Caracas.– El gobierno de Estados Unidos designó este 25 de julio al Cartel de los Soles como organización terrorista, un grupo que Washington vincula directamente con la administración de Nicolás Maduro en Venezuela. Esta decisión profundiza la presión estadounidense sobre el ejecutivo venezolano.
Según el gobierno del presidente Donald Trump, el Cartel de los Soles apoya activamente al Cartel de Sinaloa y a la banda transnacional Tren de Aragua, organizaciones que también fueron recientemente designadas como «terroristas» por EE. UU.
Acusaciones y consecuencias de la designación
La Oficina del Departamento de Estado encargada de Latinoamérica publicó en X que este grupo, «administrado por el dictador Nicolás Maduro, apoya a terroristas que invaden nuestro país para traficar narcóticos, enriquecerse e infligir violencia contra las comunidades».
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La inclusión del Cartel de los Soles en la lista de organizaciones terroristas permitirá a Estados Unidos usar «todos los recursos a su disposición para impedir que Maduro siga beneficiándose de la destrucción de vidas estadounidenses y desestabilizando el hemisferio». Washington asegura que este grupo está liderado por Maduro y por funcionarios y militares de alto rango de su gobierno, de acuerdo con un comunicado del Departamento del Tesoro.
Antecedentes de cargos criminales y reacciones de Venezuela
Legisladores republicanos en EE. UU. han presionado por años para esta designación. Durante el primer mandato de Trump (2017-2021), el Departamento de Justicia ya había presentado cargos criminales formales contra Nicolás Maduro y otros funcionarios de su gobierno por tráfico de drogas y «narcoterrorismo».
Esos cargos nombraban a Maduro como «líder» del Cartel de los Soles y lo señalaban a él y a sus allegados de operar una red de corrupción gubernamental que «facilitó la importación de toneladas de cocaína a Estados Unidos». La oficina del fiscal del Distrito Sur de Nueva York, donde se presentaron los cargos, indicó que Maduro negoció el envío de cocaína producida por las FARC, a las que presuntamente suministró armas militares, y coordinó asuntos exteriores para facilitar el tráfico de drogas a «gran escala».
Uno de los funcionarios mencionados en esta acusación, el exgeneral Hugo «el Pollo» Carvajal, se encuentra actualmente detenido en EE. UU. tras ser extraditado desde España y enfrenta un juicio.
El gobierno de Venezuela ha rechazado consistentemente las acusaciones de Washington, tildándolas de injerencistas. Recientemente, el canciller venezolano, Yván Gil, negó incluso la existencia del Tren de Aragua, asegurando que es una «ficción mediática».



