San Felipe.- La cuarentena social producida por la expansión del COVID-19 ha permitido a los habitantes del municipio San Felipe del estado Yaracuy explotar su lado creativo.
Ciudadanos como Katiuska Salas, Gilberto Daza, Marisol Ruso y Diana Margarita Cuica comentaron a El Pitazo que el descubrimiento en la elaboración de manualidades se ha convertido en un segundo oficio que les permite generar dinero extra o simplemente para pasar las horas de ocio y, así sobrellevar el día a día.
Diana Margarita Cuica, nos comentó: «Estos cinco meses de encierro me ha permitido desarrollar y perfeccionar mi lado creativo que expreso en la confección de ropa». Dijo que en su casa vende guantes, tapabocas y pijamas a través de transferencias y pago móvil; dinero que utilizar para comprar más material para coser.
Otras emprendedoras han incursionado en la elaboración de muñecas de trapo y vestidos para muñecas Barbies.
LEE TAMBIÉN
Yaracuy | Vecinos denuncian que cocinar con leña genera infecciones respiratorias
Katiuska Salas, ingeniero en sistema, reconoció estar sorprendida con el potencial que tiene para la costura y la decoración de espacios. «Con un poco de tela he podido hacer trajes para las muñecas de mis hijas y, le he creado en su cuarto una mini ciudad».
Por su parte, los emprendedores Gilberto Daza y Marisol Ruso comentaron tener habilidades para la elaboración de objetos con material de reciclaje o de provecho.
«La cuarentena social le ha caído muy bien a mi familia ya que no solo hemos compartido sino que hemos podido aprender nuevos oficios que nos sirven para desestrezarnos», resaltó Daza, quien asegura que junto a su familia ha creado juegos de mueble con palitos de helado al igual que una cocina, lavadora y nevera con cartón para que juegue sus niñas.
Otras habilidades
Otras habilidades que han adquirido los sanfelipeños van relacionadas a la consecha de alimentos en huertos caseros, la repostería, el arte de coser y pegar zapatos, la peluquería, barbería y el sistema de montado de uñas acrílicas y esculpidas.
Asimismo, los habitantes han aprendido a trabajar con reparación y mantenimiento de equipos eléctricos, gastronomía, floristería, peluquería canina, habilidades para el canto y la poesía al igual que para la carpintería.
La ciudadana Alejandra Quero, también emprendedora, en la elaboración de panes y torta en fogón, aprovechó la ocasión para animar a los yaracuyanos a utilizar sus ratos de ocio en actividades productivas que les permitan olvidar por un rato la pandemia mundial y el estrés que pueda causar el encierro en niños, adolescentes, ancianos y adultos.

EN
