«No hay nada. Nada de datos«. Con esa frase, Crisnel Mata resume el estado de la búsqueda de su madre, Cristina Margarita Ramos, cinco días después de que su familia la identificara en el registro fotográfico de personas fallecidas que fueron ingresadas a los silos de La Guaira, habilitados como morgue provisional luego del doble terremoto del 24 de junio.
El reconocimiento, realizado el pasado 31 de julio por los tíos de Crisnel, puso fin a 37 días de incertidumbre sobre si la mujer seguía con vida. Sin embargo, abrió una nueva etapa marcada por las mismas preguntas que la familia lleva semanas formulando sin obtener respuestas: ¿dónde está el cuerpo?, ¿cuándo murió?, ¿qué ocurrió después de que fue rescatada con vida?, ¿cuál fue la causa de su fallecimiento?
Crisnel asegura que las autoridades han hecho caso omiso a la petición de la familia.
«Tenemos el derecho humano»
Desde el reconocimiento fotográfico, Crisnel ha difundido cuatro videos en sus redes sociales en los que solicita la intervención del director general del Cicpc, Douglas Rico, y del fiscal general de la República, Larry Davoe.
«A las autoridades competentes les pido que se sumen a darnos respuesta en relación con el cuerpo de mi madre, a lo que ella haya presentado y cómo se procesó su llegada a los silos», expresó en el más reciente de esos mensajes.
La hija insiste en que su familia no solo reclama la entrega del cuerpo, sino también el acceso a la información oficial sobre lo ocurrido. «Estamos en todo el derecho humano de poder tener el cuerpo de mi madre, contar con un acta de defunción y una resolución médica en la que sepamos qué situación se presentó para que el cuerpo de mi madre pudiera llegar a los silos».
Añadió que ninguna institución les ha explicado qué ocurrió desde que Cristina fue trasladada en una ambulancia al Hospital Naval, tras ser rescatada entre los escombros.
«Hasta ahora no tenemos las respuestas que necesitamos para darle a mi mamá su descanso eterno. Les pido, por favor, el profesionalismo que este caso merece. En este cuarto llamado quisiera tener una respuesta sobre mi madre».
Un rescate documentado
Cristina Margarita Ramos se convirtió en uno de los rostros más conocidos de la tragedia ocurrida el 24 de junio.
Mientras permanecía atrapada bajo los escombros de su vivienda en Playa Grande, estado La Guaira, mantuvo una conversación con los rescatistas que recorrió Venezuela y otros países.
En medio del polvo que cubría su rostro, bromeó sobre el «patuque» que tenía en la cara y sonrió cuando uno de los socorristas elogió sus uñas. Desde entonces fue conocida como «la señora de las uñas bonitas».
Los videos del rescate muestran que salió con vida de los escombros. También quedó registrado el momento en que recibió atención médica en el lugar, le colocaron una vía intravenosa y fue subida a una ambulancia privada.
Según ha relatado su familia, el personal de rescate les informó que Cristina sería trasladada inicialmente al Hospital Naval Dr. Raúl Perdomo Hurtado, en Catia. Desde ese momento se perdió completamente su rastro.
Durante 37 días, sus familiares recorrieron hospitales, morgues e instituciones públicas sin obtener información sobre su paradero. La búsqueda cambió de rumbo el 31 de julio, cuando lograron reconocerla en el registro fotográfico de los cuerpos ingresados a los silos de La Guaira.
Sin embargo, el hallazgo no puso fin a la incertidumbre. Casi una semana después, la familia continúa sin conocer dónde se encuentra el cuerpo ni qué ocurrió tras el rescate.
Un protocolo oficial que no responde las dudas
El caso de Cristina Margarita Ramos ocurre en medio de un proceso de identificación de víctimas que las autoridades aseguran sigue un protocolo establecido dentro del Sistema Nacional de Gestión de Riesgos.
De acuerdo con el último balance oficial, ofrecido el lunes 3 de agosto por Jorge Rodríguez, la cifra de fallecidos por el doble terremoto del 24 de junio ascendió a 6.125 personas.
Según el procedimiento oficial, la primera fase corresponde a la Dirección Nacional de Protección Civil y Administración de Desastres (DNPCAD), organismo encargado de coordinar las labores de búsqueda y rescate y de documentar el hallazgo de los cuerpos durante las operaciones entre los escombros.
Posteriormente, el Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf) asume la identificación de los fallecidos, la práctica de las autopsias, la determinación de las causas de muerte y la emisión de las actas legales correspondientes. Solo después de cumplir ese procedimiento una víctima pasa a formar parte del registro oficial de fallecidos.
Identificación forense
Durante la emergencia, la encargada de la administración en Venezuela, Delcy Rodríguez, informó que todos los cuerpos recuperados estaban siendo sometidos a un sistema de identificación forense que incluye el cotejo de huellas dactilares, registros fotográficos y estudios de odontología forense, con el fin de garantizar la plena identificación de cada víctima antes de su entrega a los familiares.
No obstante, la experiencia de la familia Ramos contrasta con ese procedimiento. Aunque identificaron a Cristina mediante el registro fotográfico de la morgue improvisada en La Guaira, aseguran que ninguna autoridad les ha informado dónde se encuentra el cuerpo, ni les ha entregado el acta de defunción o un informe que establezca la fecha, el lugar y la causa de su muerte.
Para Crisnel Mata, la búsqueda de su madre no terminó cuando la reconocieron en unas fotografías. Ahora persigue otro objetivo: recuperar sus restos para darle sepultura y obtener las respuestas que el Estado aún les debe.



