Los Llanos.- Una falla en la línea de transmisión de 115 kV Barinas IV-Ciudad Bolivia-Socopó dejó sin electricidad durante casi 24 horas a sectores de los municipios Pedraza y Antonio José de Sucre, durante el fin de semana de este 19 y 20 de septiembre.
La interrupción comenzó cerca de las 5:00 p. m. del sábado 19 y el servicio empezó a restablecerse progresivamente después del mediodía domingo 20, luego de que equipos de Corpoelec localizaran la avería entre las torres 70 y 71.
Edgar Méndez, gerente de Transmisión de Corpoelec, informó sobre la falla y explicó que la restitución debía hacerse progresivamente para sincronizar los circuitos y reincorporarlos al sistema.
El apagón afectó actividades comerciales, agrícolas e industriales en ambas jurisdicciones y puso nuevamente en evidencia la dependencia del sector productivo de un servicio eléctrico estable.
Sin electricidad no hay agua ni ordeño
Ronald Aguilar, exalcalde del municipio Sucre y diputado del Consejo Legislativo de Barinas, explicó que en las fincas los cortes impiden poner en funcionamiento las bombas utilizadas para abastecer de agua al ganado y a las viviendas en las zonas rurales.
También afectan los equipos de ordeño y refrigeración. El dirigente, quien además es productor ganadero, relató que las fluctuaciones de voltaje que son frecuentes impiden el funcionamiento de neveras y congeladores o causan daños en sus motores.
La situación repercute especialmente en la conservación de leche, queso, carne y otros productos perecederos, derivados de la actividad agropecuaria.
Aguilar señaló que Sucre es el principal productor de leche y el segundo de carne del estado. Estimó que hace cuatro o cinco años había unas 8.000 unidades de producción en el municipio, aunque actualmente no existe un censo actualizado, pero se sabe que el sector ha mermado.
Productores compran plantas eléctricas para poder trabajar
Ante los cortes, productores están obligados a invertir en plantas eléctricas para mantener algunas operaciones esenciales.
Aguilar explicó que esta inversión representa un esfuerzo adicional para un sector que, según señaló, lleva años afectado por la falta de créditos y de inversión. “Nosotros estamos produciendo a pulmón", afirmó.
A la compra de las plantas se suman al combustible y el mantenimiento de estos equipos. Para los productores, estos gastos se agregan a los costos habituales de mantener bombas de agua, equipos de ordeño y sistemas de refrigeración.
La capacidad para asumir estas inversiones tampoco es igual entre todos los productores, especialmente entre las unidades pequeñas.
La crisis también golpea al comercio
Marlon Maya Sivira, presidente del Colegio de Abogados de Pedraza, y consultor jurídico de Fedecámaras Barinas, señaló que las interrupciones eléctricas afectan igualmente al comercio y la industria.
Maya estimó que en Barinas existen más de 30.000 comercios formales y calculó unos 2.500 establecimientos en los principales sectores comerciales de Pedraza.
Los negocios que dependen de refrigeración enfrentan riesgos de pérdida de mercancía, mientras que otros deben recurrir a plantas, inversores y baterías para mantener puntos de venta, sistemas de pago y equipos básicos.
En las unidades industriales, agregó, la autogeneración aumenta los costos debido al consumo de combustible.
140.000 personas afectadas
Maya estimó que la avería del fin de semana afectó a unas 140.000 personas entre Pedraza y Sucre. Sostuvo que la línea necesita una intervención y aseguró que, según la información técnica que maneja, el conductor presenta un avanzado deterioro.

También señaló deficiencias en equipos y herramientas utilizados por las cuadrillas para localizar y atender las fallas, lo que, según dijo, puede dificultar las reparaciones de las líneas.
Maya indicó que sectores gremiales han presentado propuestas a las autoridades para mejorar las subestaciones y la infraestructura de transmisión.
Barinas genera electricidad
Maya también cuestionó la situación de la generación eléctrica regional. Según explicó, Barinas cuenta con más de 650 megavatios de capacidad instalada, vinculada Termobarranca, Peñalarga, Masparro y la central hidroeléctrica José Antonio Páez, entre otras.
Sin embargo, aseguró que actualmente solo estaría disponible una parte de esa capacidad y estimó que la generación efectiva ronda 30 % de la capacidad instalada que mencionó.
El representante gremial planteó que, mientras parte de la generación se incorpora al Sistema Interconectado Nacional, comunidades barinesas continúan sometidas a racionamientos.
Cortes que se prolongan
Aguilar aseguró que los cortes que deberían durar unas cuatro horas pueden extenderse durante buena parte del día. Relató que en algunas zonas la electricidad se suspende en la mañana, regresa durante un período corto y vuelven a quitarla horas después. Esto ocurre a diario. En algunos casos, afirmó, las comunidades pueden acumular hasta 12 horas sin servicio entre distintos bloques.
Por su parte, Maya explicó que, además de los horarios previstos en el Programa de Administración de Carga, pueden ordenarse cortes adicionales cuando existen emergencias en el sistema.
Esta variación dificulta la planificación de las actividades agropecuarias, comerciales e industriales.
Sin electricidad y con dificultades para conseguir combustible
Los productores también enfrentan problemas de abastecimiento de combustible, necesario tanto para las plantas eléctricas como para vehículos, bombas y otros equipos de las fincas.
Aguilar aseguró que la estación de servicio de Mirí permanece fuera de funcionamiento desde hace más de dos meses por daños en sus equipos, mientras que las estaciones Villarreal y PDV trabajan con limitaciones.
“Nos tienen sin electricidad y encima nos tienen sin combustible", resumió.
Una crisis que trasciende
Aunque la avería de este fin de semana afectó directamente a sectores de Pedraza y Sucre, ocurrió en medio de una crisis eléctrica que se extiende por distintos municipios de Barinas.
Comunidades han reportado cortes de hasta 12 horas diarias, incluso en varios bloques durante una misma jornada. Las interrupciones también han generado protestas, como la registrada el 16 de septiembre en Llano Alto, donde cinco jóvenes fueron detenidos y posteriormente presentados ante un tribunal.
Los manifestantes fueron imputados por agavillamiento, resistencia a la autoridad e instigación pública y luego quedaron en libertad con una medida cautelar sustitutiva y régimen de presentación cada 20 días.



