El empresario de origen venezolano Tulio Andrés Hinestrosa Manrique y su compañía llamada Ecosur, resultaron clave para la trama de corrupción con los productos entregados a través de los CLAP (Comités Locales de Abastecimiento y Producción) que desarrolló el actual ministro de Industria y Producción Nacional de Nicolás Maduro, Álex Saab, de acuerdo con documentos a los que tuvo acceso El Pitazo.
Esta empresa, de origen panameño vendía alimentos subsidiados y materia prima estratégica a compañías vinculadas a Álex Saab. El Pitazo conoció que la trama es investigada por autoridades estadounidenses.
Documentos a los que tuvo acceso este medio aseguran que Ecosur, a través de otra empresa llamada Mercoamérica, era intermediario regional en la venta de maíz, trigo, arroz y soya a Global Foods Trading, también panameña, vinculada a Saab y su socio Álvaro Pulido. Esta empresa firmó contratos con el Estado venezolano por 125 millones de dólares a pocos meses de su creación.
Una fuente que forma parte de una organización que investiga al empresario desde Estados Unidos asegura que Hinestrosa ayudaba a encubrir a los que hacían negocios con los CLAP.
“La mayoría de estos productos se compraban en México y habrían costado a cualquiera 11 dólares, pero el precio de venta llegó a estar en un principio en 36 dólares por cada caja de los CLAP, pero ese costo siguió evolucionando y llegó a tener un costo de 60 dólares por caja cuando era importada", dijo la fuente que prefirió el anonimato.
Además de eso, asegura la fuente, la estructura, el diseño del programa de los CLAP estaba construido para la corrupción. “¿Por qué yo me atrevo a decir esto? Porque buscaban afectar la producción nacional para que no hubiera producto en Venezuela. Los compraban afuera con altos márgenes de sobreprecio".
Ante la expansión del esquema, continuó, el negocio no podía hacerlo una persona, por lo que se generó una red que trabajaba con Samark López y Álex Saab y posteriormente se convirtió en una operación trasnacional con proveedores en países como México, Turquía, Brasil o Nicaragua. “Podías ver en un producto una sobrefacturación que podía pasar por tres o cuatro empresas, cada una le sumaba un margen (de ganancia) que rozaba aproximadamente el 30 % (…) Nosotros tenemos algunas facturas. Comenzamos a ver que no solamente era Álex Saab la cabeza de un grupo, o Samark López la cabeza de otro grupo, sino que era una red", aseveró la fuente.
Los documentos a los que accedió El Pitazo revelan que mientras Ecosur vendía a Global Foods Trading cada tonelada de maíz en 220 dólares, esta empresa las facturaba al Estado venezolano en 357 dólares. El sobreprecio global solo de este rubro superaba los 12 millones de dólares. La operación se repetía con rubros como el trigo, que Global Foods compraba a unos 30 dólares menos por tonelada.
De esta forma, Ecosur se convirtió en pieza clave para la legitimación de capitales, al facilitar la conversión de fondos estatales en ganancias privadas usando contratos comerciales.
El equipo de El Pitazo contactó tanto a Mercoamérica, con sede en Caracas según su página web, como a Tulio Hinestrosa, para conocer su versión sobre estos señalamientos, pero hasta el momento de la publicación de esta nota no hemos obtenido respuesta.

Un facilitador logístico y financiero
Tulio Hinestrosa, como socio de Ecosur, no firmó los contratos con el Estado, pero fungió como facilitador logístico y financiero dentro de esa red. Se evidencia su asociación con empresas que figuran en los Panama Papers.
“El uso de Panamá como jurisdicción opaca, la creación de estructuras corporativas interconectadas y la vinculación con otros empresarios señalados por corrupción, refuerzan los indicios de que Hinestrosa participó activamente en el esquema de lavado de dinero derivado de los CLAP", apunta un documento al que accedió El Pitazo.
Este tipo de transacciones formaron parte de un patrón de Ecosur, como proveedor a bajo costo de Global Foods Trading, vinculada a Saab y Pulido, quienes revendían al Estado, enriqueciendo así a los intermediarios, y desviando los recursos destinados al abastecimiento de alimentos en medio de una importante escasez, de acuerdo con la fuente. Asegura que este esquema se ha mantenido desde 2016 con diferentes rubros y compañías, pues, según la fuente consultada por El Pitazo, “el fuerte no son las empresas sino las personas que operan a través de ellas".
Documentos evidencian la participación en este entramado de Enmanuel Rubio González, hijo de Álvaro Pulido, Amir Nassar Tayupe, abogado defensor de Saab; y Fernando Bermúdez Ramos, empresario venezolano.
El nombre de Tulio Hinestrosa está relacionado con el empresario argentino Diego Ruiz Juárez, uno de los dueños de Panamérica, empresa que también utilizó este mecanismo de sobreprecios en la exportación de granos a Venezuela y en la que también era socio el venezolano Roberto Pocaterra.
En el registro del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) Hinestrosa aparece vinculado desde 2014 a la empresa PH Investments, C.A., dedicada a la asesoría financiera y manejo de inversiones institucionales.
Los datos del Consejo Nacional Electoral (CNE) indican que está registrado para votar en el municipio Sucre del estado Miranda, mientras que los datos de viaje del empresario confirman constantes viajes en aviones comerciales a Estados Unidos, Panamá, Aruba y España entre febrero de 2017 y octubre de 2019.
Sus socios, Fabio Méndez y Roberto Pocaterra, aparecen en la página del IVSS asociados a la empresa FIC Foreign Investments Consulting, C.A., el primero entre 1966 y 2018, y el segundo entre 1975 y 2021. Esta empresa forma parte del mismo sector que PH Investments C.A., lo que, según la fuente consultada por El Pitazo, sugiere la “existencia de estructuras paralelas o complementarias diseñadas para mover, ocultar o legitimar capitales".
La fuente a la que accedió El Pitazo asegura que Hinestrosa continúa vinculado a negocios del sector alimenticio en Venezuela.



