Caracas.- Después de 18 años al frente del organismo tributario, José David Cabello dejó el Seniat y fue trasladado a Pequiven. Su lugar será ocupado por Román Maniglia, un funcionario identificado con el entorno político de Jorge y Delcy Rodríguez.
En una nueva edición de Mapas de Poder, el director de El Pitazo, César Batiz, responde a una de las preguntas que muchas personas se hacen tras conocer el cambio: ¿Estamos frente a un simple cambio administrativo o ante una nueva redistribución del poder dentro del oficialismo?.
En ese sentido, revela cómo el Seniat se convirtió, según testimonios de exfuncionarios y fuentes internas consultadas por El Pitazo, en una poderosa estructura de presión económica, persecución política y presunta corrupción.
Mecanismos a través de los que operaba lo que funcionarios describen como una verdadera arquitectura de la extorsión:
- El llamado «pote», una presunta caja negra alimentada semanalmente con dinero en efectivo procedente de distintas regiones del país.
- Las devoluciones del IVA retenido, que según las fuentes solo avanzaban mediante intermediarios previamente autorizados.
- El uso de la figura de los contribuyentes especiales como mecanismo de presión y fiscalización permanente.
- Presuntas irregularidades vinculadas a los trámites sucesorales, donde algunos ciudadanos terminaban enfrentando cobros adicionales para agilizar procesos.
¿Qué cambia para los Cabello tras el cambio del Seniat a Pequiven?
Batiz asegura que tras la gestión de José David Cabello, al estar 18 años al frente del Seniat, «la evidencia es devastadora» pues, «lo que debía ser el pulmón financiero de la nación, fue convertido en una arquitectura delictiva y en la caja chica de una élite, de acuerdo con fuentes de El Pitazo«, expresó.
«Hemos visto cómo se institucionalizó el saqueo mediante el pote semanal de efectivo que viajaba a Caracas cada viernes y cómo se secuestraban los ahorros de las empresas a través de un esquema de extorsión con retenciones de IVA, donde solo la firma de ellos lograba liberar el dinero de los contribuyentes», señaló Batiz.
En ese sentido, considera que la pregunta central es «¿Qué perdió Diosdado Cabello?» y es que el Seniat «no era solamente una oficina para cobrar impuestos, era información, era capacidad de presión, era acceso a importaciones, era acceso a exportaciones, era control sobre aduanas, era capacidad para castigar, era capacidad para premiar, era poder, era una herramienta de extorsión, y ese poder acaba de cambiar de mano», manifestó Batiz.
Con el compromiso de mantener el equilibrio informativo, el equipo de El Pitazo envió una solicitud de entrevista al Seniat para conocer su versión de estos hechos y ofrecerle la oportunidad al superintendente de responder a los señalamientos presentados en este trabajo; sin embargo, hasta el momento, el organismo no ha respondido. En caso de que el Seniat decida pronunciarse, su posición será incorporada en las próximas publicaciones.


