Cine Rialto: la metáfora de la demolición de un país

El director de El Pitazo afirmó en Punto y Contexto que la destrucción del histórico inmueble de Barquisimeto refleja el deterioro institucional, económico y social que ha vivido el país y planteó interrogantes sobre quiénes deben asumir una eventual reconstrucción nacional

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Caracas.- El director de El Pitazo, César Batiz, aseguró que la demolición del Cine Rialto de Barquisimeto, declarado Bien de Interés Cultural desde 2005, constituye mucho más que la desaparición de una estructura histórica y representa una metáfora de lo que, a su juicio, ha ocurrido con Venezuela durante las últimas dos décadas.

Durante el programa Punto y Contexto, Batiz afirmó que la destrucción del inmueble significa un “acto de borrado" de la memoria y la identidad de los venezolanos.

“Cuando una máquina derriba un patrimonio histórico no está destruyendo únicamente concreto, acero o ladrillos. Está destruyendo memoria. Está destruyendo identidad. Está destruyendo referencias. Porque los pueblos necesitan recordar quiénes fueron para saber hacia dónde pueden ir", expresó.

El periodista destacó que el Cine Rialto, con casi un siglo de historia, sobrevivió incendios, crisis económicas y cambios políticos, pero no logró sobrevivir “a quienes tenían la obligación legal de protegerlo".

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Pieza por pieza

Batiz sostuvo que la desaparición del emblemático cine larense es “la metáfora perfecta" de un proceso de destrucción que, según afirmó, se extendió a distintos sectores del país.

“Durante años hemos visto cómo desmontaron pieza por pieza las estructuras que sostenían al país", dijo.

En ese sentido, mencionó el deterioro de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), que pasó de producir cerca de tres millones de barriles diarios a niveles inferiores a los 400.000 barriles por día, antes de registrar una recuperación parcial que, según señaló, apenas supera el millón de barriles diarios.

También se refirió a la crisis del sistema eléctrico y a la situación de las universidades venezolanas.

“Demolieron Pdvsa. Demolieron el sistema eléctrico. Demolieron las universidades. Instituciones que formaron generaciones de científicos, ingenieros, médicos y periodistas y que hoy sobreviven entre presupuestos insuficientes, salarios de miseria y la fuga de talento", afirmó.

La migración y la separación de las familias

Batiz señaló que la destrucción también alcanzó a las familias venezolanas debido al fenómeno migratorio.

“Más de nueve millones de venezolanos han abandonado el país. No estamos hablando de números. Estamos hablando de padres que dejaron hijos. De hijos que crecieron lejos de sus abuelos. De matrimonios separados por continentes. De cumpleaños celebrados por videollamada. De despedidas convertidas en rutina", manifestó.

Detenciones persecución política

El director de El Pitazo aseguró que también se ha restringido la posibilidad de disentir políticamente y sostuvo que, desde el 28 de julio de 2024, miles de venezolanos han enfrentado procesos de detención por razones políticas.

Indicó que organizaciones de derechos humanos han documentado más de 2.000 presos políticos durante este período y más de 300 muertes asociadas a protestas, operativos represivos, centros de detención y otros hechos vinculados con la persecución política.

“El Cine Rialto es el espejo"

Batiz afirmó que la demolición del histórico edificio no constituye el problema central, sino una representación de la situación del país.

“El Cine Rialto no es el problema. El Cine Rialto es el espejo. Lo que vemos en Barquisimeto es exactamente lo que hemos visto en todo el país. Un régimen que no construye. Un gobierno que administra ruinas. Un gobierno cuya principal obra visible es la demolición", expresó.

Durante su intervención, Batiz se refirió a los planteamientos sobre una eventual transición negociada y cuestionó si quienes participaron en la destrucción de las instituciones pueden ser los encargados de la reconstrucción del país.

“¿Se puede pedir a quien demolió la casa que dirija las obras de reconstrucción? ¿Se puede confiar la recuperación institucional de Venezuela a quienes destruyeron sus instituciones? ¿Se puede confiar la recuperación económica a quienes arruinaron la economía? ¿Se puede confiar la recuperación democrática a quienes persiguieron la democracia?", preguntó.

El periodista concluyó que reconstruir Venezuela será una tarea más compleja que destruirla.

“Destruir toma minutos. Construir toma generaciones. El Cine Rialto tardó casi un siglo en convertirse en un símbolo de Barquisimeto. Una retroexcavadora necesitó apenas unos días para convertirlo en escombros. Eso mismo ocurrió con Venezuela: décadas para construir y años para destruir", concluyó.

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