Caracas.– La Corte Suprema de Estados Unidos ha emitido un fallo que limita la capacidad de los tribunales inferiores para emitir órdenes judiciales a nivel nacional. Esta decisión representa una victoria para el presidente Donald Trump, quien durante meses ha visto obstaculizada su agenda por este tipo de medidas legales. El dictamen podría tener implicaciones duraderas para el poder Ejecutivo en futuras administraciones.
Según información de CNN, la sentencia no solo respalda los esfuerzos de Trump por restringir estas órdenes, sino que también sugiere que el controvertido plan presidencial para eliminar la ciudadanía por nacimiento, en la práctica, podría no llegar a implementarse nunca.
La controversia de las órdenes nacionales
Las órdenes judiciales a nivel nacional son herramientas legales que suspenden temporalmente la aplicación de una política gubernamental en todo el país. Han sido un punto central en las batallas del presidente Trump con el poder judicial federal, especialmente en sus intentos de redefinir unilateralmente las políticas migratorias, recortar el gasto público y asumir el control de agencias independientes.
La jueza Amy Coney Barrett, designada por Trump, fue la encargada de redactar la opinión mayoritaria. «Los tribunales federales no ejercen una supervisión general del poder Ejecutivo; resuelven casos y controversias conforme a la autoridad que les ha otorgado el Congreso», escribió Barrett, añadiendo que «cuando un tribunal concluye que el poder Ejecutivo ha actuado ilegalmente, la solución no es que el tribunal también se exceda en sus facultades».
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Duras críticas de los jueces liberales
La decisión generó una fuerte reacción por parte de los magistrados liberales de la Corte. La jueza Sonia Sotomayor afirmó en su opinión discrepante que la mayoría ha seguido «vergonzosamente» la estrategia de la administración Trump, a la que describió como un intento de imponer una política «manifiestamente inconstitucional» limitando el poder de los jueces federales. Sotomayor advirtió que, con este fallo, «ningún derecho está a salvo en el nuevo régimen legal que crea la Corte».
Por su parte, la jueza Ketanji Brown Jackson, designada por el expresidente Joe Biden, escribió una mordaz disidencia individual acusando a sus colegas conservadores de crear «una amenaza existencial para el Estado de derecho» al permitir que Trump «violara la Constitución». Jackson alertó que «la anarquía ejecutiva florecerá» si ahora se exige a los jueces de tribunales inferiores que permitan a un presidente «actuar ilegalmente».
«Con el tiempo, el poder ejecutivo se volverá completamente incontenible y nuestra querida República constitucional dejará de existir», escribió Jackson, lamentando que la «complicidad de esta Corte en la creación de una cultura de desprecio por los tribunales inferiores, sus fallos y la ley […] sin duda acelerará la caída de nuestras instituciones de gobierno».
Reacción de la Casa Blanca
El presidente Trump celebró la decisión calificándola de una «¡GRAN VICTORIA en la Corte Suprema de Estados Unidos!». A través de su cuenta en Truth Social, también afirmó que «incluso el fraude de la ciudadanía por nacimiento ha sido, indirectamente, duramente afectado».
La secretaria de Justicia, Pam Bondi, secundó la celebración, publicando en X que «la Corte Suprema investigó a los tribunales de distrito para DETENER el aluvión interminable de órdenes judiciales a nivel nacional contra el presidente Trump», y prometió que el Departamento de Justicia «continuará defendiendo con celo las políticas de @POTUS y su autoridad para implementarlas».



