
Natalia Castañón, vicerrectora académica y rectora encargada de la Universidad Metropolitana (Unimet) denunció que la Dirección de Capital Humano envió a los decanos un acuerdo de confidencialidad que no ha sido aprobado ni en el Comité Rectoral ni en el Consejo Académico.
“Lo sucedido en torno a ese documento ha sido, a todas luces, un inexcusable incumplimiento de los procesos internos de la institución, así como un irrespeto a los valores unimetanos", explicó Castañón en un comunicado.
La rectora encargada recuerda lo que dice el Código de Ética sobre la confidencialidad: “Los miembros de la comunidad son discretos en relación a los asuntos institucionales o de carácter privado, respetan la confidencialidad y manejan en forma adecuada la información, decidiendo el momento, destinatario(s) y canal de comunicación acorde a la situación planteada."
Agregó que la comunidad universitaria debe estar apegada a “la verdad, a la buena fe, a la solidaridad y a la reciprocidad".
En la misiva, Castañón señaló que el trabajo en equipo y la comunicación son fundamentales en toda institución. “En la Unimet estamos firmemente comprometidos con ello y nos esforzamos cada día para que esto se refleje en la calidad de nuestra institución en todo sentido".
“Quiero reafirmar a todos los profesores y estudiantes que hacen vida en la Universidad Metropolitana que ésta ha sido, es y debe seguir siendo un espacio de discusión libre y de construcción de un país mejor", afirmó.