Caracas.- El acelerado deterioro del bolívar frente al dólar estadounidense continúa preocupando a los venezolanos. El Banco Central de Venezuela (BCV) fijó el tipo de cambio oficial en 881,88 bolívares por dólar al cierre de este lunes 19 de octubre y el euro se cotiza en 988,97 bolívares, mientras que las plataformas del mercado digital como Binance (USDT) mantuvieron un promedio de 1.009,63 bolívares por dólar.
Esta diferencia de 14,48 % representa una distancia de 127,75 bolívares por cada dólar entre la tasa oficial y el mercado digital, que también se utiliza como referencoa para el fijar el precio del dólar paralelo. Este diferencial acentúa la distorsión de precios e impacta el presupuesto de las familias, que perciben sus salarios, bonos o pensiones calculados a la tasa oficial del BCV pero deben pagar bienes y servicios ajustados a los costos de reposición informales.
En casi tres semanas de octubre, el dólar oficial ha subido 24 bolívares o 2,8 %, mientras que en lo que va de año el tipo de cambio acumula un incremento del 185,98 %, tras haber comenzado el mes de enero en 301,37 bolívares por dólar. Este movimiento implica que el bolívar ha perdido el 65,82 % de su valor frente a la divisa estadounidense en cerca de diez meses.
Esta devaluación acompaña una inflación acumulada del 225 % en el año y un indicador anualizado del 465 %, el más elevado del continente. La consecuencia más grave la sufren los ingresos de la población: el salario mínimo legal y las pensiones del Seguro Social (IVSS) continúan congelados en 130 bolívares, monto que al tipo de cambio oficial representa tan solo 0,14 dólares mensuales.
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“Un esquema que no funciona"
Durante su intervención en la 82.ª Asamblea Anual de Fedecámaras, el economista y profesor universitario José Manuel Puente analizó las causas de esta brecha cambiaria y la calificó como la prueba más evidente de la insuficiente oferta de divisas por parte del instituto emisor.
“La brecha entre el oficial y el paralelo es la muestra empírica más contundente de que el Banco Central no está ejerciendo su potestad en política cambiaria y liquidando dólares suficientes a la economía", sentenció Puente ante la dirigencia empresarial.
El especialista remarcó que la distorsión cambiaria es el motor central de la destrucción salarial, advirtiendo que el gran desajuste de la economía venezolana es el problema cambiario e inflacionario, el cual genera costos devastadores en todos los ciudadanos, especialmente en los sectores más vulnerables. Puente concluyó que el esquema actual no funciona, destruye riqueza y producción, por lo que debe desmontarse como prioridad número uno de la política económica.
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“Un día es un precio y otro día es otro"
En recorridos por mercados y zonas comerciales como Catia, Sabana Grande y el centro de Caracas los ciudadanos manifiestan un profundo descontrol e incertidumbre ante la velocidad con la que varían los precios de la canasta alimentaria, la cual supera los 755 dólares mensuales, según mediciones del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM).
Para Nelly Pérez, la perspectiva sobre el ritmo de la divisa es clara: “Eso va a seguir subiendo, un poquito cada día. No sé a dónde irá a llegar, pero va para arriba".
Por su parte, Diego Pereira describió el desajuste cotidiano al hacer las compras: “Uno anda todo descontrolado, un día es un precio, otro día otro. No sé a cuánto llegará el dólar en diciembre, pero lo que viene es aumento y aumento. Uno va a comprar y es un precio diferente cada día".
Esta zozobra se repite entre los trabajadores públicos y los compradores de a pie. En el mercado de Catia, un empleado público condenó que la inflación no se detenga mientras los sueldos se pagan a tasa BCV, y en la calle los comerciantes aumenten los precios constantemente.
Otro comprador coincidió en que la disparidad de tasas resta poder de compra.“Es un trabajo adicional, porque no sabes si al final te va a alcanzar. En algunos cobran a euro, otros ya están calculando en 1.000 y 1.200, y así tampoco rinde la plata. Si yo tengo 20 dólares, quiero gastar 20 dólares de comida, no 15".
La preocupación aumenta entre los adultos mayores, cuyos ingresos fijos no les permiten cubrir gastos elementales. El pensionado César Vargas proyectó con temor que el dólar continuará subiendo de cara al cierre de año, estimando que la tasa oficial superará los 1.500 bolívares y en la calle se cobrará aún más alto.
Frente a la escasa liquidación de divisas en las mesas de cambio bancarias y la constante expansión monetaria en bolívares, economistas y consultoras privadas coinciden en que, sin un programa de estabilización macroeconómica que restituya el crédito y controle la inflación, el diferencial cambiario y el aumento de precios continuará asfixiando el presupuesto de los hogares venezolanos.




