Cazadores de Fake News: Video «La autopsia de una mentira» sirve de propaganda gubernamental

Cazadores de Fake News analizó el video, difundido en medios del Estado, y concluyó que busca combatir denuncias ante la falta de respuesta a la tragedia por los terremotos

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Caracas.- Cazadores de Fake News publicó este 11 de agosto un comunicado en el que mencionó que el video «La autopsia de una mentira«, transmitido dos días antes por Venezolana de Televisión (VTV) y el Sistema Nacional de Medios Públicos no hizo otra cosa que emitir propaganda a favor de la administración de Delcy Rodríguez. Precisan que en 18 minutos el material abarcó la desinformación que circuló luego del doblete sísmico del 24 de junio, según la interpretación gubernamental.

Cazadores, organización dedicada a la investigación digital venezolana explicó que este video comenzó a difundirse primero a través de las cuentas en redes sociales del Ministerio para la Comunicación y la Información, con un formato y vocabulario del análisis de desinformación, usando las expresiones «detonadores», «amplificadores» y una «ventana crítica de 48 horas».

No es un minidocumental, sino propaganda gubernamental

Advierte que aunque el video se presenta como un minidocumental de verificación, «en realidad es una pieza de propaganda gubernamental dedicada a combatir principalmente dos ideas: que el Estado abandonó a la zona del desastre y que su respuesta fue insuficiente. Con esa premisa estigmatiza a medios internacionales y a periodistas venezolanos y extranjeros que cubrieron la emergencia».

Cazadores de Fake News asegura que si bien durante esas horas circularon rumores, información errónea y desinformación «(que son cosas distintas) de forma real y abundante», las organizaciones de verificación en Venezuela y la región desmontaron múltiples videos descontextualizados y provenientes de otras catástrofes.

Recuerda que uno de los bulos que se desmontó fue el de una falsa alerta de tsunami, «que, aunque el video atribuye a comunicadores venezolanos, en realidad fue originada en una advertencia real del servicio meteorológico de Estados Unidos para el Caribe, que se viralizó»

El video promovido por las autoridades estatales «construye su credibilidad sobre algunos de esos casos, usándolos como puerta de entrada para acusaciones mucho más amplias y graves», señala la organización.

Estigmatización del periodismo

Aunque el relato del video se basa en algunas cuentas que tienen un historial documentado de difusión de desinformación, también «extrapola esa misma etiqueta a medios y periodistas profesionales, incluidos varios que reportaron desde las zonas afectadas», señala, al tiempo que agrega que dicha pieza audiovisual cierra con una galería que muestra 12 rostros «donde conviven perfiles que no tienen nada en común, unidos únicamente por haber cubierto la tragedia fuera del circuito oficial».

Otra sugerencia de dicho video es que la desinformación post-sísmica fue coordinada, pero no logra probarlo, pues «en realidad no hubo coordinación».

En el material audiovisual se presenta una ilustración creada con inteligencia artificial en la que dos comunicadores parecen haber acordado difundir desinformación, aunque no aporta evidencia de ese acuerdo. Asimismo se afirma que «decenas de medios operaron con una ‘clara coordinación’ que tampoco demuestra».

La respuesta de la administración de Delcy Rodríguez

Otro hallazgo de la organización en el contenido audiovisual difundido por el Estado, es que equipara haber activado protocolos y decretos con haber respondido de manera suficiente, «dos cosas que la pieza funde en una sola», afirma.

Para validar esta narrativa, el video se apoya «en menciones a la ONU y declaraciones positivas de un funcionario estadounidense, un uso selectivo de autoridad que convive con la descalificación de los medios que recogieron testimonios de damnificados pidiendo ayuda y describiendo una respuesta gubernamental que existió, pero que fue percibida por gran parte de la población afectada como insuficiente«.

«En sus 18 minutos tampoco aparece el vacío de información oficial que esos rumores llenaron. FUNVISIS publicó su primer desmentido de la falsa alerta de tsunami el 12 de julio, 18 días después del sismo, uno de los múltiples ejemplos de respuesta comunicacional insuficiente y tardía que influyó en la ola de desinformación post-sísmica», agrega, por lo que atribuye la percepción de abandono que el video atribuye a una fabricación mediática, «también se alimentó de este silencio«.

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