Los Llanos.- Al menos cuatro protestas con quema de cauchos se registraron la noche del martes 15 de septiembre en distintos sectores de Barinas, donde vecinos denunciaron cortes eléctricos de más de ocho horas y, en algunos casos, interrupciones que superan las 12 horas diarias.
Las manifestaciones ocurrieron en los sectores La Castellana, Llano Alto, avenida Nueva, a la altura de la urbanización Juan Pablo II, además de La Rosaleda y Los Lirios, según información conocida por El Pitazo.

Los habitantes reclaman que los cortes se prolongan durante varias horas y aseguran que el cronograma de racionamiento no siempre se cumple, además que son sometidos a doble jornada sin luz.
Sector salud en alerta
La situación también generó un pronunciamiento del Colegio de Enfermería del estado Barinas. En un comunicado difundido este miércoles 16 de septiembre, su presidenta, Yanny González, alertó sobre las consecuencias de las fallas eléctricas para los pacientes y trabajadores de los centros de salud de la entidad.
El gremio advierte que los apagones comprometen la atención de pacientes en áreas críticas, entre ellos personas que requieren ventilación mecánica, neonatos en incubadoras y pacientes sometidos a procedimientos quirúrgicos.
También señala riesgos para quienes dependen de equipos eléctricos en sus hogares, como concentradores de oxígeno, además de dificultades para conservar medicamentos que requieren cadena de frío.
Hospitales y centros de salud en riesgo
El gremio de enfermería advierte sobre las condiciones en las que funcionan los centros asistenciales de Barinas, incluido el Hospital Dr. Luis Razetti, que cuenta con una planta eléctrica de respaldo, pero cuya operatividad no siempre es suficiente para garantizar el suministro durante los apagones. «Puede fallar xomprom»
También alerta sobre la situación de los Centros de Diagnóstico Integral (CDI), que, según denuncia, operan bajo condiciones que dificultan la atención adecuada de los pacientes durante las interrupciones del servicio eléctrico.
Un hospital atendió pacientes con la luz de celulares
La situación no es nueva en los centros asistenciales de Barinas. La noche del 31 de agosto, un apagón afectó el Hospital José León Tapia de Socopó, municipio Sucre, y obligó al personal médico y de enfermería a utilizar las linternas de sus teléfonos celulares para continuar atendiendo a los pacientes, de acuerdo con reportes locales y declaraciones del gremio de enfermería.
El centro no cuenta con una planta eléctrica de respaldo operativa, según las denuncias recogidas.
Daniel Sanojas, defensor de derechos humanos, señaló entonces que la falta de una planta de respaldo deja al hospital expuesto ante emergencias que requieren suministro eléctrico continuo.
Usuarios del centro asistencial también denunciaron previamente problemas con una planta eléctrica que, según afirmaron, fue destinada a la unidad de diálisis y posteriormente utilizada para intentar abastecer al hospital, pero no funcionó como esperan.
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“Vivir en vilo no es vivir"
El Colegio de Enfermería sostiene que la combinación de los apagones prolongados y las altas temperaturas de Barinas incrementa los riesgos para adultos mayores, niños y personas con enfermedades crónicas.
En su comunicado, el gremio menciona episodios de deshidratación y afectaciones cardiovasculares asociados al estrés térmico, así como consecuencias sobre la salud mental derivadas de la incertidumbre y la interrupción constante del servicio.
“Vivir en vilo no es vivir", expresó el gremio, que exigió a Corpoelec y a las autoridades un plan de contingencia para garantizar el suministro eléctrico en hospitales, clínicas y ambulatorios.
También reclamó la publicación y cumplimiento de los cronogramas de racionamiento y la inversión y mantenimiento de la infraestructura eléctrica regional.
Un problema de salud pública
Asimismo, el médico Edgar Reyes Graterol, exdirector de Salud Municipal y expresidente de Funsalud y de FundaFarmacia, advirtió que los constantes racionamientos y cortes eléctricos «desordenados» se han convertido también en un problema de salud pública.
Señaló que la interrupción frecuente del servicio, especialmente durante las noches, puede generar alteraciones del sueño, agotamiento, irritabilidad y ansiedad, además de representar riesgos para personas con enfermedades cardiovasculares, adultos mayores y otros pacientes vulnerables.
Reyes Graterol también alertó sobre el impacto de los apagones en los centros públicos de salud, particularmente aquellos que no cuentan con plantas eléctricas de respaldo o cuyos equipos de generación no funcionan de manera permanente.
A su juicio, la falta de electricidad puede afectar la recuperación de los pacientes por lo que pidió a las autoridades atender la crisis del sistema eléctrico y sus consecuencias sobre la salud de la población.
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Vecinos denuncian cortes fuera del cronograma
Una vecina de la parroquia Ramón Ignacio Méndez, en la parte baja de Barinas, relató que los cortes se han intensificado durante los últimos días cinco días.
Según su testimonio, en una misma jornada la electricidad se puede interrumpir hasta cuatro veces. Aseguró que entre este martes y miércoles, el corte comenzó a las 11:00 p. m. y se entendió hasta las 3:00 a. m., mientras que otro corte ocurrió entre las 7:00 a. m. y las 11:04 a. m.
“Desde febrero ya tú sabes que nosotros venimos padeciendo este problema con los cortes de electricidad, los racionamientos largos. Pero desde hace como una semana, o más o menos cinco días, esto se ha vuelto insoportable", relató.
También denunció constantes fluctuaciones de voltaje que, según dijo, provocan que los equipos eléctricos se apaguen y enciendan repetidamente. “Literal, parecemos un arbolito de Navidad, pero ya ahorita es imposible", afirmó.
La vecina explicó que la incertidumbre sobre los horarios de los cortes obliga a las familias a almacenar agua para tratar de prepararse para interrupciones cuya duración desconocen.
En su caso, dijo estar preocupada por su madre, una anciana de 88 años. “¿Cómo hacen para mantener a una persona así tranquila? Afortunadamente no tiene problemas de salud, pero el que está enfermo, el que tiene un familiar enfermo, el que tiene niños en su casa, esto no tiene nombre. Es una desesperación muy grande", expresó, afirmando que ni siquiera ha podido comprar un ventilador recargable para su mamá.
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Fallas en el sistema eléctrico nacional
Las protestas en Barinas ocurren en un contexto de nuevas dificultades en el Sistema Eléctrico Nacional. El Pitazo reportó el 15 de septiembre que la unidad 17 de la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar, en Guri, registró una parada abrupta el 29 de agosto.
La unidad tiene una capacidad instalada de 770 megavatios y, según estimaciones del ingeniero José Aguilar citadas por ese medio, su salida de servicio representa una reducción de hasta 1.200 megavatios al considerar las restricciones que también genera en las centrales de Caruachi y Macagua.



