Migración.- El doctor Luis Moreno quedó atrapado mientras las paredes de su departamento se agrietaban en Pereira, Colombia. A las 7:34 de la mañana del 10 de agosto vivió en carne propia lo que su pueblo en Venezuela experimentó el 24 de junio: sobrevivir a un terremoto.
Con la voz entrecortada, relató este 11 de agosto a El Pitazo uno de los momentos más difíciles de su vida:
“Estaba en mi apartamento durmiendo. De repente se escuchó un estruendo. Me levanté de la cama superasustado. Uno ya viene susceptible, traumado con toda la situación de Venezuela…En ese momento, entré en pánico", recordó.
El terremoto en Colombia, que según el Servicio Geológico de ese país tuvo una magnitud de 7,4 y su epicentro en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, sacudió con violencia al Eje Cafetero y al suroeste del país. En Pereira, la tierra pareció rugir, contó el médico migrante. “Pensé que ese sería mi último día", compartió en sus historias de Instagram.
Totalmente solo, Luis, con el instinto de supervivencia alerta, corrió hacia la salida de su hogar. Siempre dejaba las llaves en un lugar fijo al lado de la puerta, las tomó con desesperación, pero en ese momento el movimiento se intensificó:
“La puerta se balanceaba como de arriba hacia abajo, de lado a lado. Era imposible. Ni siquiera llegué a introducir la llave en la cerradura"
Fue casi un minuto que para el migrante se transformó en una eternidad con concreto crujiendo y objetos cayéndose uno tras otro, mientras el panorama era invadido por el sonido de los edificios vecinos que comenzaban a ceder. El médico se sintió completamente perdido:
“Simplemente me entregué a la voluntad de Dios. En ese momento me dije: Luisito, hasta aquí llegamos. Pensé que en cualquier momento me caería todo el edificio encima."
Pese a la resignación, en medio del shock, un impulso lo llevó hacia una ventana. No sabe con qué fuerza logró empujarla, pero consiguió despegarla por completo de su marco y salir al exterior. Segundos después, el movimiento cesó, dejando tras de sí un silencio interrumpido por los gritos de auxilio y las sirenas a lo lejos.
Una catástrofe en el exterior
El panorama que Luis encontró al salir era el de una catástrofe como la de Venezuela. El Gobierno colombiano no tardó en declarar la situación de desastre nacional, con un reporte oficial que ascendió este 11 de agosto a 181 muertos y 2.595 heridos.
Las ciudades de Pereira, Cali, Manizales, Quibdó y Armenia se convirtieron en los epicentros de la tragedia, con edificios colapsados, infraestructuras hospitalarias afectadas, aeropuertos con daños severos y sistemas de transporte paralizados.
Impacto del sismo en el Eje Cafetero
Para el doctor Luis Moreno, el sismo no distinguió estratos sociales: las zonas residenciales de Providencia, la Circunvalar, Pinares y La Lorena, zonas de estratos altos: cuatro, cinco y seis, estaban gravemente afectados.
“Mi edificio quedó totalmente destruido … tuvieron que desalojar a todas las personas para revisar si es habitable", cuenta Luis, quien a pesar del desastre informó que los rescatistas de Medellín y Bogotá, al cumplirse las 24 horas, ya estaban desplegados bajando a la gente que quedó atrapada.
La solidaridad le tendió la mano
Luis Moreno es oriundo del estado Táchira y médico graduado de la Universidad Nacional Experimental Rómulo Gallegos en Venezuela, con su título homologado en Colombia desde hace tres años. Hoy, sin embargo, le toca asumir el rol de sobreviviente. Tras el terremoto, logró regresar con cautela a su apartamento destruido para rescatar sus pertenencias antes de que el edificio fuera clausurado; sin embargo, instrumentos de trabajo, como su computadora se dañaron.
Sin familia en el Eje Cafetero, la madre de una colega le ofreció refugio en su hogar, que no había sufrido daños. Allí se encuentra ahora, a salvo, pero con las secuelas invisibles que deja la catástrofe: “Anoche dormir fue muy terrible, no quería ni cerrar los ojos", confiesa.
“Como venezolano me duele mucho ver esta ciudad, porque es un lugar al que uno le coge aprecio muy rápido. Ver esta situación me duele como si fuera mi propio país.", consideró ante la catástrofe.
Este 12 de agosto, el profesional agradece a la familia de su colega, pero ya está evaluando su reubicación y comparte la realidad de la ciudad a través de su cuenta de Instagram @real_LuisMoreno.



