecinos reportan dos cortes diarios y hasta 18 horas a oscuras

Las regiones del país enfrentan apagones que destruyen la rutina diaria, dañan los escasos alimentos y empujan a los ciudadanos a protestar en las calles a pesar del temor generalizado a la represión y el hostigamiento

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“La paliza que nos está dando Corpoelec está acabando con nuestras vidas… Ya basta, tenemos niños y adultos enfermos, la luz se nos va de seis a doce horas… esto ya no se aguanta". Frases como esta se leen este 24 de septiembre en las redes sociales, reflejando el desespero de millones de personas en el interior del país que ven cómo su cotidianidad se reduce a sobrevivir en la sombra. Ante la falta de respuestas, muchos ya han optado por perder el miedo y salir a la calle a protestar.

Los vecinos ya no hablan de simples bajones. Hablan de una rutina implacable de dos cortes diarios, con apagones que se extienden de manera inclemente hasta por 18 horas seguidas.

La presión es tanta que la indignación está venciendo al miedo. La noche de este miércoles, las calles de Píritu, Turén y Araure, en el estado Portuguesa, se encendieron. En Píritu, la gente se concentró en la concha acústica para cacerolear tras pasar tres días consecutivos sufriendo cortes de ocho horas desde la media tarde. En Araure, los habitantes trancaron la avenida Trino Meleán a la altura de San José. Fue la segunda noche consecutiva de protestas en la región.

Las calles del estado Aragua también se han convertido en un registro de gritos de frustración y el sonido metálico de las ollas.

En la avenida Intercomunal Turmero–Maracay, así como en Cagua, los vecinos salieron a las diez de la noche con lo que tenían a la mano: tapas, linternas y ollas. Solo pedían que la luz volviera y que cesaran los cortes de más de ocho horas continuas.

En Valencia, la escena se repitió en el norte. Residentes de El Trigal trancaron las calles cerca de la residencia oficial del gobernador, grabando cómo sus sectores quedaban en penumbras mientras otras zonas de la ciudad seguían iluminadas como si nada pasara. Las pantallas de los teléfonos mostraban neveras vacías y comida podrida por la falta de refrigeración. “No es solo que se vaya la luz, es que no sabemos cuándo vuelve", reclamaba una vecina.

En San Jerónimo de Guayabal, Calabozo, Zaraza y Camaguán, en el estado Guárico Guárico, también protestaron la noche del este miércoles para expresar su descontento por los constantes y prolongados cortes de electricidad.

Las quejas se repiten en Lara y Monagas.  Para las 9:00 am de este #24Sept se fue la electricidad en la Unidad de Diálisis de Barquisimeto, ubicada en el centro de la ciudad. Familiares reportan que 42 pacientes renales, que forman parte del primer turno, se quedan a la espera de que retorne el servicio eléctrico porque la unidad no cuenta con gasoil para activar la planta eléctrica disponible.

Una herida vieja

En el Zulia, donde la crisis eléctrica es una herida vieja, la situación es insostenible. Este jueves 24 de septiembre, decenas de sectores en Maracaibo y San Francisco amanecieron a oscuras tras una madrugada de calor asfixiante. Ni las autoridades regionales ni Corpoelec han emitido un solo reporte para aclarar si se trata de una avería o del racionamiento diario.

Sectores como La Rotaria, San Miguel, Amparo, Bella Vista, El Pinar y Milagro Norte pasaron la noche en vela. Detrás de cada sector hay familias reorganizando su vida entera, comerciantes que quiebran porque no pueden mantener sus neveras y adultos mayores atrapados en apartamentos, esperando un soplo de electricidad para poder usar sus equipos médicos.

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