Hijo de migrante baleado por el ICE en Texas depende económicamente de su padre: sufre parálisis cerebral

Flor Pérez, madre de Wilber, compartió el informe médico de su nieto con El Pitazo y señaló que el pequeño necesita una férula para mejorar su calidad de vida. Durante la detención Wilber García estaba reuniendo para comprar el dispositivo.

-

Barquisimeto.- Wilber Garcés, el migrante herido de bala por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Austin, Texas, el 20 de septiembre, tiene un hijo de siete años que depende económicamente de él. El menor requiere una férula debido a su diagnóstico de parálisis cerebral infantil: hemiparesia espática derecha a predominio crural, condición que afecta el tono muscular y el movimiento en el lado derecho de su cuerpo, especialmente en su pierna y pie derecho.

Flor Pérez, madre de Wilber y abuela del menor, compartió el informe médico con El Pitazo y señaló que el pequeño necesita este dispositivo para mejorar su calidad de vida. Su hijo trabajaba en Estados Unidos para reunir el dinero necesario cuando fue interceptado y herido por funcionarios del ICE la tarde del domingo, según relató su madre en una entrevista ofrecida este 22 de septiembre.

A pesar de los retos económicos que ahora afronta la familia, Flor Pérez prioriza la atención médica de su hijo, quien permanece con la bala alojada en su cuerpo tras el procedimiento policial: “Necesito que salga a un hospital, que lo puedan operar, ya que su bala está caminando y ahorita la tiene en la clavícula, la cual está fracturada… yo necesito de verdad que su salud está bien que es lo que más me importa a mí", solicitó.

A pesar de que la familia en oriunda del municipio Peña del estado Yaracuy, la madre se encuentra en Barquisimeto tras una intervención quirúrgica reciente en los meniscos y, hasta este 23 de septiembre, no había podido comunicarse directamente con su hijo.

Juez frena deportación de venezolano herido por agentes de ICE en Texas

Trayectoria migratoria y antecedentes

El historial migratorio de Garcés inició en 2018, cuando viajó a Perú junto a su madre y posteriormente a Ecuador. En 2023 retornó a Perú para emprender la travesía por la selva del Darién con destino a Estados Unidos, motivado por la búsqueda de estabilidad económica para su hijo.

De acuerdo con el testimonio de la madre, Garcés residió tres años en Estados Unidos, lapso en el cual laboró durante dos años y medio como delivery. Ingresó a territorio estadounidense bajo el programa CBP One y contaba con representación legal para dar continuidad a la regularización de su estatus migratorio tras su cambio de residencia de Dallas a Austin, lapso en el cual no recibió las notificaciones de su proceso migratorio.

Esta información coincide con la proporcionada por su abogada, Kate Lincoln Goldfinch, quien señala que Garcés Pérez ingresó a Estados Unidos a través de CBP One y obtuvo un permiso de trabajo durante su proceso.

Sin embargo, su situación migratoria cambió después de que la corte de inmigración modificara la fecha de una audiencia sin notificárselo, según explicó la abogada a CNN: “Tenía una audiencia pendiente, pero la corte de inmigración cambió la fecha sin notificarle", lo que derivó en una orden de deportación en ausencia.

El CBP One es un programa del Gobierno de Joe Biden que permitía a personas solicitar el ingreso al país para iniciar procesos de asilo y al que la administración de Donald Trump puso fin en enero de 2025.

Por su parte, el 21 de septiembre el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) emitió un comunicado en la red social X en el que indicó que Garcés ingresó al país de forma irregular durante la administración de Joe Biden y que poseía una orden de deportación. Asimismo, la institución señaló que su estado de salud es estable y que se encuentra bajo custodia federal.

Atención médica tras el incidente

Horas después de recibir el impacto de bala el domingo, Garcés fue dado de alta de un centro hospitalario y trasladado a un recinto de detención migratoria, de acuerdo a la información proporcionada por su abogada.

Garcés Pérez fue llevado al Centro de Procesamiento de ICE del Sur de Texas, ubicado en Pearsall, a más de 160 kilómetros de Austin.

“Lo enviaron a un centro de ICE con una bala en la espalda, sin medicamentos para el dolor, y pasó la noche en un centro de procesamiento sin una cama", declaró Lincoln Goldfinch.

Durante una conferencia de prensa realizada el lunes, Garcés Pérez intervino por teléfono mediante un traductor para describir su situación: “Tengo la bala ahí adentro todavía", denunció desde el centro de detención, y añadió: “una enfermera me dio una pastilla, eso fue todo", según reseñó Telemundo.

La defensa legal indicó que el inmigrante venezolano perdió la movilidad en el lado izquierdo de su cuerpo, lo que representa una situación de parálisis, según comentó Lincoln Goldfinch a CNN. Más tarde el lunes, Garcés Pérez fue conducido nuevamente a un centro médico.

Durante el traslado, el migrante fue inmovilizado de pies, manos y cintura, de acuerdo con la información ofrecida por la abogada este martes. Tras recibir el alta médica por segunda ocasión, regresó al centro de detención de Pearsall cerca de la medianoche.

Madre de venezolano que recibió un disparo de ICE narra los hechos desde su casa en Barquisimeto

Audiencia programada para el 30 de septiembre

La defensa confirmó que un juez de inmigración determinó suspender temporalmente la deportación de Garcés Pérez, luego de que su equipo legal solicitara una orden de restricción temporal y un recurso de hábeas corpus. Con esta determinación, el tribunal exige la presencia física de Garcés en la audiencia programada para el 30 de septiembre.

Hasta ahora, las autoridades de Estados Unidos no ha ofrecido un informe detallado sobre los hechos ni sobre las circunstancias precisas previas a la acción en la que un agente disparó contra el vehículo en el que se desplazaba Wilber Garcés.

Flor Pérez compartió el informe médico de su nieto con El Pitazo sobre la condición médica que padece e indicó que su hijo estaba reuniendo para una férula que necesita el pequeño. Foto: Cortesía

Artículos relacionados