São Paulo.- Los centros de votación de Brasil abrieron este domingo 4 de octubre para las elecciones presidenciales, legislativas y regionales, en las que el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, busca la reelección frente a su principal rival, el senador Flávio Bolsonaro.
En esta jornada, que abrió a las 08:00 am (hora local) y cerrará a las 5:00 pm, están convocados unos 158,7 millones de votantes, 2 millones más que en 2022, para elegir la fórmula presidencial, así como los 27 gobernadores, los 513 diputados, dos tercios del Senado y renovar a los representantes en las asambleas legislativas regionales.
Según datos del Tribunal Superior Electoral (TSE), São Paulo permanece como el mayor colegio electoral del país, con más de 34 millones de electores (21 %), delante de Minas Gerais, con más de 16 millones de personas aptas para votar (10 %).
Se espera que los primeros resultados se completen en pocas horas, gracias al sistema de votación electrónico que se usa en Brasil desde hace 30 años. En caso de que ninguno de los candidatos a la Presidencia alcance más de la mitad de los votos válidos, los dos más votados tendrán que enfrentarse en una segunda vuelta prevista para el domingo 25 de octubre.
Lula confiado
El presidente brasileño y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo estar «confiado» de ganar las elecciones generales al votar este domingo en una escuela de la periferia de São Paulo.
«Estoy muy confiado, no solo por el Gobierno que hicimos, sino también por el trabajo que realizamos durante la campaña. Estoy seguro de que tendremos una participación muy alta y estoy seguro de que vamos a ganar estas elecciones», dijo Lula a los periodistas a la salida de la escuela.
El líder del Partido de los Trabajadores afirmó además que han hecho mucho pero que todavía «queda mucho por hacer» en Brasil.
«Son 500 años de atraso. No se resuelven 500 años en 10, 15 o 20 años. Necesitamos mucho tiempo para arreglar este país», señaló.
Bolsonaro apuesta por el cambio
El senador Flávio Bolsonaro, principal candidato opositor, votó este domingo en una escuela de Río de Janeiro y afirmó que «Brasil necesita cambio» para acabar con la «era de atraso» del gobierno de Lula da Silva.
El hijo primogénito del expresidente Jair Bolsonaro vaticinó que puede logar una victoria en la primera vuelta de las elecciones, viendo el «movimiento muy claro» de ascenso en las encuestas de intención de voto.
«Espero que Brasil dé un voto de protesta contra la era de atraso», dijo Bolsonaro a los periodistas, algo afónico por el esfuerzo con la voz en la recta final de campaña.
El sondeo de la firma Datafolha, divulgado la noche de este sábado, le da un 45 % al presidente Luiz Inácio Lula da Silva y un 42 % a Bolsonaro en intención de voto para esta jornada.



